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UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

Rector General

Mtro. Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla

Vicerrector Ejecutivo

Dr. Miguel Ángel Navarro Navarro

Secretario General

Mtro. José Alfredo Peña Ramos

CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS

SOCIALES Y HUMANIDADES

Rector

Dr. Héctor Raúl Solís Gadea

Director de la División de

Estudios de Estado y Sociedad

Dra. Jocelyne Suzanne P. Gacel

Jefe del Departamento de Estudios del Pacífico

Mtro. Dagoberto Amparo Tello

Coordinación Editorial del CUCSH

Dr. Carlos Antonio Villa Guzmán

Universidad de Guadalajara

Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades

Departamento de Estudios del Pacífico

Vol 6, núm. 18, septiembre-diciembre de 2017

México y la Cuenca del Pacífico, Vol. 6, Núm. 18, septiembre-diciembre de 2017, es una publicación cuatrimestral editada por la Universidad de Guadalajara, a través del Departamento de Estudios del Pacífico, de la División de Estudios de Estado y Sociedad del cucsh, con domicilio en Av. Parres Arias 150, esquina Periférico Norte, Campus Los Belenes, edificio A, tercer nivel, Zapopan, Jalisco, Tel. 38193325 y 38193326, http://www.mexicoylacuencadelpacifico.cucsh.udg.mx, Editor Responsable: Melba E. Falck Reyes, correo electrónico: mexicoylacuenca@gmail.com, Reservas de Derechos al Uso Exclusivo 04-2006-112713465800-102, ISSN 1665-0174, Licitud de título 11412, Licitud de Contenido 8005, ambos otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Permiso sepomex Núm. PP14-0055, editada por Publicaciones de la Noche, S de RL de CV, Madero 687, colonia Centro, C.P. 44100, Guadalajara, Jalisco, México, este número se terminó de editar en agosto de 2017.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación.

Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin previa autorización de la Universidad de Guadalajara.

México y la Cuenca del Pacífico (MyCP) tiene por objeto contribuir al estudio de la política, la economía, la cultura y la sociedad de los países de Asia-Pacífico, así como al análisis de los procesos de integración en la región. De esta manera, MyCP se distingue como un foro de discusión que privilegia enfoques teóricos, prácticos y analíticos desde una perspectiva transpacífica e interdisciplinaria. Los artículos publicados, bajo el estricto proceso de arbitraje de pares, hacen de MyCP una plataforma de investigación sobre Asia-Pacífico y un referente para quienes buscan una perspectiva académica integral sobre la dinámica de la región. 

MyCP está indizada en SciELO Citation Index - WoS, Redalyc, SciELO México, Sistema de Clasificación de Revistas Mexicanas de Ciencia y Tecnología del Conacyt, clase (Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades), en Lat-Am-Studies, en el Índice latindex de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), Biblat y en el Catálogo Colectivo de Publicaciones Periódicas de la Biblioteca Nacional de España.

Comité Ejecutivo

Directora-editora, Melba Falck Reyes; Editores asociados, Dagoberto Amparo Tello y José Jesús Bravo; Editora administrativa, Nora Elena Preciado Caballero; Editor Asistente, Cristóbal Collignon de Alba; Coordinadores de difusión, Ana Bertha Cuevas Tello y Daisuke Kishi.

Consejo Editorial

Joern Dosch (University of Rostock, Alemania), Paul Evans (The University of British Columbia, Canadá), David S. G. Goodman (Xi’an Jiaotong Liverpool University, Suzhou, China), Roberto Hernández Hernández (Universidad de Guadalajara, México), José Luis León Manríquez (Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, México), María Claudia Macías de Yoon (Seoul National University, Corea del Sur), Carlos Javier Maya Ambía (Universidad de Guadalajara, México), Gonzalo Paz (The George Washington University, Estados Unidos de América), Arturo Santa Cruz (Universidad de Guadalajara, México), Mireya Solís (The Brookings Institution, Estados Unidos de América).

Comité de Arbitraje Internacional

Henrique Altemani de Oliveira (Pontificia Universidade Católica São Paulo, Brasil), Carlos Alberto Aquino Rodríguez (Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú), Jonathan Richard Barton (Pontificia Universidad Católica de Chile, Chile), Malcolm Bosworth (Australian National University, Australia), Barry Carr (La Trobe University, Australia), Beatriz Carrillo (The University of Sydney, Australia), Yu Chai (Chinese Academy of Social Sciences, China), Emilio García Montiel (Investigador independiente), Lance Liangping Gore (National University of Singapore, Singapur), Nobuaki Hamaguchi (Kobe University, Japón), Noriko Hataya (Sophia University, Japón), Adrian Hearn (University of Melbourne, Australia), Tani Hiroyuki (Sophia University, Japón), Evelyn Hu-De Hart (Brown University, Estados Unidos), Juan Ishikawa (California State University, Estados Unidos), Han Sang Kim (Kyung Hee University, Corea del Sur), Sunil Kim (Kyung Hee University, Corea del Sur), Won-Ho Kim (Hankuk University of Foreign Studies, Corea del Sur), Jae Sung Kwak (Kyung Hee University, Corea del Sur), Warwick Murray (Victoria University of Wellington, Nueva Zelanda), María Cecilia Onaha (Universidad Nacional de La Plata, Argentina), Déborah Oropeza (Santa Clara University, Estados Unidos de América), Camilo Pérez Restrepo (Universidad eafit, Colombia) Angela Schottenhammer (Salzburg University, Austria), Edward R. Slack Jr. (Eastern Washington University, Estados Unidos de América), Yuriko Takahashi (Waseda University, Japón), Gerardo Traslosheros (Embajada de México en Nueva Zelandia, Secretaría de Relaciones Exteriores, Nueva Zelandia), Manfred Wilhelmy (Fundación Chilena del Pacífico, Chile), Emile Kok-Kheng Yeoh (University of Malaya, Malasia), Murakami Yusuke (Center for Integrated Area Studies CIAS, Kyoto University, Japón), Otto Zwartjes (University of Amsterdam, Holanda).

Comité de Arbitraje Nacional

Moisés Alejandro Alarcón Osuna (Universidad Autónoma de Sinaloa), Dagoberto Amparo Tello (Universidad de Guadalajara), Carmen Bueno Castellanos (Universidad Iberoamericana), Jorge Héctor Carrillo Viveros (El Colegio de la Frontera Norte), José Antonio Cervera Jiménez (El Colegio de México), Romer Cornejo (El Colegio de México), Adrián de León Arias (Universidad de Guadalajara), Enrique Dussel Peters (Universidad Nacional Autónoma de México), Juan Carlos Gachúz Maya (Universidad de las Américas Puebla), Amaury García (El Colegio de México), Juan González García (Universidad de Colima), Ulises Granados Quiroz (Instituto Tecnológico Autónomo de México), Leo Guzmán Anaya (Universidad de Guadalajara), Clemente Hernández (Universidad de Guadalajara), Zoe Tamar Infante Jiménez (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo), Antonina Ivanova Boncheva (Universidad Autónoma de Baja California Sur), Agustín Jacinto Zavala (El Colegio de Michoacán), Daisuke Kishi (Universidad de Guadalajara), Thomas Legler (Universidad Iberoamericana), Yunuen Ysela Mandujano Salazar (Universidad de Guadalajara), Juan Felipe López Aymes (Universidad Nacional Autónoma de México), José Jaime López Jiménez (Universidad de Guadalajara), Claudia Paulina Machuca Chávez (El Colegio de Michoacán), Geneviève Marchini (Universidad de Guadalajara), Omar Martínez Legorreta (El Colegio Mexiquense),  Emma Mendoza Martínez (Universidad de Guadalajara), Guillermo Quartucci (El Colegio de México), Juan José Ramírez Bonilla (El Colegio de México), Abelardo Rodríguez Sumano (Universidad de Guadalajara), Alfredo Román Zavala (El Colegio de México), Alfredo Romero Castilla (Universidad Nacional Autónoma de México), Carlos Uscanga Prieto (Universidad Nacional Autónoma de México), Enrique Valencia Lomelí (Universidad de Guadalajara), Catalina Velázquez Morales (Universidad Autónoma de Baja California), Carmen Yuste (Universidad Nacional Autónoma de México).

Opinión invitada

Corea del Sur en el marco de la economía del conocimiento y una nueva estrategia de cooperación con México en el 55 aniversario de relaciones diplomáticas

Renato Balderrama Santander1

Tras la Guerra de Corea2 de 1950 a 1953, la península quedó prácticamente devastada. La infraestructura física desarrollada sobre todo durante la ocupación japonesa: carreteras, puentes, ferrocarriles, aeropuertos, puertos, etc., quedó en estado deplorable. Las fotos del centro de Seúl y del río Han tras la guerra dan muestra de la destrucción y muerte que dejó a su paso el evento bélico más destructivo que Corea ha experimentado en su historia. Es imposible imaginar visitando hoy la capital de la República de Corea, que su primera industria de exportación fueran pelucas y pestañas postizas.

En la actualidad Corea es nada menos que el primer productor de barcos a nivel global. Hyundai Heavy Industries es la empresa constructora de barcos más grande del mundo y opera el astillero más grande que existe, participando con 35.4% de la producción total de buques. Es también el primer exportador de productos derivados del petróleo en Asia. Sk Energy opera la tercera refinería más grande del mundo en la ciudad de Ulsan con una capacidad de 840,000 bpd. Asimismo, a nivel mundial Corea es el cuarto mayor productor de autos, el grupo Hyundai-kia es el productor número uno considerando las utilidades y opera la planta de mayor capacidad de producción de vehículos en Ulsan de donde cada 10 segundos sale un automóvil ensamblado. Tan sólo en 2015 esta compañía produjo un millón 53 mil autos. Corea es también el primer productor de semiconductores, liderando en el mercado de semiconductores de memoria.

Estas cifras dan muestra del rápido y sólido crecimiento económico de Corea, producto de una serie de políticas industriales y de políticas públicas que fueron diseñadas e implementadas en diferentes etapas, encaminadas a convertir al país en desarrollado en el largo plazo, y para poder competir con las economías circundantes lideradas por Japón, enemigo histórico de Corea. El día de hoy en las industrias de autopartes, manufactura de vehículos y en la eléctrica y electrónica Corea ha superado en diversas geografías en ventas internacionales y presencia de mercado a sus competidores, no sólo japoneses sino también estadounidenses y europeos.

De acuerdo con cifras oficiales del Fondo Monetario Internacional (fmi), la economía nacional de Corea es la onceava a nivel mundial. Sólo Brasil, del hemisferio latinoamericano, está por encima, en la posición nueve, mientras que México es la décimo quinta. Sin embargo, con base en el International Monetary Fund World Economic Outlook, en el año 2030 Corea se ubicará como la séptima economía mundial, subiendo cuatro lugares, con lo cual rebasará a Brasil, quedando éste en octavo lugar, mientras que México, por su lado, sólo subirá un lugar y se encontrará en el sitio décimo cuarto.

Por si fuera poco, además de los grandes avances que ha tenido Corea en el campo del desarrollo industrial, científico y tecnológico, así como por el fortalecimiento de la presencia de sus marcas y productos en el comercio global, también son de reconocer sus magros avances en la consolidación de su sistema democrático. Si bien hay una fuerte crítica permanente de los ciudadanos coreanos por sus políticos y por los casos de corrupción que se han presentado de manera reiterada, han logrado construir una sólida sociedad civil. Su más reciente logro fue que pudieran procesar a la presidenta por tráfico de influencias y corrupción.

Como era de esperarse, la destitución y procesamiento judicial de la presidenta Park Geun-Hye ha causado caos y confusión política; sin embargo, la mayoría de la población coreana confía y cree ahora más que nunca en sus instituciones democráticas y de impartición de justicia. Esta situación se ve reflejada en el reporte de Naciones Unidas titulado E-Government Development Index, que enumera a los primeros 10 países que tienen transparentados sus procesos públicos; Corea es el tercero, sólo después de Gran Bretaña y Australia. No hay ningún país de América Latina entre los primeros 10, y tampoco aparecen Estados Unidos o Canadá.

Dado lo pequeño de su territorio y población, las fortalezas geopolíticas de Corea radican en los factores económicos y tecnológicos, así como en el poder blando.3 La vecindad en la cual está ubicada Corea, rodeada por Corea del Norte, China, Japón y Rusia, ha marcado históricamente la política exterior de este país. Con una población que no sobrepasa los 50 millones de habitantes4 y con un territorio (99,720 km2) que podría caber en el estado mexicano de Durango,5 aunado a la cantidad limitada de recursos naturales (minas, yacimientos de gas y petróleo, así como tierra cultivable), Corea ha puesto el énfasis en fortalecer su desarrollo económico con industrias de base tecnológica, haciendo de la innovación científica el principal insumo de sus industrias. Y paradójicamente fue la crisis financiera de 1997 el mayor parteaguas para Corea. Las políticas de ajuste que hizo a su economía aceleraron y fortalecieron sus industrias para ganar competitividad, así como para asegurar, a través del bilateralismo, el acceso a insumos y mercados internacionales. Una de las políticas que implementó fue el reforzamiento de sus industrias culturales.

Fue también a partir de la crisis financiera de 1997 cuando Corea empezó a fortalecer su política de imagen país a través, sobre todo, de sus industrias culturales. El Hallyu, traducido como la Ola Corea o K-pop, es uno de los productos de exportación más importantes de Corea. En 1999 el presidente Kim Dae Jung, quien se hizo llamar “presidente de la cultura”, estableció la Ley Básica para la Promoción de la Industria Cultural, a partir de la cual se empezó a destinar mayor presupuesto gubernamental para tales efectos. Para 2015 la industria de contenidos estaba produciendo un valor de cerca del doble de lo que generaba la industria del acero.

La industria de contenidos inició a partir de la exportación de telenovelas (dramas) y posteriormente de música pop. Sus mercados de exportación más importantes habían estado básicamente en Asia, sin embargo, a partir del año 2000 se aceleró la penetración de estos productos en Europa y en América Latina. A partir de 2012 el Gobierno coreano lanzó la “Generación Hallyu 3.0”. En 2013 el Gobierno incrementó en 27.3% el presupuesto a su proyecto de Hallyu, equivalente a $68.7 millones de dólares, consolidando un presupuesto de casi $320 millones de dólares en 40 áreas de negocio. Varios estudios han demostrado que gracias a la imagen país que las industrias culturales han generado de Corea, las exportaciones coreanas se han incrementado. El cálculo es de $4.87 mil millones de dólares por año lo que reporta esta industria a la economía de Corea.6

Los costos sociales del rápido desarrollo económico, los efectos de mediano y largo plazos de crisis financiera asiática y los cambios globales no sólo geopolíticos, también tecnológicos, son las columnas de la encrucijada que tiene Corea en los albores del siglo xxi. Y es justo debido a estos retos nuevos y añejos que Corea ha diseñado una política exterior mucho más agresiva, en el buen sentido de la palabra, hacia América Latina, región sólo superada en importancia para Seúl por el este y el sudeste Asiático.

En este tenor es prioritario que México haga una evaluación de su relación con Corea, no sólo tomando en cuenta aquellos temas en los que México y Corea puedan y deban cooperar dependiendo de las dimensiones de sus respectivas economías y su interacción con las cadenas globales de producción, también desde los retos que tiene hoy México considerando la nueva situación que guarda nuestra relación con Washington bajo la administración Trump, y también por los enormes retos que están planteando los cambios tecnológicos bajo lo que se ha denominado como industria inteligente o industria 4.0. Corea ha implementado una serie de estrategias a través de sus agencias de diseño de políticas públicas (o Think Tanks) para enfrentar esta nueva revolución industrial, las cuales México debe incluir en la agenda de cooperación en el marco de las relaciones con Corea.

En muy pocos años México se convirtió en el socio más importante para Corea en América Latina, lugar que ocupaba Brasil. El preludio del relanzamiento de una nueva relación se suscita en la celebración este año del 55 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Corea, relación que inició en 1962. Corea se convirtió en el sexto socio comercial de México y el cuarto proveedor externo de productos a la economía mexicana, sólo detrás de Estados Unidos, China y Japón. El comercio entre México y Corea fue en 2016 de $14,619 millones de dólares, superando el que Corea tiene con Brasil, Argentina, Colombia y Chile. En 2015 las exportaciones mexicanas al mercado surcoreano crecieron en 36.7%, el mayor dinamismo entre los principales 35 destinos de las ventas externas de productos mexicanos, y llegaron así a $2,770 millones de dólares. La inversión extranjera directa acumulada por empresas coreanas en México alcanzó los $5,600 millones de dólares, convirtiéndose Corea en la 14ª fuente de inversión extranjera para el país. Hoy hay más de 1,800 empresas coreanas ubicadas en diversas entidades del territorio nacional, esta cifra es superior a las 1,100 empresas japonesas radicadas en México. Tan sólo la inversión de la planta de kia Motors en el municipio de Pesquería en Nuevo León supera los $1,500 millones de dólares y se proyecta que esta cifra se pueda duplicar.

Mirando hacia el futuro de la relación, México no sólo debe seguir estudiando y, en muchos casos, aprendiendo del modelo de desarrollo económico de Corea, por ejemplo, de su política industrial, sus políticas públicas, de gobierno electrónico, entre otras más, también se debe plantear una estrategia de cooperación más profunda. Corea y México son actores internacionales importantes, participan en diversos foros de cooperación económica y comercial, como el G-20, el Foro Económico de Cooperación Asia Pacífico (apec), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (ocde) y recientemente en mikta.7 Si bien es cierto que la inversión de empresas coreanas en México ha alcanzado un récord histórico y que nuestro comercio con Corea se ha incrementado de manera importante en la última década, existen áreas de oportunidad significativas para que la relación no sólo crezca y se fortalezca, sino que también ayude a México a fortalecer su sector industrial y de servicios en el siglo xxi.

Por ejemplo, en materia de exportación, cinco fracciones arancelarias explican el 57.9% de lo que se exporta a Corea, mayoritariamente materia prima.8 Esto representa un gran reto dado que no sólo el déficit comercial se ha incrementado,9 sino la disparidad en la relación comercial. Mientras que México exporta productos con poco valor agregado, sus importaciones desde Corea son lo opuesto. Este problema se suele atemperar dado que esas importaciones de valor agregado se terminan ensamblando en México para su re-exportación a Estados Unidos. Con Trump a punto de renegociar el tlcan, esta situación puede cambiar drásticamente. Además, si bien hay una Ley de Inversión Extranjera Directa, no hay en México una verdadera estrategia de atracción de inversión,10 particularmente de las industrias asiáticas. Escándalos como el de kia Motors en Nuevo León dan cuenta de esta carencia.

Por otro lado, si bien es cierto que México se ha convertido en una potencia en producción y exportación de agroalimentos y que Corea es ahora uno de los destinos más importantes en Asia, también lo es que mucha de la exportación de estos productos es triangulada vía Estados Unidos, sobre todo de los productores agrícolas de Sinaloa, región líder en México en este sector. Asimismo, cabe destacar que la inversión de empresas mexicanas en Corea es prácticamente insignificante. Por ejemplo, de las decenas de restaurantes que hay en Seúl y su área metropolitana que dicen servir comida mexicana, casi en su totalidad los dueños son coreanos.

Éstos y otros retos en la relación bilateral explican la dificultad en avanzar hacia la implementación de un tratado de libre comercio (tlc) bilateral. Mientras que para Corea, México es prioritario desde hace años, diversos sectores en México, particularmente las cámaras industriales, se han opuesto al acuerdo. Corea cuenta con tratados de libre comercio con Chile, Perú y Colombia, los tres socios con los que México comparte el proyecto de la Alianza del Pacífico y sin embargo México no sólo no tiene prisa en negociar un acuerdo de libre comercio, tampoco ve la necesidad de hacerlo. En 2005 ambos países firmaron el Acuerdo de Asociación Estratégica para la prosperidad compartida. En 2008 se intensificaron las negociaciones, pero no avanzaron. En abril del año pasado la presidenta Park Geun-hye llevó a cabo una visita oficial del alto nivel cuyo principal propósito fue precisamente relanzar las negociaciones de éste tan buscado tlc.

El momento de política interna que vive Corea y en el que próximamente entrará México de cara a las elecciones presidenciales en 2018, no dejarán mucho espacio para que se pueda llegar a firmar este acuerdo en el corto plazo. Sin embargo, la relación bilateral debe ir fortaleciéndose en casos muy puntuales de tal manera que aquellas voces que desde México hoy se oponen, puedan ir encontrando justificaciones para seguir avanzado. Se debe fortalecer aún más el intercambio académico priorizando proyectos de investigación en ciencia y tecnología con una agenda estratégica y acompañada de fondos. Por ejemplo, Japón y México han celebrado dos cumbres de rectores y en noviembre se celebrará la tercera en Hiroshima. China y México han celebrado dos cumbres, recientemente este año en Beijing. Corea y México no han organizado ninguna hasta el momento. Otra área de oportunidad es trabajar en materia de política industrial compartida. Es decir, no sólo que Corea pueda transferir tecnología a las pequeñas y medianas empresas mexicanas para que puedan cumplir con los estándares de calidad y volúmenes de producción para convertirse en proveedoras de kia, lg, Samsung, Daewoo, entre otras empresas coreanas apostadas en el país, sino que se puedan diseñar e implementar programas donde los emprendedores mexicanos y las Start ups con base tecnológica puedan aprovechar los ecosistemas de innovación y emprendimiento que Corea ha desarrollado de manera exitosa.

Corea y México tienen agendas e intereses compartidos. Ambas economías han apostado por el fortalecimiento de organismos internacionales que velen por asegurar la apertura de mercados y combatir el proteccionismo; ambos países dependen en gran medida de los mercados externos para su desarrollo. Corea y México son potencias medias que tienen que sortear las complejidades de lidiar con poderosos vecinos. Ambos han trabajado en la marca país y ambas apuestan a las industrias culturales. Son economías complementarias, ambas pueden ganar de seguir ampliando los mecanismos de cooperación. México debe plantear a Corea una agenda con proyectos puntuales de cooperación, con interlocutores que sepan cómo hacer puentes internamente con los sectores académico, público y privado y sus contrapartes en aquel país y, muy importante, con un calendario que trascienda los cambios políticos en ambos lados del Pacífico. Seúl y la Ciudad de México estarán conectadas por vuelos directos, esto debe ser un símbolo del progreso que debe haber en el plano de una verdadera agenda compartida para el mutuo beneficio y bienestar compartido.


1. Director del Centro de Estudios Asiáticos, uanl y director del Korea Foundation e-School Program para América Latina.

2. En adelante se hará referencia a la República de Corea como Corea, diferenciándola así de Corea del Norte.

3. El poder blando se refiere a la capacidad que desarrolla un Estado para llevar a cabo sus relaciones internacionales utilizando elementos de persuasión basados, no en el poder de las armas o la coerción, sino a través de medios culturales y diplomáticos. El término fue acuñado por el doctor Joseph Nye de la Universidad de Harvard.

4. China cuenta con 1,388 millones de personas y Japón con 126 millones de personas.

5. Y de hecho toda la Península Coreana podría ocupar el territorio del estado de Chihuahua (220,847 km2).

7. El mikta es el acrónimo que hace patente la inclusión de las economías de México, Indonesia, Corea, Turquía y Australia en un foro informal que tiene como fin poder encontrar cómo hacer frente común a los retos de la economía mundial.

8. Minerales y concentrados de plomo, de cobre, de zinc y de plata representan cuatro de las cinco fracciones.

9. La balanza comercial México-Corea es negativa ininterrumpidamente desde 1990, el saldo deficitario es de $98,281 millones de dólares.

10. Kia Motors es acompañada por empresas proveedoras coreanas en los tres niveles de proveeduría clave, dejando muy poco espacio para proveedores locales. En muchos casos se llega al extremo de que las cajas de cartón y papelería de estas empresas coreanas instaladas en el noreste de México importen estos insumos desde Corea en vez de comprarlos en el país.

Análisis

La eficiencia de las aduanas de la región apec: Un análisis a través del modelo dea Malmquist

Apec region customs efficiency:
an analysis through the Malmquist dea model

América I. Zamora Torres1

Resumen

Actualmente las aduanas encaran un entorno en rápida mutación: evolución de los modos de producción y de consumo, intensificación de los intercambios comerciales internacionales, nuevas amenazas mundiales (delincuencia organizada, cambios climáticos, etcétera). En este contexto, las aduanas desempeñan un papel esencial garantizando un equilibrio permanente entre la protección de la sociedad y la simplificación de los intercambios comerciales (Zamora y Navarro, 2015). Siendo la innovación un elemento esencial de la reforma y modernización sostenibles de las aduanas, puesto que además de asegurar el cumplimiento de todas las funciones de las mismas deben también confrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrece el comercio internacional (oma, 2013a). La presente investigación tiene por objetivo identificar el grado de eficiencia o ineficiencia de las aduanas de 18 países de la región Asia Pacífico, incluyendo las aduanas de México, así como determinar el cambio tecnológico en las aduanas de la región antes mencionada tomando como referencia el cambio tecnológico en los años 2014 y 2015, para lo cual se utiliza la metodología del análisis envolvente de datos (dea) y el índice Malmquist. Acorde con el análisis, las aduanas más eficientes en el periodo analizado (2014 y 2015) son Brunei y Singapur, mientras que únicamente en el año 2015 mostraron valores de eficiencia las aduanas de Nueva Zelanda, Perú, Filipinas y Chile. Los resultados muestran que los procesos de innovación y cambio tecnológico son fundamentales para la mejora de la productividad en las aduanas y que a pesar de que no son el único factor que puede incidir en la mejora de eficiencia de éstas, son factores altamente impactantes en el desempeño de las mismas.

Palabras clave: eficiencia, aduanas, apec, dea, Malmquist.

Abstract

Today customs face rapidly changing environment: changing patterns of production and consumption, increased international trade, new global threats (organized crime, climate change, etc.). In this context, customs play an essential role in ensuring a permanent balance between protecting society and the simplification of trade (Zamora and Navarro, 2015). As innovation is an essential element of the reform and sustainable modernization of customs, as well as ensuring compliance with all the functions thereof but also allows confronting the challenges and exploiting the opportunities offered by international trade (oma, 2013a). This research aims to identify how efficient or inefficient customs of 18 countries in the Asia Pacific region including Mexico’s customs and determine technological change in each of the offices of the aforementioned region, taking as technological change reference 2014 and 2015, for which the methodology of data envelopment and Malmquist index is used. According to analysis more efficient customs in the period analyzed (2014 and 2015) are Brunei and Singapore, while in 2015 only showed efficiency values customs of New Zealand, Peru, the Philippines and Chile. The results show that the processes of innovation and technological change are essential for improving productivity in customs and although they are not the only factor that can influence the improvement of efficiency are highly impressive factors in the performance of same.

Keywords: efficiency, customs, apec, dea, Malmquist.

I. Introducción

Acompañado del descubrimiento de América por Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492 vino la formalización del comercio internacional a través de la expedición de las cédulas reales de 1509, 1514, 1531 y 1535, que legitimaban el monopolio mercantil de España con los territorios recientemente conquistados.

Con la finalidad de controlar y fiscalizar el comercio y la navegación entre España y las Indias, se instalaron desde 1503 las Casas de Contratación en la Nueva España, y fue hasta 1551 cuando se inició la edificación de las primeras instalaciones portuarias en Veracruz.

El comercio con Oriente se inició en la segunda mitad del siglo xvi, cuando se instituyó la ruta mercantil entre Acapulco y Manila. Cabe recordar que las islas Filipinas formaban parte también del Virreinato de la Nueva España. Dado que en el puerto de Manila no se efectuaba ningún control de los embarques, la revisión aduanal se realizaba en Acapulco.

El derecho de almojarifazgo (impuesto a la importación) se estableció justo en el Virreinato de la Nueva España, dicho tributo fue tan relevante que la Corona española dictó sobre la materia numerosas cédulas reales, decretos y ordenanzas, desde 1532 a 1817, mismas que regulaban la entrada y salida de mercancías; para lo cual incluso ya se habla de franquicias diplomáticas por la introducción de mercancías foráneas.

El primer documento legal del México independiente fue el Arancel General Interno para los Gobiernos de las Aduanas Marítimas en el Comercio Libre del Imperio, publicado el 15 de diciembre de 1821. En este documento se designaron los puertos habilitados para el comercio, se especificó el trabajo que debían realizar los administradores de las aduanas, los resguardos y los vistas; además se plantearon las bases para la operación del arancel, estableciendo que los géneros, las mercancías de importación prohibida y las libres de gravamen quedaban a criterio de los administradores de las aduanas. La Sección de Aduanas se encontraba adscrita a la Secretaría de Estado y del Despacho de Hacienda.

Por disposición presidencial se creó la Aduana de México en 1884 y se instaló el 8 de mayo en el antiguo edificio de la Casa de Contratación y de la Real Aduana en la plaza de Santo Domingo. El 1 de marzo de 1887 se expidió una nueva Ordenanza General de Aduanas Marítimas y Fronterizas con dos anexos: en el primero apareció en forma separada la tarifa general; el segundo contenía la aplicación de la tarifa.

Actualmente las aduanas alrededor del mundo han sufrido un proceso de modernización donde entre las principales modificaciones resaltan el manejo, almacenaje y custodia de mercancías de comercio exterior, el ingreso o extracción de mercancías por vía postal, el reconocimiento aduanero de mercancías, la valoración aduanera, la garantía de contribuciones para el régimen de tránsito de mercancías, los procedimientos administrativos y las infracciones aduaneras, la instalación de equipo de alta tecnología y los sistemas de control (videos, aforos y rayos X), etc.; siendo quizá los más importantes cambios la implementación del sistema automatizado aduanero integral, así como el sistema de selección automatizado en los reconocimientos usualmente conocido como semáforo fiscal. En el año 2013 el secretario general de la Organización Mundial de Aduanas (oma, 2013c) seleccionó la innovación como el eslogan para ese año: “Innovations for customs progress”.

La innovación es fundamental para el éxito de las aduanas, no sólo para asegurar el funcionamiento de la dinámica de las aduanas, sino también para enfrentar los retos y aprovechar las oportunidades que presenta el siglo xxi acorde con la oma (2013d).

No obstante, no todas las aduanas han implementado los cambios antes mencionados con la misma rapidez o recursos; un ejemplo claro de esta aseveración es el caso de las aduanas mexicanas que implementaron el sistema de la ventanilla única a mediados de 2012 y que a la fecha sigue sufriendo algunos ajustes, por lo que no se puede afirmar que funciona al 100% al día de hoy, lo cual contrasta con la implementación en Singapur (como el primer país) de operaciones de manera electrónica del proceso de desaduanamiento para el comercio desde 1989.

Actualmente las aduanas están confrontadas a un entorno en rápida mutación: evolución de los modos de producción y de consumo, intensificación de los intercambios comerciales internacionales, nuevas amenazas mundiales (delincuencia organizada, cambios climáticos, etcétera). En este contexto, las aduanas desempeñan un papel esencial garantizando un equilibrio permanente entre la protección de la sociedad y la simplificación de los intercambios comerciales (Zamora y Navarro, 2015). Siendo la innovación un elemento esencial de la reforma y la modernización sostenibles de las aduanas, puesto que permite asegurar el cumplimiento de todas las funciones de las mismas, permitiendo confrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrece el comercio internacional (oma, 2013b).

Sin embargo, surge la pregunta ante la implementación de todas estas medidas ya mencionadas: ¿las aduanas son eficientes en la administración de sus recursos debido a los outputs que generan?, de ahí que la presente investigación tiene por objetivo identificar el grado de eficiencia o ineficiencia de las aduanas de 18 países de la región Asia Pacífico, incluyendo las aduanas de México, así como determinar el cambio tecnológico de las aduanas de la región antes mencionada tomando como referencia el cambio tecnológico de los años 2014 y 2015.

El presente trabajo se divide en cuatro apartados. En el primero se hace una introducción al tema así como determinación del objetivo general de investigación. En el segundo apartado se describe la metodología a emplear para llevar a cabo el objetivo planteado. En el tercer apartado se presentan los resultados; y finalmente en el cuarto se exponen las conclusiones derivadas del trabajo de investigación.

II. Las aduanas de la región apec

Como parte de las 179 economías miembros de la Organización Mundial de Aduanas, los países que integran el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, conocido como apec por sus siglas en inglés, tienen procedimientos similares en lo que respecta a la administración de aduanas, instalaciones y manejo en general. No obstante, los países pertenecientes a apec realizan notables esfuerzos de coordinación aduanera.

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico cuenta con un Subcomité de Procedimientos Aduaneros (sccp) establecido en 1994 derivado del Comité de Comercio e Inversión y cuyo objetivo principal es simplificar y armonizar los procedimientos aduaneros regionales para asegurar que los bienes y servicios se muevan de manera eficiente, efectiva y segura a través de la región, así como conciliar y facilitar el control de fronteras (apec, 2016).

Los avances realizados por el sccp pueden dividirse en tres grandes etapas: la primera fase correspondería a la adopción de “Facilitación, rendición de cuentas, la coherencia, la transparencia y la simplificación” (apec, 2016) como sus principios rectores básicos; la segunda fase que abarca el periodo 2002-2010 corresponde a un esfuerzo constante en la aplicación de los dos planes de facilitación del comercio, y la tercera etapa que comprende del año 2010 a 2015 se enfoca en el marco de conectividad de la cadena de suministro así como la Visión de Yokohama —desde 2010 (apec, 2016).

La comunidad de aduanas de los países miembros de apec ha contribuido en gran medida a la reducción de costos de las transacciones comerciales así como a la mejora de la cadena de suministro entre países miembros de apec. Siendo que en 2013 los líderes de apec se comprometieron a diferentes medidas al respecto, entre las que destacan la promoción de sistemas de ventanilla única para la modernización de los procedimientos aduaneros, logrando una mayor conectividad en Asia Pacífico promoviendo la cooperación de las aduanas en la región de apec en un enfoque sistemático para avanzar en las siguientes áreas (apec, 2013):

a) Promoción de la conectividad y la facilitación comercial. A través de la implementación del Acuerdo de Facilitación Comercial de la Organización Mundial de Comercio (omc); las ventanillas únicas; y la implementación de tránsito en aduanas por medio de guías, logrando la armonización de la circulación del comercio entre economías apec, creando un entorno facilitador para el despacho de aduana y normas de tránsito y en general la eficiencia y seguridad de la cadena de suministro.

b) Reforzar y asegurar la aplicación de la ley. Mejorando la protección de derechos de propiedad intelectual, aumentando el intercambio tecnológico y el establecimiento de mecanismos para la investigación.

c) Cooperación estrecha con el sector privado para mejorar la seguridad del comercio. A través del Operador Económico Autorizado (aeo) así como aumentar la conciencia del control de riesgos en el comercio electrónico en la comunidad de las aduanas en la región de apec y promover la cooperación con la comunidad empresarial mediante la elevación del nivel de intercambio de información sobre las mejores prácticas.

d) La aplicación de tecnología para mejorar la eficiencia del control de las aduanas.

Es notoria la importancia de la eficiencia en las aduanas para la región apec, así como la importancia del uso de tecnología para el logro de los objetivos planteados por los líderes apec.

III. Metodología

La eficiencia se mide como el grado mínimo de recursos utilizados asociado a un máximo nivel de outputs generados, logrando una optimización bajo ciertas condiciones impuestas como pueden ser precios y la tecnología. De este tipo de análisis se desprende una frontera o límite derivado de las observaciones realizadas de cada uno, de las unidades consideradas que pueden ser empresas, instituciones, países, regiones, etcétera.

Cuando dicho óptimo está definido por la función de producción, a la medida de eficiencia que se obtiene se le denomina eficiencia técnica. Mientras que si la comparación se realiza considerando un óptimo de índole económica (como pueden ser costos, maximización de ingresos o beneficios), la medida de eficiencia que resulta de aplicar el modelo se denomina eficiencia económica.

Dado que el trabajo se realiza considerando como unidades de comparación las diferentes administraciones aduaneras y el fin último de éstas no es perseguir una maximización de ingresos sino más bien el adecuado uso de los recursos gubernamentales para mejorar la productividad de las actividades realizadas en las aduanas y por ende generar una mayor facilitación del comercio internacional, se realizará la estimación del cambio productivo utilizando índices de Malmquist.

El primero en utilizar la idea de Malmquist para la comparación de una institución en dos momentos diferentes de tiempo dado fue Moorsteen en 1961, cuando buscaba ver cómo un input puede ser deflactado para producir el nivel observado de output del otro periodo.

Caves, Christensen y Diewert en 1982 establecieron la relación entre los índices de Malmquist (1953) y Törnqvist (1936), desarrollando el índice de Malmquist a través de dos enfoques, uno analizando las diferencias de productividad como las diferencias en el máximo output alcanzable dado cierto nivel de inputs conocido como índice de Malmquist de productividad basado en el output, y el segundo enfoque donde analiza las diferencias de productividad como las diferencias en el mínimo nivel de inputs que permite producir ciertos niveles de outputs determinados, siendo éste el índice de Malmquist de productividad basado en el input.

Berg, Forsund y Jansen (1992) hicieron la conexión entre los conceptos de función de distancia y las medidas de eficiencia de Farrell (1957); a partir de ahí se pudieron observar las unidades analizadas ineficientes, sustituyendo el concepto de frontera tecnológica por tecnología.

El modelo a utilizar en el presente trabajo es el de índice de Malmquist de productividad basado en el input; la justificación reside en que al ser las unidades de análisis organismos públicos, se parte de que el máximo beneficio tendría que ser un mayor flujo comercial o, dicho de otro modo, una mayor entrada y salida de productos en los diferentes territorios nacionales, por lo que no cabría esperar una reducción o un output estable, sino por el contrario, una minimización de los recursos empleados por el gobierno en la administración aduanera, que se traduciría teóricamente en un aumento de recursos disponibles en otros sectores que también coadyuven al crecimiento económico de los países. Adicionalmente, acorde con Lovell (1993), a pesar de que la exogeneidad no es un problema estadístico en el modelo dea en el sentido que lo es para los modelos econométricos, la elección entre las medidas orientadas en inputs o en outputs se someten a las mismas consideraciones. Por lo que la administración aduanera de los diferentes países objeto de estudio están sometidas a condiciones de demanda, ajustando libremente sus inputs; el modelo orientado a los inputs sería pues el más apropiado.

Para ilustrar el cálculo del índice de Malmquist, supóngase que la función de transformación que describe la tecnología de las empresas en cada periodo es:

(1)

Donde es el vector de outputs y denota el vector de inputs correspondientes ambos al periodo t.

La tecnología puede ser representada de una forma más conveniente a través de la “función distancia de input” utilizada por Caves et al. (1982):

(2)

En donde el escalar es la máxima deflación del vector de inputs del periodo s (xs) tal que el vector inputs deflactado resultante xs/mrs y el vector de outputs (ys) estén en la frontera del periodo r. Si r = s se está comparando cada empresa con la frontera del periodo al que pertenece, por lo que la función distancia de input Dr(yr,xr)³ 1 siendo igual a la unidad en el caso de que la empresa evaluada sea eficiente y, por tanto, se encuentre en la frontera. Por el contrario, si r¹s la función distancia puede tomar valores inferiores a la unidad, ya que la observación pertenece a un periodo diferente del de la frontera con la cual se está comparando (frontera de referencia).

El índice de Malmquist de productividad basado en los inputs, tomando la tecnología del periodo r como referencia se define como:

(3)

Un Mr > 1 indica que la productividad del periodo s es superior a la del periodo r, puesto que la deflación necesaria del vector de inputs del periodo r para estar en la frontera del periodo r es superior a la aplicable al vector de inputs del periodo s para que esté en la frontera del periodo r. Por el contrario, un Mr índica que la productividad ha descendido entre los periodos r y s.

Los números índices han sido frecuentemente utilizados para analizar el cambio productivo. Los más utilizados son el índice de Fisher (1922), el índice de Törnqvist (1936), y el índice de Malmquist (1953). Las ventajas de la utilización de los números índices del tipo Fisher y Törnqvist es que pueden ser calculados sin recurrir a la estimación de la tecnología subyacente, sino que únicamente precisan datos de cantidades (de outputs o de inputs) y de precios.

Como señalan Grifell y Lovell (1993b), el índice de Malmquist presenta tres ventajas frente al de Fisher y Törnqvist. En primer lugar, no necesita suponer comportamiento minimizador de costes o maximizador de ingresos. En segundo lugar, no precisa de datos relativos o precios, lo cual es una gran ventaja, sobre todo en aquellos casos en los que existan graves carencias estadísticas, o simplemente en los casos en los que la existencia de regulaciones sobre los mismos y/o presencia de poder de mercado reflejado en los precios hagan desaconsejable su utilización. Por último, permite la descomposición del cambio productivo en cambio en la eficiencia técnica (catching-up) y cambio técnico (o desplazamiento de la frontera), siendo éste el objetivo central del presente trabajo. El inconveniente principal que presenta el índice Malmquist es que para su cálculo individual precisa, según se ha visto, el previo cálculo de la distancia, por lo que requiere la estimación de la función de producción.

La descomposición del cambio productivo en cambio en la eficiencia técnica y progreso (regreso) técnico fue una cuestión abordada por Nishimizu y Page (1982). Estos autores analizaron el sector industrial de la antigua Yugoslavia en el periodo 1965-78 mediante la especificación, y posterior estimación por métodos de programación matemática, de una función de producción translong imponiendo rendimientos constantes a escala.

Después de este trabajo pionero, Berg y colaboradores (1992) obtienen una similar descomposición del cambio productivo utilizando el índice de Malmquist. Para su estimación emplean la técnica no paramétrica determinista del modelo dea, mucho más flexible que la técnica paramétrica empleada por Nishimizu y Page (1982).

Desde entonces las aportaciones empíricas y teóricas más relevantes de la referida metodología corresponden a los trabajos de Grifell y Lovell (1993a), que aplican la metodología de Berg y colaboradores (1992) para analizar el cambio productivo de las cajas de ahorro españolas, Grifell y Lovell (1993b) en donde se propone una descomposición alternativa que permite analizar adicionalmente la posible presencia de sesgo tecnológico, y Grifell-Tajté y Lovell (1996) en donde se demuestra que el índice de Malmquist ofrece una medida imprecisa del cambio productivo cuando los rendimientos a escala no son constantes.

La referida descomposición del índice de Malmquist en el efecto catching-up y desplazamiento de la frontera puede expresarse como (Berg et al., 1992; Grifell y Lovell, 1993a, 1993b; Lovell, Walters y Wood, 1994):

(4)

El primer cociente representa el acercamiento de las empresas a la frontera ocurrido entre los periodos r y s, mientras que el segundo término muestra el desplazamiento relativo de la frontera entre los dos periodos.

Si la empresa se encuentra en ambos periodos en sus fronteras respectivas, el primer término será igual a 1 y el cambio productivo experimentado entre los dos periodos vendrá explicado únicamente por el movimiento de la frontera. Por el contrario, si el segundo término es 1 (la frontera no se ha desplazado), los cambios de productividad estimados por Mr vendrán explicados únicamente por los cambios en la eficiencia de las empresas en ambos periodos (catching-up). En los demás casos los cambios productivos reflejados en Mr serán una mezcla de cambios en la eficiencia y desplazamientos de la frontera.

Färe y Lovell (1978) formalizaron la relación existente entre la función distancia de input y las medidas de Farell ahorradoras de inputs Err(yr,xr), y demostraron que la función distancia es igual a la inversa de la medida de Farell ahorradora de inputs Dr(yr, xr) = [Err(yr, xr)]-1

Dado que en el caso de rendimientos constantes a escala se cumple que el índice de Malmquist puede ser escrito en este caso como:

(6)

Que en este caso se reduce a un simple ratio de índices de productividad de los periodos r y s.

Para este sencillo ejemplo, la descomposición del índice de Malmquist en el efecto catching-up (cu) y el cambio técnico o desplazamiento de la frontera (df) puede expresarse como:

(7)

En donde el catching-up o acercamiento relativo a la frontera ocurrido entre el periodo r y s sería cu y el desplazamiento de la frontera entre los dos periodos vendría expresado por
df

Antes de utilizar un modelo dea como herramienta para medir la eficiencia es necesario tomar en consideración diferentes aspectos, tales como la orientación del modelo, si se considerarán retornos constantes o variables a escala y la selección de inputs y outputs a utilizar, así como el número de los mismos.

En este apartado ya se ha mencionado al inicio del mismo la importancia de la racionalización de los recursos, así como la situación financiera y económica de la mayoría de los países como producto de la crisis de 2008, por lo que resulta más adecuado utilizar un modelo con orientación input.

Los modelos dea pueden asumir retornos constantes de escala (crs) o retornos variables de escala (vrs). Sin embargo, no es posible determinar con un buen nivel de confianza antes de seleccionar un modelo en lugar de otro cuál es el más apto, por esta razón algunos autores afirman que es recomendable realizar pruebas con ambos modelos (crs y vrs). Cuando los resultados de ambos modelos coinciden en gran medida, es entonces mejor utilizar el modelo de retornos constantes de escala (crs), de lo contrario es más adecuado utilizar retornos variables de escala (vrs) (Mohammady, 2006). Una vez realizados los cálculos con ambos métodos, se seleccionó el modelo dea de retornos constantes de escala (crs) como el más adecuado para el presente estudio.

Otra de las limitantes de los modelos dea es el número total de inputs y outputs que se pueden utilizar para el análisis. Específicamente, es recomendable que el número de dmu2 a ser analizadas (en este caso aduanas) sea al menos tres veces más grande que el número en suma de inputs y outputs incluidos en el análisis (Cooper, Seiford y Tone, 2006). Esta limitante implica de entrada un problema al tratar de seleccionar los inputs y outputs más relevantes, para lo cual se consultó información de los reportes de la Organización Mundial de Comercio (omc) y la Organización Mundial de Aduanas (oma), de donde se seleccionaran los siguientes inputs y outputs:

Inputs:

  • Número de empleados.
  • Número de declaraciones de importación realizadas en papel.
  • Número de declaraciones de exportación realizadas en papel.
  • Número de declaraciones de importación realizadas electrónicamente.
  • Número de declaraciones de exportación realizadas electrónicamente.

Los inputs seleccionados se consideraron tomando en cuenta dos factores: el primero es que los recursos humanos son la base de cualquier organización para promover estrategias de crecimiento y reforzar actividades de cambio e innovación (Marušić, 2001). Las habilidades, capacidades, calidad y ética están entre las características más significativas y determinantes de la eficiencia de cualquier organización, incluyendo las aduanas (Benazic, 2012). Y el segundo corresponde a la naturaleza de la propia investigación, es decir, dado que en la presente investigación se busca mediar el cambio tecnológico como variable de influencia en la eficiencia de las aduanas, partiendo de la aplicación de los diferentes mecanismos recientemente implementados en las aduanas como se mencionó en el apartado I y II, se considera el nivel de implementación tanto en importaciones como en exportaciones a partir del número de declaraciones realizadas electrónicamente o todavía en papel, lo que de otro modo sería un cambio total o parcial a los nuevos sistemas ya mencionados en el apartado dos de este documento, tales como las ventanillas únicas y operador económico autorizado (aeo).

Outputs:

  • Valor de las importaciones.
  • Valor de las exportaciones.
  • Volumen de las importaciones.
  • Volumen de las exportaciones.

Por su parte, la selección de outputs obedece al fin último de las operaciones aduaneras: la facilitación comercial y por ende un mayor flujo de productos en los mercados internacionales, por lo que será importante medir el nivel de comercio internacional que se tiene (exportaciones e importaciones) considerando tanto el valor de la mercancía comercializada como el volumen de la misma.

IV. Resultados

Los resultados del análisis realizado a través del modelo dea y el método de Malmquist se presentan en el cuadro 1 a partir de la columna tres (C3).

La columna 3 y 4 muestran el grado de eficiencia de los países analizados para los periodos 2014 y 2015, respectivamente. En el año 2014 únicamente Brunei y Singapur mostraron ser eficientes, mientras que para el año 2015 los países que tienen una puntuación de eficiencia son Brunei, Chile, Nueva Zelanda, Perú, Filipinas y Singapur; lo cual denota que hubo un aumento en la eficiencia de los países analizados, ya que como se puede observar en la columna cuatro (C4) todos los países mejoraron sus puntuaciones a pesar de que no todos alcanzaron a ser eficientes, exceptuando el caso de Indonesia que mostró un valor más bajo para 2015. En cuanto a los países más ineficientes, son Estados Unidos, Canadá, Japón, China y México tanto para el año 2014 como para 2015, mientras que Australia y Malasia muestran los valores más bajos o más altas ineficiencias únicamente en 2014. Esto se corrobora en la columna 5, donde se muestra la media geométrica de la eficiencia de ambos periodos, ya que en orden ascendente el valor de las cinco medias más bajas lo obtuvieron la aduana de Estados Unidos, seguida por Canadá, Japón, China y México.

Cuadro 1

Resultados de eficiencia de las aduanas de la región apec

con dea Malmquist (2014-2015)

NO

dmu

Eficiencia (2014)

Eficiencia (2015)

Eficiencia(t): media geométrica

Eficiencia

(2015-1)

Eficiencia (2014+1)

Eficiencia cambio (2014 a 2015)

Cambio tecnológico

(2014 a 2015)

Índice Malmquist (2014 a 2015)

C1

C2

C3

C4

C5

C6

C7

C8

C9

C10

1

Australia

0.12

0.55

0.26

0.14

0.57

4.43

0.24

1.06

2

Brunei Darussalam

1.00

1.00

1.00

1.10

13.54

1.00

0.29

0.29

3

Canadá

0.07

0.11

0.09

0.04

0.11

1.44

0.50

0.73

4

Chile

0.49

1.00

0.70

0.50

2.06

2.02

0.35

0.70

5

China

0.08

0.21

0.13

0.08

0.20

2.70

0.38

1.02

6

Corea del Sur

0.30

0.45

0.37

0.33

0.41

1.49

0.74

1.11

7

Hong Kong, China

0.17

0.28

0.22

0.18

0.27

1.71

0.62

1.06

8

Indonesia

0.24

0.20

0.22

0.15

1.52

0.81

0.35

0.28

9

Japón

0.08

0.17

0.11

0.08

0.10

2.18

0.61

1.33

10

Malasia

0.10

0.27

0.16

0.09

0.29

2.82

0.33

0.92

11

México

0.10

0.20

0.15

0.10

0.22

1.97

0.48

0.96

12

Nueva Zelanda

0.52

1.00

0.72

0.59

0.93

1.94

0.57

1.11

13

Perú

0.60

1.00

0.78

0.95

0.95

1.66

0.78

1.29

14

Filipinas

0.51

1.00

0.71

0.51

1.07

1.96

0.49

0.96

15

Rusia

0.14

0.31

0.21

0.21

0.21

2.23

0.66

1.46

16

Singapur

1.00

1.00

1.00

1.04

1.01

1.00

1.01

1.01

17

Tailandia

0.18

0.56

0.32

0.16

0.58

3.03

0.30

0.91

18

Estados Unidos

0.01

0.04

0.02

0.01

0.04

2.84

0.36

1.03

Media geométrica

0.20

0.37

0.27

0.20

0.48

1.90

0.47

0.89

Fuente: elaboración propia con base en los resultados del análisis dea y dea Malmquist.

Derivados de los resultados, dos índices de Malmquist se obtienen dependiendo del año base que se tome como referencia. Al tomar como referencia la frontera 1 (2014) se obtienen los resultados de la columna 6, mientras que los resultados de la columna 7 muestran los valores obtenidos tomando la frontera 2 (2015) y adoptar los métodos de análisis de Caves y colaboradores (1982) para el cálculo del índice Malmquist, Färe, Grosskopf y Lovell (1994). Dichos resultados muestran fronteras adyacentes como una frontera conjunta o frontera-bienal. La fórmula para la frontera de la columna 6 es Eficiencia(2015−1)=
E 2014U2015(x2015, y2015), por otra parte la fórmula para la eficiencia obtenida en la columna siete es Eficiencia(2014+1)=(E2014U2015(x2014, y2014)…; dicho de otro modo, la columna 6 toma como referencia la frontera de eficiencia para el año 2015 o columna 4 y por ende de eficiencia (2015 - 1) son más bajos; por otra parte la columna 7 toma como referencia los valores de eficiencia para el año 2014 o columna tres.

Los valores más importantes resultado del análisis dea Malmquist plasmados en el cuadro 1 son los valores del cambio tecnológico del año 2014 al año 2015 y el índice Malmquist (columnas 9 y 10).

El modelo utilizado se basa en el concepto de eficiencia técnica como objetivo del cambio tecnológico, que en algunos sectores cumple un papel clave para la mejora de la productividad; justamente los valores obtenidos del cambio tecnológico (columna 9) permiten observar el grado de proceso en la tecnología de producción empleada en este caso por las aduanas. Cabe señalar que la tecnología de producción es generalmente progresiva, por lo que cabría esperar un aumento continuo de este valor; no obstante, entre más grande sea el valor, mayor cambio tecnológico está ocurriendo en esa aduana en particular.

Los resultados muestran que las aduanas con un mayor cambio tecnológico son, en primer lugar, la de Singapur con un valor de 1.01 seguida en orden descendente de las aduanas de Perú, Corea, Rusia, Hong Kong, Japón y Nueva Zelanda como las aduanas con los valores más altos. Por otra parte, las aduanas con los valores más bajos de cambio tecnológico del año 2014 a 2015 son Australia, Brunei, Tailandia, Malasia, Indonesia y Chile.

El índice de productividad de Malmquist genera una frontera de posibilidades de producción para cada periodo, en este caso 2014 y 2015, a fin de analizar los cambios en la productividad de cada una de las dmu en los periodos. La medición del índice de Malmquist representa el crecimiento de la productividad total de los factores de una unidad de toma de decisiones, en este caso aduanas, en donde se refleja el progreso o retroceso en la eficiencia, y por otra parte el progreso o retroceso de la frontera tecnológica entre dos periodos de tiempo bajo el marco de múltiples entradas y salidas (Cooper, Seiford y Tone, 2007). De tal manera que un coeficiente mayor a 1 representa un cambio o progreso en la productividad total de los factores de la unidad analizada, un valor igual a 1 representa un valor constante en la productividad, y finalmente un valor inferior a 1 representa un deterioro en la productividad total de los factores.

Por tanto, los resultados del índice de Malmquist para el presente análisis muestran que las aduanas con un progreso en la productividad total de los factores para el año 2015 fueron las de los siguientes países en orden descendente: Rusia, Japón, Perú, Nueva Zelanda, Corea, Hong Kong, Australia, China, Estados Unidos y Singapur.

V. Conclusiones y discusión

Las aduanas sin lugar a dudas cumplen un papel sumamente importante en el comercio internacional, por lo que su modernización implica una mejora en el comercio exterior de los países que están implementando dichas mejoras. El paso por la aduana es una etapa fundamental y obligatoria en el comercio entre los países, puesto que permite vigilar, controlar y proteger a las naciones de posibles afectaciones a través del comercio de mercancías de orden ilegal, que dañen la planta productiva doméstica, o hasta afectaciones a la salud de las personas así como a la flora y fauna de los países.

Sin embargo, las aduanas tienen también la función de ser una entidad facilitadora en términos de comercio exterior. Hoy en día las aduanas buscan implementar un gran número de controles de una manera rápida y eficiente, de ahí que una aduana con un rápido proceso de desaduanamiento permitirá un mayor flujo de mercancía tanto de importación como de exportación, permitiendo a los productos que transitan a través de ella ser más competitivos internacionalmente. En ese sentido el presente trabajo muestra 18 aduanas suscritas a países que conforman la apec, con la finalidad de determinar cuáles aduanas son eficientes en la administración de sus recursos, dados los outputs que generan. Identificando el grado de eficiencia o ineficiencia de las aduanas de 18 países de la región Asia Pacífico, incluyendo las aduanas de México, así como determinar el cambio tecnológico en cada una de las aduanas de la región antes mencionada tomando como referencia del cambio tecnológico los años 2014 y 2015.

Dando respuesta a la pregunta de investigación y acorde con los resultados de la misma, se puede decir que las aduanas más eficientes en el periodo analizado (2014 y 2015) son las de Brunei y Singapur, mientras que únicamente en el año 2015 mostraron valores de eficiencia las aduanas de Nueva Zelanda, Perú, Filipinas y Chile.

Asimismo, el cuadro 1 permite identificar el grado de eficiencia o ineficiencia de cada una de las aduanas que forman parte del estudio, donde México muestra un valor de 0.10 para 2014 y un valor de 0.20, por lo que se puede concluir que a pesar de que México ha mejorado sus valores relativos al uso de sus recursos, dados los outputs analizados, todavía es necesario que mejore su eficiencia en un 80% a fin de ser eficiente respecto del valor mostrado para 2015.

Otro de los objetivos del análisis es determinar el cambio tecnológico en cada una de las aduanas de la región antes mencionada tomando como referencia del cambio tecnológico los años 2014 y 2015. Dicho resultado se puede observar en la última y penúltima columnas (C9 y C10), donde se observa que los países con mayor cambio tecnológico tienen a su vez una mayor productividad total de los factores y, salvo el caso de Australia, China y Estados Unidos, son los países con mejores ponderaciones. Dichos resultados muestran que los procesos de innovación y cambio tecnológico son fundamentales para la mejora de la productividad en las aduanas y que a pesar de que no son el único factor que puede incidir en la mejora de eficiencia, son factores altamente impactantes en el desempeño de las mismas.

Cabe resaltar que la gran mayoría de los países alrededor del mundo han implementado diferentes estrategias, mejorando a través de la innovación y cambio tecnológico sus procesos aduanales coordinados por la Organización Mundial de Aduanas y sus propios gobiernos federales, así como diferentes organismos como la apec, por lo que metodologías como la aplicada para este estudio de cambio tecnológico a través del índice de Malmquist son idóneas para realizar mediciones en pro de la autoevaluación de dichos esfuerzos.

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1Artículo recibido el 25 de abril de 2016 y dictaminado el 19 de septiembre de 2016.

. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales. Av. Francisco J. Múgica s/n, Ciudad Universitaria, Morelia, Michoacán, México. Correo electrónico: americazt@hotmail.com

2. Unidades de toma de decisión.

Las aduanas más eficientes en el periodo analizado (2014 y 2015) son las de Brunei y Singapur, mientras que únicamente en el año 2015 mostraron valores de eficiencia las aduanas de Nueva Zelanda, Perú,

Filipinas y Chile

Flujos de inversión directa, fortalecimiento democrático y coyuntura política: El caso de Chile

Direct Investment Flows, Democratic Strengthening
and Political Situation: The Case of Chile

Alejandro Astudillo Jiménez1

Resumen

Los flujos de inversión extranjera directa son considerados una fuente de recursos para poder capitalizar las economías. La evidencia muestra que el inversionista internacional necesita estabilidad, seguridades políticas y resguardo de los derechos de propiedad que garanticen los retornos de la inversión para ingresar sus capitales a una economía. En los últimos 40 años Chile ha atravesado por diversos estados políticos que eventualmente afectaron las políticas de atracción de inversión extranjera elaboradas en la década de los setenta. Sin embargo, los resultados muestran que solamente el proceso de transición a la democracia es el principal hecho político que tiene efectos sobre los flujos de inversión extranjera directa, mientas que el resto del comportamiento ha estado vinculado a sucesos económicos internacionales.

Palabras clave: inversión extranjera directa, decreto ley 600, transición a la democracia.

Abstract

Direct investment flows are considered one of the funding sources to capitalize the economy. The evidence shows how foreign investors need stability, political security and maintenance of property rights which guarantee the return of investment to register their capital to an economic process. During the last 40 years Chile has been facing different political stages which eventually affected the political attraction of foreign investment developed in the seventies. Nevertheless, results show that only the transition to a democratic process is the main political fact having effects on the Direct Foreign Investment flows, while the rest of the performance is associated to foreign economical events.

Keywords: foreign direct investment, decree law 600, transition to democracy.

Introducción

La inversión extranjera directa (ied) es considerada como una de las principales fuentes de financiamiento de los países para lograr la materialización de diversos proyectos de modernización productiva o infraestructura pública básica para el desarrollo económico. También es utilizada para llevar a cabo procesos de privatización de empresas estatales, fenómeno que se presenta con una particular fuerza en aquellos países donde ha existido una amplia injerencia del Estado en las funciones productivas y de dirección económica. Es así cómo la atracción de capitales externos para aquellas economías donde los niveles de ahorro interno no logran cubrir las necesidades de financiamiento, o bien donde el emprendedor local no posee las habilidades empresariales para desarrollar industrias que puedan competir en los mercados internacionales, se ha transformado en un eje central en las políticas de crecimiento y de transformación productiva para las autoridades gobernantes, dado que a través de ellos se puede lograr el cambio en la estructura de producción y alcanzar un mayor bienestar de la nación en un corto periodo.

Analizando la situación desde la perspectiva de la firma, la movilidad de capitales responde a las expectativas de rentabilidad que tienen los empresarios en las economías que son receptoras de las inversiones. En este sentido, la reducción en los costos de producción, mejoras en el suministro de las materias primas, condiciones ventajosas de entrada a los mercados objetivos, estructuras normativas que brinden exenciones arancelarias o impositivas a las inversiones de origen extranjero, son los aspectos a considerar por los empresarios al momento de distribuir sus capitales alrededor del mundo (Appleyard y Field, 2003; Damooei y Tavakoli, 2006). Teorías más recientes acerca del comportamiento corporativo de la empresa multinacional sostienen que, dada la amplia competencia internacional y la constante presión por incrementar la rentabilidad por unidad invertida, es que surge la necesidad de bajar continuamente los costos de fabricación. Para ello, las compañías relocalizan sus producciones hacia lugares estratégicos con el fin de reducir el precio del transporte, tener acceso a varios núcleos urbanos de manera simultánea, o bien aprovechar las ventajas comparativas que los países puedan ofrecer a la industria involucrada (Krugman y Obstfeld, 2001). Prueba de este tipo de comportamiento lo ha constituido la migración del ensamblaje liviano de productos a China, India y México dada su abundante mano de obra a bajos precios, así como la relocalización de las plantas de ensamblaje de vehículos en Europa como una forma de reducir el costo de distribución en la región, o el aprovechamiento de los altos grados de conocimiento que han sido acumulados en algún campo determinado, como sucede en Silicon Valley en la creación y desarrollo de productos y servicios de alta tecnología.

Sin embargo, el flujo de inversión extranjera directa no sólo responde a la dotación de factores que una economía tiene frente al resto del mundo. Las condiciones políticas, la profundidad de la institucionalidad democrática, la separación y confiabilidad en los poderes del Estado, son las dimensiones básicas a evaluar por el inversionista al momento de decidir la localización de sus inversiones directas. La razón tras la consideración de variables políticas por parte del empresariado, es la noción de inmovilidad y liquidez de las inversiones que subyace en la materialización de cualquier proyecto productivo. En este sentido, el empresario considera en la evaluación de sus proyectos, que una vez materializados los capitales en un lugar determinado, éstos quedarán inmovilizados dentro del país receptor por un largo tiempo, por ello necesita de una garantía institucional que asegure la estabilidad de las reglas económicas y legislativas que permitan establecer con claridad los derechos de propiedad sobre las inversiones realizadas, de modo de poder contar con la seguridad en la continuidad de las operaciones y el retorno del capital, o que en el caso contrario, que exista la posibilidad de liquidar sus activos bajo condiciones de mercado, de modo de poder hacer una recuperación eficiente de una parte de los recursos involucrados en la operación.

Considerando estos antecedentes, en el presente trabajo se abordará el fenómeno de la inversión extranjera directa en la economía chilena desde la entrada en vigencia del decreto ley 600 en junio de 1974, hasta diciembre del año 2014, de modo de establecer si los diferentes estados políticos atravesados por el país en este periodo han influido sobre el flujo de la ied.

El estudio se encuentra dividido de la siguiente forma: en primer lugar, se procede a la revisión de la literatura vinculada a estudiar los procesos de atracción de inversión extranjera directa y los efectos que han producido sobre las economías receptoras. A continuación se presenta una descripción del proceso político chileno y el comportamiento de la ied entre los años 1970 y 2014. Posteriormente se desarrolla la metodología utilizada para determinar el grado de vinculación entre estado político de la nación con los flujos de inversiones internacionales, abordando los resultados obtenidos de la aplicación de la metodología econométrica, finalizando con las conclusiones emanadas de la investigación.

Evidencia internacional

Según los planteamientos desarrollados en el modelo neoclásico, el movimiento internacional de capitales debiese fluir desde aquellos países que cuentan con una alta intensidad en su uso, y por ende una baja rentabilidad por unidad utilizada, hacia aquellas economías que tienen un menor ratio capital/trabajo (Prasad, Rajan y Subramanian, 2007), las cuales ofrecen mayores expectativas de retornos por cada unidad invertida. Sin embargo, visiones más recientes sostienen que la evaluación de las variables económicas por parte de los inversionistas es de segunda instancia, considerando la necesidad de seguridad y mantención de los retornos en el tiempo por parte de los inversores.

En términos generales resulta común vincular a países con un menor grado de desarrollo a débiles grados en la protección a los derechos de propiedad, reglas económicas poco claras, e incluso conflictividad social y cambios inconstitucionales de gobierno, muy a diferencia de lo que sucede con aquellos países con una larga tradición democrática y con sólidos sistemas de justicia, los que a su vez han presentado un mejor desempeño económico a través del tiempo, posicionándolos como países avanzados dentro del contexto mundial (Astudillo, 2014).

En este sentido, Yi Feng (1997) realiza un estudio sobre el comportamiento de los agentes políticos de la nación y la influencia que éstos han tenido sobre la evolución de las variables económicas; para ello analiza 96 países entre los años 1960 y 1980, en donde, mediante una estimación de mínimos cuadrados ordinarios encuentra evidencia que le permite sostener la existencia de una relación causal entre democracia y desempeño económico, esto quiere decir que si los grados de desarrollo democrático son altos, el respeto a la institucionalidad política y los sistemas legislativos se encuentran bien definidos y resguardados por las autoridades, ello repercutirá positivamente en el largo plazo sobre el crecimiento económico que el país pueda experimentar, situación que a su vez genera un círculo virtuoso que profundiza y fortalece aún más la institucionalidad democrática, reduciendo la posibilidad de incurrir en la captura del poder político, o bien efectuar cambios inconstitucionales de gobierno.

Los grados de profundidad y la percepción internacional acerca de los sistemas democráticos imperantes en los países han estado en el foco de atención en las investigaciones empíricas acerca de los movimientos internacionales de capitales. Para los autores, el desarrollo de una institucionalidad moderna y estable que otorgue confianza a los diversos agentes, independiente de su procedencia, es una causa basal para poder lograr que los inversionistas internacionales se interesen en capitalizar en la economía. Ahondando en las causas que subyacen en la movilidad de capitales a nivel mundial, Tuman y Emmert (1999) efectúan un testeo a través de regresiones multivariables de las diversas razones por las cuales los inversionistas japoneses direccionan sus capitales hacia las economías latinoamericanas, y encuentran evidencia para sostener que, mientras el estado de desarrollo económico es mayor y la estabilidad política se mantiene a través del tiempo, los inversionistas tendrán mayores consideraciones para ingresar sus capitales en los países, situación que explicaría el aumento en la presencia de empresarios japoneses en la región en las últimas décadas. Jensen (2006), por su parte, investiga sobre los flujos de ied a los países de la ex Unión Soviética tras la caída del Muro de Berlín y encuentra evidencia para sostener que los bajos montos ingresados en el primer periodo de apertura fue la consecuencia directa de los frágiles derechos de propiedad, la falta de un marco institucional y regulatorio para las operaciones comerciales, y los escasos procesos privatizadores de las empresas estatales que se llevaron a cabo, situación que derivó en un lento crecimiento de las economías en años posteriores al cambio de régimen.

La mejora en el desempeño económico vinculado al flujo de inversiones a los países producto de la transferencia de conocimiento técnico y formas más eficientes de administración a los agentes locales, ha sido el sustento práctico que las autoridades han esgrimido para validar las garantías y exenciones que han entregado a los empresarios extranjeros para fomentar el ingreso de capitales en la economía. Esta vinculación entre aumento en la inversión extranjera directa y mejora en el comportamiento de las variables económicas es estudiada por Ram y Honglin (2002), quienes efectúan un análisis econométrico sobre un conjunto de países receptores de ied durante la década de los noventa, y encuentran una correlación positiva con el crecimiento del país. Sin embargo, Mazumdar (2005) al testear la misma hipótesis no logra encontrar resultados que sean robustos para poder aseverar que existe una mejora en el bienestar de la población o aumento en las exportaciones. Al referirse este último investigador a las causas de la imposibilidad de algunos países en concretar mejoras productivas al ser receptores de inversión extranjera, sostiene que es producto de la carencia en las competencias técnicas y educacionales de los ciudadanos del país receptor. En esta misma línea, Yao y Wei (2007) sostienen que como condición previa a la iniciación de un programa tendente a la atracción de capitales foráneos, es necesaria la introducción de mejoras en el sistema educacional, de modo que el país pueda contar con el suficiente nivel de capital humano que sea capaz de internalizar las nuevas tecnologías, y que a su vez se encuentre en condiciones de poder diseminar estas competencias por el resto del entramado productivo nacional. Esta situación planteada es corroborada por Bengoa y Sánchez-Robles (2003), quienes al estudiar los flujos de ied hacia 18 países de Latinoamérica concluyen que junto con las características económicas de estabilidad y liberalización de los mercados, los países requieren de un adecuado desarrollo del capital humano para que las nuevas tecnologías logren tener impactos positivos sobre la economía.

Pese a todas las investigaciones que versan acerca de los beneficios de la ied y la noción de una transformación productiva con base en la atracción de inversiones, una sobrevaloración o una posición extrema de los potenciales beneficios puede derivar en una fuerte dependencia interna de los flujos de capitales externos, situación adversa que termina reduciendo la capacidad que tienen los agentes domésticos de generar riquezas, innovación o emprendimiento empresarial, situación que al largo plazo podría desembocar en la eliminación de los incentivos y la capacidad innata del empresario doméstico de generar nuevos proyectos de inversión. “Por ejemplo, el crecimiento en países socialistas fue el resultado de transferencias y no del esfuerzo o talento empresarial. Como resultado la innovación y el cambio tecnológico local fue cercano a cero” (Jensen, 2006: 882).

Evolución política y de la inversión extranjera directa
en Chile entre 1974 y 2013

El 4 de noviembre del año 1970, tras las elecciones presidenciales efectuadas en septiembre del mismo año, donde midieron fuerzas los tres ejes políticos presentes en el país2 y con la ratificación del ganador por el pleno del Congreso,3 asume el poder la denominada Unidad Popular, conglomerado político de izquierda con cerca de 30 partidos y movimientos sociales que fueron liderados por Salvador Allende Gossen. En el ideario político tras este liderazgo se encontraba la instauración del primer modelo socialista en el mundo a través de formas legales y democráticas, lo que el propio presidente denominaba “la vía chilena al socialismo”. Sin embargo, tras exactos mil días de haber asumido el gobierno y con una profunda crisis económica, política y social, el 11 de septiembre de 1973 se materializó un golpe de Estado liderado por el general de Ejército Augusto Pinochet Ugarte, asumiendo la conducción administrativa de la nación una junta militar compuesta por los comandantes en jefe de las tres instituciones castrense del país, más el director general de Carabineros de Chile.

Las nuevas autoridades de gobierno decretaron la suspensión de las funciones del Congreso Nacional, las actividades masivas y los partidos políticos, como así también las consultas electorales periódicas, situación que se mantuvo hasta el año 19884 cuando se efectuó el primer plebiscito, cuyos resultados fueron vinculantes con las posteriores elecciones democráticas de autoridades de la nación, restaurándose en el año 1990 el orden constitucional del país.

Tras el derrocamiento del presidente Salvador Allende, la conducción económica de corte socialista, con una fuerte injerencia estatal en la producción y asignación de los recursos, sufrió un giro a partir del año 1974 hacia políticas de libre mercado, donde la apertura unilateral del mercado, la disminución de la presencia estatal en la economía y la formulación de medidas tendentes a la atracción de inversión extranjera ejercen un rol central dentro de la nueva conducción económica (Büchi, 2003).

Para lograr el primer objetivo, se redujeron drásticamente las tasas arancelarias y restricciones existentes a la importación de productos. Adicionalmente se inició un proceso de reestructuración del casi inexistente mercado cambiario, de modo que éste pudiese volver a su funcionamiento en un corto periodo de tiempo. En la segunda línea se fomentó la competencia interna y se liberalizaron los precios fijados durante la administración anterior, para que la iniciativa privada y las fuerzas del mercado lograran determinar por sí solos los nuevos equilibrios entre la oferta y la demanda. Y en tercer lugar, se comenzó un proceso de atracción de inversionistas extranjeros que capitalizaran la economía. En este sentido, se dictó el decreto ley 600 o estatuto para el inversionista extranjero, en donde se establecen condiciones especiales para aquellos capitales que ingresen bajo sus disposiciones. Estas ventajas abarcan desde la invariabilidad tributaria hasta la garantía de los derechos de propiedad sobre las materializaciones de capital, situación que queda garantizada a través de la suscripción de un contrato entre el inversionista y el Estado de Chile (Astudillo y Guerrero, 2016).

En el periodo comprendido entre la entrada en vigencia del decreto y el mes de marzo del año 1990, los montos reales de inversión extranjera ingresada a su amparo resultaron ser bajos y altamente volátiles durante los primeros años de operatividad de la legislación, como se observa en la gráfica 1. En este sentido, hay sectores que no recibieron aportes a lo largo de los 17 primeros años, como fue el caso de la electricidad, gas y agua, mientras que otros registraron entradas concentradas en periodos específicos (construcción, transporte y telecomunicaciones) (véase gráfica 1).

Para el caso particular de la minería, los capitales ingresados resultaron ser los de mayor magnitud y constancia en el tiempo. Al analizar el comportamiento de la inversión extranjera directa total, se detecta que ésta se encuentra altamente correlacionada con la evolución que presenta el flujo de capitales hacia el sector minero, situación que resulta ser coherente con los planteamientos realizados por Bhagwati (1958, 1968) en cuanto al comportamiento de la especialización productiva en función de la apertura económica y la dotación relativa de factores presentes en un país, que para el caso de Chile resulta ser la minería del cobre.

A partir del año 1985 en Chile se inició la “segunda fase” del proceso de privatizaciones, cuando la mayor parte de las grandes empresas que fueron creadas por el Estado o bien nacionalizadas por ley, pasaron a ser instituciones privadas. En esta etapa, y dado el contexto económico imperante y las seguridades que ofrecía el país a los inversionistas extranjeros, éstos se atrevieron a incursionar dentro del proceso privatizador emprendido por las autoridades (Larrain y Vergara, 2001), es así como fuertes flujos de ied fueron direccionados a la compra de empresas estatales en distintos rubros, explicándose de esta forma la concentración de inversiones hacia finales de este periodo en ciertos sectores de la economía, como es el caso de los transportes y telecomunicaciones.

Cuadro 1

Chile: porcentaje de participación de inversionistas extranjeros
en la empresa al año 1988

ctc

48.8

iansa

21.5

cap

24.9

Lab. Chile

19.6

Soquimich

21.9

Pilmaiquen

100.0

Chilgener

41.1

enaex

67.0

Fuente: Larraín y Vergara, 2001.

Tras las elecciones llevadas a cabo el 14 de diciembre del año 1989, que dieron por vencedor al candidato de la concertación, asume la Presidencia de la República el abogado y demócrata cristiano Patricio Aylwin Azocar el 11 de marzo del año 1990, iniciándose el manejo del modelo económico establecido en dictadura bajo condiciones democráticas. En esta etapa de la historia económica de la nación, y pese a estar en el poder un conglomerado de centro-izquierda, las nuevas autoridades decidieron mantener, e incluso profundizar la estructura económica establecida en el régimen anterior. La continuidad en las reglas económicas potenció la imagen de estabilidad de las condiciones que brinda el país a los inversionistas internacionales, lo que sumado a la vuelta a la democracia como forma de gobernanza institucional, dieron las seguridades que necesitan los empresarios para poder asumir riesgos en un país determinado.

Con la vuelta a la democracia, la institucionalidad política y económica de Chile comienza un proceso de fortalecimiento paulatino pero constante. Se independiza el Banco Central (1989), dejando el sector monetario disociado de la autoridad política, se mantienen y profundizan los derechos de propiedad, se llevan a cabo las elecciones democráticas abiertas y periódicas conforme a la legalidad vigente, se fortalece la actividad del Poder Judicial y el Poder Legislativo. En esta estabilidad política se suceden seis cambios presidenciales, incluso alternancias en las coaliciones gobernantes y un número similar de elecciones parlamentarias y de otras autoridades, sin que en alguna de ellas se vean afectados los cimientos económicos establecidos durante el gobierno militar.

Producto de este nuevo escenario político y económico, las inversiones directas a los distintos sectores no sólo se incrementan en cuanto a los montos ingresados, sino que su periodicidad también aumenta (véase gráfica 2), incluso sectores que durante las décadas anteriores no recibieron aportes, ahora presentan fuertes volúmenes de inversiones, como es el caso de la electricidad, gas y agua. Sin embargo, estos flujos de ied se encuentran vinculados a la participación de las empresas extranjeras (principalmente españolas) en los procesos de privatización de las empresas que se encontraban aún bajo la administración estatal, por lo tanto, no corresponde en su totalidad a ingresos de nuevos recursos a proyectos de inversión en la economía, situación que a su vez explica la alta concentración de ingresos de capitales al sector entre los años 1995 y 2000.

Al analizar el comportamiento de la tendencia5 de la ied, separada por hito político suscitado en Chile desde junio de 1974 a diciembre del año 2014 (gráfica 3), se percibe un ciclo de crecimiento sostenido de los flujos hacia la totalidad de los sectores económicos que se inicia en el año 1990, hasta finales de la misma década. Este auge en la inversión extranjera se explica por la alta rentabilidad que ofrecía la economía chilena, situación que posibilitó una rápida transformación económica y productiva, llevando a que la tasa de crecimiento promedio de este periodo fuese de 7.6%, con una fuerte reducción en la tasa de desocupación entre 1990 y 1997.

Sin embargo, a partir del año 1998 y como consecuencia de la denominada crisis asiática, los flujos de inversión extranjera se deprimen, entrando en un proceso de letargo en el ingreso de capital al país, situación que afectó a la totalidad de los sectores económicos.

Una vez estabilizada la economía mundial y con un fuerte aumento en el precio de los commodities, a contar de los años 2004-2005 se inició un nuevo proceso de auge en la atracción de inversión extranjera. Es así como agricultura, minería, servicios, silvicultura y más tardíamente transporte y comunicaciones como industria vuelven a tener una etapa de expansión en el ingreso de capitales, situación que fue incluso mantenida durante la crisis de las hipotecas subprime en el año 2008 y la posterior desaceleración mundial. Este comportamiento es específicamente gráfico en el sector minero, el cual, dados los altos precios internacionales del cobre, posibilitaron la ejecución de proyectos con una menor ley, tomando como contraparte el escenario evidenciado en la década de los noventa, cuando el precio llegó a alcanzar 70 centavos de dólar la libra.

Este comportamiento alcista presentó un nuevo quiebre de tendencia a partir de octubre del año 2013, cuando casi todos los sectores evidenciaron una caída en el flujo de ied, situación que resulta coincidente con la elección de las nuevas autoridades, lo que puede ser vinculado a los grados de incertidumbre que genera un cambio de administración de gobierno, que conlleva a una paralización de los proyectos de inversión hasta que se diriman las nuevas autoridades. No obstante, esta menor afluencia de inversiones se mantuvo durante el primer año de gobierno.

Si se vincula la tendencia de la ied con la evolución política evidenciada en Chile6 desde 1974 en términos gráficos, se perciben cinco fases o ciclos de comportamiento. El primero de ellos es el periodo que abarca desde el año 1974 hasta el plebiscito de 1988, cuando las inversiones ingresadas al país resultan ser bajas y estables, siendo los sectores industrial y minero los que reciben las mayores cantidades de aportes. En la segunda etapa, que se extiende por 10 años hasta 1998, se produjo un ingreso masivo y extendido de capitales en todos los sectores económicos, situación que se revirtió desde un poco antes de las elecciones presidenciales de 1999.

Con el inicio de la crisis asiática, los flujos de capitales hacia la economía chilena caen sistemáticamente en todos los sectores. La cuarta fase evidenciada en la afluencia de inversiones al país comprende desde el año 2006 hasta finales del año 2012 y que coincide con la asunción de la presidencia de la señora Michelle Bachelet, cuando se vuelve a incrementar el flujo de inversiones, principalmente a la industria minera. La quinta etapa comienza en el año 2013, cuando nuevamente se experimentó una caída en el ingreso de inversión, especialmente en los sectores de minería, transporte y telecomunicaciones, industria y agricultura (véase gráfica 3).

Metodología de evaluación del comportamiento
de la ied y resultados

Las series de datos a utilizar en la evaluación del comportamiento experimentado por la ied en Chile corresponden a aquélla ingresada al amparo del decreto ley 600, cifras que son entregadas por el Comité de Inversiones Extranjeras (2015). La principal ventaja de la utilización de esta base de datos radica en que los efectos de un cambio en la política económica, como es una modificación de la estructura tributaria que pueda realizar el país, resulta ser inocua para los capitales que se han acogido a las disposiciones del decreto ley, dado que éste otorga invariabilidad tributaria a los inversionistas que han ingresado al país bajo su amparo. En este sentido, dentro de la evaluación financiera del direccionamiento de los capitales realizada por los empresarios, la tasa de tributación resultaría un valor cierto a lo largo del proyecto, reduciendo de esta manera riesgos de incertidumbre que llevasen a demandar una mayor tasa de retorno de la inversión. Por lo tanto, las cifras entregadas por el Comité de Inversiones Extranjeras extraen este componente exógeno que puede llevar a modificar el comportamiento del inversionista extranjero al momento de evaluar el ingreso a una economía y que puede perturbar las mediciones.

Para estudiar el comportamiento de las series, es que éstas serán sometidas a un testeo preliminar a través de un modelo estructural especificado a través de variables de control que recoge los cambios de conducción política y de gobierno producidos durante el periodo sometido a prueba. Si la evidencia preliminar establece que los hechos políticos seleccionados son relevantes para el inversionista extranjero al momento de evaluar el ingreso de capitales al país, se procede a la aplicación del test Bai y Perrón (1998) de quiebres estructurales como forma para determinar los hitos relevantes que acompañan los cambios en las tendencias de flujo de inversiones directas.

Sin embargo, como paso previo a la aplicación del modelo estructural, se procede a controlar los efectos que pudieron haber causado en los flujos de inversión las diferentes crisis económicas mundiales ocurridas a lo largo de los últimos 40 años.7 Una vez controlados los efectos sobre la serie, se procede a la especificación del modelo estructural a través de variables dummy, el cual queda de la siguiente manera:

(1)

Donde:

C = constante.

dmPa = plebiscito nacional.

dmAb = asunción del presidente Patricio Aylwin.

dmFc = elección del presidente Eduardo Frei.

dmLd = elección del presidente Ricardo Lagos.

dmB1e = primera elección de la presidenta Michelle Bachelet.

dmSf = elección del presidente Sebastián Piñera.

dmB2g = segunda elección de la presidenta Michelle Bachelet.

et = error del modelo.

El subíndice denota el tiempo transcurrido entre el hecho político analizado y el siguiente.

El modelo estructural es aplicado en niveles, ciclo, tendencia, y primera diferencia, como se observa en el cuadro 1, estableciendo un patrón común en los betas de cada variable de control. En este sentido, las pendientes de las series cambian de forma abrupta entre los periodos, llegando incluso a modificar de signo. En el caso de la medición en niveles, el cambio de pendiente entre los gobiernos de Aylwin y Frei (40395 y 96180) es abrupta y más del doble, lo que refleja un ingreso masivo de capitales a la economía, situación que se revierte entre el gobierno de Lagos-Bachelet y Piñera-Bachelet, donde se revierten las tendencias alcistas, llegando incluso a ser negativas. Este comportamiento permite inicialmente inferir algún grado de vinculación entre los flujos de inversión extranjera y los cambios políticos que se han suscitado en Chile.

Cuadro 1

Betas de las variables de control por cambio de político

Serie

dmPa

dmAb

dmFc

dmLd

dmB1e

dmSf

dmB2g

Prb. F

R2

Nivel

47538

40395

96180

108371

58379

74242

-73590

0.0000

0.1023

Nivel

36273

92082

104216

54168

70031

-77801

0.0000

0.0990

Ciclo

15492

-3353

142

617

10957

9695

-81192

0.6481

0.0105

Tendencia

32046

43748

96038

107754

47423

64547

7602

0.0000

0.7686

Dif. (-1)

4243

1614

1379

4112

2430

492

29897

0.9998

0.0007

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Siguiendo con la metodología planteada, se procede a la aplicación del test Bai Perron, el cual busca la presencia de múltiples quiebres estructurales en modelos lineales. En este sentido, los autores desarrollaron un algoritmo que minimiza la suma global de los errores al cuadrado de un grupo de regresiones. Para ello se requiere la aplicación de tantas regresiones de mínimos cuadrados ordinarios como quiebres estructurales se requieran o determinen, mezclando en la programación cambios puros y parciales dentro de la serie.

Tomando en cuenta estos antecedentes, y como forma de homogeneizar la medición estructural con el test Bai Perron y poder compararlas, se considera dentro de la aplicación del procedimiento la detección forzosa de siete posibles quiebres (Q1, Q2,…,Q7) dentro de las series en el programa eviews. Se presume que cada uno de los quiebres a encontrar coincidirá con los periodos de cambio evaluados en el modelo estructural. Sin embargo, a diferencia de los resultados anteriores, y considerando que también fueron controlados los efectos de las crisis económicas que pudiesen haber afectado los flujos de inversiones a nivel mundial, los quiebres que son detectados en la medición se encuentran mayormente vinculados a estos eventos económicos internacionales y no sobre los cambios políticos ocurridos en Chile durante el periodo como se esperaba8 (cuadro 2). La excepción la constituye el quiebre ocurrido en septiembre del año 1993, correspondiente al segundo proceso eleccionario presidencial de carácter democrático, situación concordante con lo encontrado en la literatura económica acerca de la profundización de la democracia y crecimiento en los flujos de inversiones extranjeras directas.

Cuadro 2

Test Bai Perrón de la serie total

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Nivel

82M12*

86M12*

91M05*

97M10

02M01*

06M06*

10M12*

Ciclo

78M12

82M12

86M12

92M01

97M10

03M01

09M02

Tendencia

82M12*

86M12*

93M09*

97M09*

01M12*

06M10*

11M01*

Dif. (-1)

79M01

83M01

89M01

93M01

97M01

02M12

07M01

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Al particionar9 la serie y analizar los resultados de la aplicación del test en el periodo comprendido entre los años 1974 y 1999 (cuadro 3), se repite el comportamiento que evidencia quiebres vinculados a sucesos económicos por sobre la coyuntura política. En este análisis se detectan perturbaciones en los años 1979, 1982, 1985, 1995 y 1997, todas éstas correspondientes a shocks económicos internacionales, de hecho coinciden con los sucesos económicos considerados para controlar los posibles efectos sobre las series, situación que demuestra la fuerte incidencia que tienen estos sucesos en la movilidad internacional de capitales. Mientras que por el lado político, los cambios que ocurren en las series se presentan en los años 1988 y 1989, ambos años con hitos políticos relacionados con la mantención del cronograma de transición a la democracia establecido por las autoridades militares, como es el caso del plebiscito (1988) y la primera elección democrática abierta (1989).

Cuadro 3

Test Bai Perrón 1974-1999

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Nivel

79M12*

82M12*

85M10*

88M12*

92M01*

95M01*

97M07*

Ciclo

79M12

82M12

85M12

88M12

92M01*

95M01*

97M07*

Tendencia

77M01*

83M02*

86M05*

89M08*

92M02*

95M01

97M07

Dif. (-1)

80M01

83M01

86M01

89M01

91M09

94M07

97M01

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

En la segunda parte de la serie, periodo comprendido entre el año 2000 a 2014, los resultados muestran (cuadro 4) el mismo comportamiento de flujo de inversiones vinculado a los shocks económicos mundiales. En este sentido, se determinan cambios en las series en los años 2003, 2008 y 2013. El primero de ellos se encuentra asociado al fuerte incremento internacional del precio de las materias primas ocurrido a partir del año 2003, hecho que indujo a un aumento en las inversiones mineras en Chile, situación ya vista en la descripción estadística del comportamiento en la ied. La segunda perturbación corresponde a la crisis financiera de las hipotecas subprime ocurrida en Estados Unidos en el año 2008, mientras que la tercera son los efectos económicos derivados de la alta deuda europea y la continua posibilidad de default que presentan estos países. En el ámbito político no se logra evidenciar algún cambio asociado a las elecciones o cambios presidenciales, incluso la alternancia de la coalición política gobernante ocurrida en los años 2010 y 2014 no resultó ser de importancia en las mediciones realizadas.

Cuadro 4

Test Bai Perrón 2000-2014

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Nivel

01M07*

03M01*

04M10*

07M02*

08M10*

11M08*

13M02*

Ciclo

01M07

03M01

04M10

07M02

08M10

11M06

13M02

Tendencia

01M07*

03M01*

05M11*

08M06*

10M02*

11M08*

13M02*

Dif. (-1)

02M12

04M09

06M07

08M03

09M09

11M06

12M012

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Considerando estos resultados preliminares, en especial la poca incidencia de los cambios políticos suscitados en el periodo, es que se vuelve a aplicar el test Bai Perrón a las series de datos, esta vez en su nivel original, o sea, sin controlar los efectos derivados de las crisis económicas mundiales, manteniendo el mismo criterio de consideración de siete quiebres al interior de las mediciones.

En esta nueva evaluación, cuyos resultados se encuentran en el cuadro 5, se evidencia la persistencia del comportamiento del flujo de inversiones extranjeras directas a la economía chilena vinculada a las coyunturas económicas mundiales. En la medición se logran distinguir efectos de significancia provenientes de la crisis de la deuda latinoamericana (1982-83), la del peso mexicano (1995), finalización de la crisis asiática (1999) y los problemas derivados de la alta deuda europea (2011). Por el lado político, el test nuevamente no logra detectar alguna influencia que tenga significancia en función de los cambios de conducción gubernamental o política durante el periodo analizado.

Cuadro 5

Test Bai Perrón de la serie total sin controlar efectos de crisis económicas

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Nivel

83M01*

87M09*

91M09*

95M09*

99M10*

04M10*

11M01*

Ciclo

79M01

83M01

91M05

95M08

99M10

04M10

09M09

Tendencia

82M12*

87M06*

92M10*

98M09*

02M09*

06M09*

11M01*

Dif. (-1)

79M01

83M01

89M01

94M07

98M07

02M12

07M01

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Los resultados de la aplicación del test sobre la serie particionada hasta el año 1999 (cuadro 6) reafirman los resultados obtenidos en la medición 3, donde los cambios en la pendiente en la serie que logra detectar el modelo se encuentran relacionados con el contexto económico internacional, teniendo las mediciones en nivel y tendencia la mayor significancia. En estas series se repiten los sucesos de la crisis de la deuda latinoamericana, crisis del peso mexicano y finalización de la crisis asiática. Para el caso de las influencias políticas en la evolución del comportamiento de las inversiones extranjeras, en las diferentes transformaciones se repite el quiebre en la secuencia entre los años 1988-89.

Cuadro 6

Test Bai Perrón de la serie total sin controlar efectos
de crisis económicas (1974-1999)

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Nivel

77M01*

80M01*

83M01*

88M12*

92M01*

94M07*

97M02*

Ciclo

79M12

82M12

85M10

88M12

92M01

94M07

97M02

Tendencia

78M01*

81M08*

85M11*

89M06*

92M05*

94M11

97M07*

Dif. (-1)

80M01

83M01

86M01

89M01

91M09

94M07

97M01

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

En el comportamiento de los resultados de la segunda parte de la muestra (cuadro 7) se visualiza la consolidación de la tendencia de quiebres en la serie en función de los shocks económicos internacionales, aunque a diferencia de las mediciones anteriores, las series que presentan los mayores niveles de significancia son en nivel, ciclo y tendencia, lo que brinda mayor robustez a los resultados encontrados. Además se establece el importante rol que ha ejercido el aumento sostenido de los precios de los commodities a nivel mundial en el comportamiento del flujo de inversiones. En este sentido, se evidencia desde mediados de la década anterior un fuerte direccionamiento de capitales a la economía chilena, en especial hacia la industria minera, como se visualizó en la descripción estadística realizada con anterioridad. Este incremento generalizado en el precio internacional de las materias primas impulsó una nueva etapa o periodo de bonanza económica y de inversiones en Chile, situación que se encuentra estrechamente relacionada con los planteamientos desarrollados por Bhagwati (1958, 1968) acerca de la ventaja comparativa, capitalización de economías monoproductoras y el crecimiento empobrecido (Astudillo, 2014), situación que pudo haber derivado en un fenómeno de enfermedad holandesa, aunque su comprobación escapa a los objetivos de esta investigación.

Cuadro 7

Test Bai Perrón de la serie total sin controlar
efectos de crisis económicas (2000-2014)

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Nivel

01M07*

03M01*

04M10*

07M02*

09M02*

11M06*

13M02*

Ciclo

01M07*

03M01*

04M10*

07M02*

09M02*

11M06*

13M02*

Tendencia

01M07*

03M01*

05M10*

07M04*

08M10*

10M07*

12M12*

Dif. (-1)

02M12

04M09

06M07

08M03

09M09

11M06

12M12

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Al aplicar el test Bai Perrón a las series en nivel, divididas por sector económico receptor de las inversiones extranjeras (cuadro 8) solamente se logra determinar quiebres asociados con sucesos políticos en los años 1988-89 para el caso de industria y servicios, sectores en los cuales los inversionistas necesitan de mayores seguridades políticas y sociales, dado que la ejecución de proyectos de inversión resulta ser de largo plazo. Para el resto de los rubros todos los cambios encontrados en las secuencias vuelven a coincidir con inicio o término de crisis económicas internacionales, como ha sido la tónica a lo largo de las mediciones.

Cuadro 8

Test Bai Perrón de la serie total en niveles por sector económico

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Agricultura

82M01*

86M01*

90M06*

95M01*

00M02*

04M02*

11M01*

Construcción

79M01*

83M01*

91M05*

96M01*

00M01*

04M07*

11M01*

E-gas**

81M12*

86M02*

91M10*

95M10*

99M10*

04M02*

08M02*

Industria

80M01*

84M03*

88M03*

95M08*

99M08*

04M10*

09M08*

Minería

83M01*

87M01*

91M01*

95M01*

99M01*

03M01*

11M01*

Pesca

79M06*

83M06*

90M03*

94M09*

00M12*

04M12*

08M12*

Servicios

79M01*

83M01*

89M10*

95M12*

00M01*

05M05*

09M05*

Silvicultura

78M12*

87M07*

91M07*

95M08*

99M08*

07M01*

11M01*

Transporte

85M01*

89M01*

93M01*

97M01*

01M04*

05M09*

10M08*

* Nivel de significancia al 0.05.

** Electricidad, gas y agua.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Al extraer la tendencia de las series a través del filtro Hodrick Prescot, y aplicando el test sobre el ciclo obtenido, vuelven a aparecer los quiebres producto de los shocks políticos ocurridos en los años 1988-89, aunque su nivel de significancia no permite asegurar un comportamiento asociado a las fechas detectadas. La excepción se encuentra en el sector de electricidad, gas, agua. Para estos sectores se detectan quiebres de significancia en los años 1995, 1999, 2004 y 2009, coincidiendo con procesos de privatización de empresas públicas llevados a cabo en Chile a partir de la década de los noventa (véase cuadro 9).

Cuadro 9

Test Bai Perrón de la serie total en ciclo por sector económico

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Agricultura

82M01

86M01

90M07

95M01

00M02

06M03

11M01

Construcción

79M01

83M01

88M01

96M01

00M01

04M07

08M07

E-gas

83M10

87M10

91M10

95M10*

99M10*

04M03*

09M01*

Industria

80M01

84M03

88M03

94M01

99M08

04M10

09M10

Minería

79M01

87M01

91M01

95M01

99M01

03M01

08M12

Pesca

81M12

85M12

90M04

94M09

00M12

04M12

08M12

Servicios

79M01

83M01

89M10

95M12

00M01

05M05

09M05

Silvicultura

78M12

87M05

91M07

95M08

03M01

07M01

11M01

Transporte

85M01

89M01

93M01

97M01

01M04

05M09

09M11

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Por su parte, al efectuar la aplicación del test sobre las tendencias obtenidas de las series,10 se repite el comportamiento de los quiebres vinculados con los ciclos económicos por sobre los políticos para la mayoría de los sectores económicos (cuadro 10). La excepción está constituida por los rubros de transporte y silvicultura, los cuales sí se ven afectados por la evolución política de la nación. En estos dos sectores los resultados muestran nuevamente quiebres en la serie en los años 1988-89. Para el resto de las industrias la evolución de las inversiones se encuentra asociada con las crisis económicas consideradas en la evaluación estructural dummy para limpieza de las series de datos, consolidando la tendencia evidenciada desde las primeras mediciones a través del test Bai Perrón de quiebres estructurales.

Cuadro 10

Test Bai Perrón de la serie total en tendencia por sector económico

Serie

Q1

Q2

Q3

Q4

Q5

Q6

Q7

Agricultura

79M10*

86M12*

90M12

99M01

03M01

07M01

11M01

Construcción

78M06*

82M06*

86M06*

95M05*

99M05*

03M05*

07M05*

E-gas

83M02*

87M02*

91M02*

95M02*

99M02*

03M02*

09M10*

Industria

80M03*

86M10*

92M02*

97M10*

02M04*

07M01*

11M01*

Minería

79M08*

87M02

93M08

97M10

01M10

05M10

11M01

Pesca

81M11*

85M11*

91M11*

95M11*

99M12*

04M08*

09M01*

Servicios

81M04*

85M07*

89M09*

94M01*

98M01*

03M08*

10M03*

Silvicultura

81M09*

88M11*

95M01*

99M01*

03M01*

07M01*

11M01*

Transporte

85M06*

89M06*

93M06*

97M06*

01M06*

06M04*

11M01*

* Nivel de significancia al 0.05.

Fuente: elaboración propia con datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Conclusiones

Considerando la evolución y los resultados de las pruebas econométricas realizadas, la inversión extranjera en una primera etapa no responde a los incentivos elaborados y puestos en marcha por el equipo económico del régimen militar. En este sentido, la baja o nula garantía que un gobierno de facto puede ofrecer a los inversionistas extranjeros sobre los derechos de propiedad, impidieron que las medidas de promoción generadas para la atracción de capitales tuvieran los efectos esperados. Esta situación inicial tendió a revertirse a partir del plebiscito de 1988, considerando que su realización dio las primeras luces de garantía o el apego al cronograma establecido por la Junta Militar en la Constitución del año 1982. Este hecho en particular fortaleció la confianza sobre la economía y el estado legislativo imperante. El hito democrático del plebiscito resulta ser el único hecho de coyuntura política significante en la evolución experimentada por los flujos de inversión extranjera a lo largo de las diferentes pruebas realizadas.

A partir de la década de los noventa el ingreso de inversiones fue constante y creciente, independiente de las fricciones políticas derivadas de las elecciones periódicas que se desarrollan en la nación, proceso que sólo ha sido interrumpido por las diversas crisis económicas acontecidas en el periodo estudiado. Incluso, ni los cambios en la coalición gobernante producida en los años 2010 y 2014 han logrado afectar los flujos de inversión extranjera al país.

Estos resultados demuestran que la evidencia internacional de fortalecimiento de la democracia como forma de lograr atraer flujos de inversión extranjera y cambio en las estructuras productivas de la nación, se replican en Chile. Es en esta misma línea como a partir de la consolidación de la democracia a comienzos de los años noventa, la inversión extranjera se disocia del acontecer político coyuntural y comienza a direccionarse hacia la economía con mayor fuerza y extendida a todos los sectores productivos; asimismo, su fluctuación se realiza conforme los ciclos económicos mundiales lo determinan.

Las pruebas econométricas muestran que las diferentes crisis o shocks económicos, como sus posteriores salidas, han sido la causa principal del cambio en el comportamiento de los flujos de inversión hacia Chile. En este sentido, las cinco crisis consideradas en el periodo resultan ser significativas en el comportamiento; incluso la etapa de revalorización del precio mundial de los commodities a mediados de la década anterior es una de las principales causas del aumento en el flujo de inversiones a la economía chilena en la década anterior.

En síntesis, la aplicación de medidas de atracción de inversiones directas a una economía resulta ser inocua si el contexto político y las seguridades del derecho de propiedad no se encuentran resguardados. Por otra parte, la estabilidad política, continuidad y concordancia de las reglas económicas cumplen un rol preponderante en la percepción que tiene el inversionista acerca del potencial que ofrece un país para materializar capitales.

Referencias bibliográficas

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1Artículo recibido el 30 de mayo de 2016 y dictaminado el 02 de febrero de 2017.

. Universidad Tecnológica Metropolitana (utem). Dieciocho 161, Santiago, Chile. Correo electrónico: alejandro.astudillo@utem.cl

2. En esta etapa política los sectores de influencia se encontraban perfectamente delimitados: la derecha, que agrupaba a los sectores gremialistas y más conservadores de la sociedad fueron representados por Jorge Alessandri; el centro político, representado por la Democracia Cristiana cuyo abanderado fue Radomiro Tomic; y la izquierda, sector que aglutinaba a los trabajadores y clases bajas de la población.

3. Al no haber superado ningún candidato el 50% de los votos, el Congreso en pleno confirma la victoria del postulante que obtuvo la mayor cantidad de sufragios, siendo elegido el ciudadano Salvador Allende con el 36.6% de las preferencias.

4. Este referéndum político fue establecido en la Constitución de 1980 como medida para lograr un tránsito gradual entre el régimen militar y la democracia.

5. Se aplica filtro de Hodrick Prescot para determinar la tendencia de las cifras reales.

6. Los hechos políticos considerados son los cambios de estado constitucional y las elecciones presidenciales. En forma cronológica corresponde a: plebiscito (1988), asunción de Aylwin (1990), elección de Eduardo Frei (1993); elección de Ricardo Lagos (1999); elección de Michelle Bachelet (2005); elección de Sebastián Piñera (2010); elección de Michelle Bachelet (2013).

7. Para tales efectos se reconocieron cinco crisis económicas de importancia mundial: Revolución Iraní (1979-81), deuda latinoamericana (1982-84), crisis del peso mexicano (1995), crisis asiática (1997-99) y subprime-deuda europea (2008-2014).

8. La lectura del quiebre detectado es año y mes (82M12: año 1982, mes de diciembre).

9. La finalidad de dividir la serie y el análisis en dos periodos radica en que los primeros años de la vuelta a la democracia en Chile se consideraron como un proceso de transición, donde la influencia de las antiguas autoridades militares era alta y la posibilidad de interrupción del nuevo modelo de gobernanza se consideraba real. Si bien no existe una fecha en particular cuando se haya consolidado el régimen democrático, se asume que tras los 10 primeros años de democracia (1990-1999) las posibilidades de un golpe de Estado por parte de las fuerzas militares era mínimo.

10. Las tendencias son obtenidas a través de la aplicación del filtro Hodrick Prescot.

Gráfica 1

Chile: ingreso de inversión extranjera directa 1974-1989 en musd

Fuente: elaboración propia con base en datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Gráfica 2

Chile: ingreso de inversión extranjera directa 1990-2014 en musd

Fuente: elaboración propia con base en datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Si se vincula la tendencia de la ied con la evolución política evidenciada en Chile desde 1974 en términos gráficos, se perciben cinco fases o ciclos de comportamiento

Gráfica 3

Chile: evolución de la tendencia de ingreso de inversión extranjera directa en musd

Fuente: elaboración propia con base en datos del Comité de Inversiones Extranjeras, 2015.

Mexico and South Korea:
The Participatory Approach
in the Field of International Development Cooperation1

México y Corea del Sur: enfoque participativo en el campo de la cooperación internacional para el desarrollo

Sanghee Jung2

Abstract

This research analyzes practical approaches to enhancing the partnership between South Korea and Mexico, by focusing on a participatory approach that is regarded as an important component in development cooperation. In this regard, the objective of this research is to establish a new method of cooperation between South Korea and Mexico, based on a participatory approach newly discussed in the evolving development cooperation system.

Finally, based on the participatory approach as a strategy for cooperation between South Korea and Mexico, the research suggested joint training programs to expand existing partnerships in the first stage, joint support to programs promoted by both countries in the framework of bilateral cooperation in the second stage, and further financial support by allocating funding in the third stage.

Keywords: Mexico, South Korea, international development cooperation, participatory approach, cooperative relationships.

Resumen

En esta investigación se analiza la relación entre México y Corea del Sur, enfocándose en el área de cooperación internacional para el desarrollo. En la investigación se examina así una variedad de cambios que tienen lugar en la cooperación para el desarrollo de acuerdo con la tendencia de la globalización, y se evalúan las características típicas y las relaciones cooperativas entre Corea del Sur y México.

Sobre la base del enfoque participativo, como estrategia de cooperación entre Corea y México, este estudio sugiere la necesidad de implementar programas conjuntos de capacitación que, en una primera etapa, amplíen la asociación ya existente. En una segunda etapa podrían crearse apoyos conjuntos para programas promovidos por ambos países en el marco de la cooperación bilateral. Asimismo, en una tercera etapa se verificaría la posibilidad de crear e implementar fondos conjuntos.

Palabras clave: México, Corea del Sur, cooperación internacional para el desarrollo, enfoque participativo, relaciones cooperativas.

1. Introduction

There are various changes coming to international relations stemming from the conversion of global politics, which, in turn, influence international development cooperation working to reduce the gap between developing and developed countries since the Second World War. The Organisation for Economic Co-operation and Development (oecd) established the Development Assistance Committee (dac) to help facilitate funding from traditional donor countries to developing countries to encourage economic growth.

More recently, a variety of new actors have emerged in several areas such as the private sector and newly established donor countries such as Mexico, as well as non-dac donors and non-governmental organizations (ngos). Such increase is leading to the formation of a more diversified system. Moreover, because of the growing effects of interdependence and interconnectedness, the role of organizations such as the dac have expanded and are now working to resolve global issues such as environmental problems and climate change, as well as food and financial crises (Jung, 2015). Such a trend is reflected in the Sustainable Development Goals (sdgs), included in the post-2015 process of the Millennium Development Goals (mdgs), that are developing a comprehensive approach to social, economic, and environmental goals from a diversified perspective. In this sense, global tasks, which require cooperation of all the countries around the world including recipients as well as donors, are considered the key to the development issues.

Likewise, international development cooperation has already transcended the goal of “development” in developing countries and now incorporates the desire to help achieve both social and economic improvements. As such, its changing role now includes the establishment of comprehensive partnerships between developed and developing countries to jointly achieve sustainable development and global initiatives.

This research analyzes practical approaches to enhancing the partnership between South Korea and Mexico, by focusing on a participatory approach that is regarded as an important component in development cooperation. Therefore, this study draws mostly from interviews with relevant experts and documents provided by bilateral implementation agencies, such as koica and amexid.

As Professor Alfredo Romero pointed out, previous research on the relationship between South Korea and Mexico has been conducted by researchers from both countries and covers diverse areas including politics, economics, social issues, and culture (Romero, 2012). This research focuses on a more limited area of international development cooperation than previous research, and aims to present practical methods of cooperation by analyzing the relationship between both countries through a participatory approach.

South Korea transformed from a recipient country to a member of the oecd dac donor list beginning in 2010 by adopting current dac norms and standards.

While Mexico is currently included as a recipient country of the oecd dac and classified as one of the upper-middle-income countries, it is expanding its role as an emerging actor. Mexico is not one of South Korea’s Official Development Assistance (oda) priority partner countries nor is it currently receiving any assistance in the form of a project-based intervention from the Korean government. However, Mexico could establish a method of cooperation with South Korea using development cooperation, while continuing to play an emerging role as a donor country in Central and South America.

In this regard, the objective of this research is to establish a new method of cooperation between South Korea and Mexico, based on a participatory approach newly discussed in the evolving development cooperation system.

As such, this research includes the following contents. Section 2 defines the approach of development cooperation system, using the concept of the expert-led and participatory approach. From a traditional perspective of development cooperation, it is possible to analyze the act of assistance as the expert-led and donor-oriented structure of South-North cooperation. However, due to the emergence of the various actors mentioned above and the increased effectiveness of the aid, the focus is moving towards horizontal cooperation and participatory approach between donor and recipient countries.

Section 3 analyzes the typical features and the position of South Korea and Mexico in accordance with the standards defined by the international community, from the perspective of international development cooperation and discusses the relationship between the two countries. Section 4 presents step-by-step, feasible strategy for both countries to facilitate collaboration by considering policy directions and methods of assistance in the cooperative development of South Korea and Mexico. The Conclusion establishes policy implications for expanding the future relationship in the area of development cooperation and considers its role in the partnership between the two countries.

2. Theoretical Framework and Background

With the increasing importance of new actors and global issues in the international development cooperation system, the relationship between donor and recipient countries is becoming horizontal rather than vertical (Jung, 2015). Meaning, in the previous system, the donor countries referred to the member countries of the oecd dac, while recipient developing countries were included in the list of oda recipients. Such recipient countries were considered to have relatively low levels of social development compared to developed ones (koica, 2013).

The emergence of new donors and global tasks, however, is altering the structure of development cooperation from South-North cooperation into that of the participatory approach that emphasizes South-South cooperation based on “cooperation” and “reciprocity” and the participation of recipient countries. In this way, development cooperation is becoming a new method of exchanging knowledge and enhancing the capability of developing countries by horizontal interactions between actors, rather than a one-sided transfer of knowledge through the vertical process (Morris, 2003).

This type of development cooperation may be divided into expert-led and participatory approaches, according to the different actors and the type of interaction between them. These concepts have distinct theoretical roots and differing emphases in terms of program orientation, objectives, and outcomes (Morris, 2003).

Table 1

Approach to international developmental cooperation:
expert-led and participatory approach

Classification

Expert-led approach

Expert-led approach

Participatory approach

Mode & orientation

Hierarchical, sender-receiver model, vertical and top-down system

Hierarchical, sender-receiver model, vertical and top-down system

Democratic, horizontal and empowerment model

Objectives

Message delivery and participation are often rhetoric, non-practiced or implemented in top-down ways

Message delivery and participation are often rhetoric, non-practiced or implemented in top-down ways

Shared knowledge and capability enhancement model,

Participation and ownerships are seen as vital for sustainability

Problem

Lack of knowledge

Lack of knowledge

Lack of participation

Outcome

One-sided transfer of knowledge, information transmission

One-sided transfer of knowledge, information transmission

Community empowerment, information exchange

Source: Servaes, 2011; Morris, 2003; Lennie & Tacchi, 2013.

The expert-led approach is a vertical and top-down system, which also refers to a “sender-receiver model”. The participatory approach is an act of assistance with a horizontal structure. This method utilizes the concept of shared knowledge and a capability enhancement model, rather than the one-sided transfer of knowledge. In the expert-led approach, the lack of knowledge may be pointed out as an issue of recipient countries, whereas the lack of participation may be the issue in the participatory approach. In this sense, the information transmission and education may be regarded as the result of development cooperation projects in the expert-led approach. However, in the participatory approach, the focus shall be the “process” itself of such projects, information exchange and the capability enhancement of individuals, local communities and organizations in recipient countries. As such, the participation of local communities in the process of designing, implementing and evaluating the programs reflecting their needs, is more emphasized, rather than on outside intervention.

While these two approaches share complementary factors rather than conflicting ones, the focus has been moving from the expert-led structure to the participatory one in the current development cooperation system. Accordingly, development programs adopt participatory approaches, adapting to local contexts, promote sharing of information, mutual education, and work to build strategic partnerships with various stakeholders, including governmental bodies, the private sector, and international and local ngos (Servaes, 2011). In this context, the purpose of development is to empower people to have control over the decisions that affect them and, in this way, foster social equity and democratic practices (Morris, 2013). Therefore, the participatory approach is an inclusive process and participation is regarded as not only the means of cooperation, but also the goal it (Lee, 2015).

3. The Relationship between South Korea and Mexico: International Development Cooperation

Mexico’s Development Cooperation

As mentioned previously, Mexico has been a recipient country and, as such, has received Official Development Assistance (oda) in the past from the international community. In addition, it is currently listed as an upper-middle-income country on the list of recipient countries of the oecd dac. However, Mexico achieved stable economic growth in 1990s and has emerged as a new donor country.

In 2011, Mexico3 established the Mexican International Development Cooperation Agency (Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, or amexcid) and enacted the Law on International Development Cooperation (Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo, or lcid), which provides legal certainty to the system. Amexid, the institutional agency in which the affairs of the Mexican oda reside, coordinates with relevant departments, designs policy, and conducts management tasks for international development cooperation.

This agency consists of an advisory body, a directive and administrative body, and a technical and financial body. Under the directive and administrative body, there are five executive departments, including General Direction of Education and Cultural Cooperation (dgcec), General Direction of International Cooperation and Economic Development (dgcpei), General Direction of Bilateral Cooperation and Economic Relations (dgcreb), General Direction of Technical and Scientific Cooperation (dgctc), and General Direction for the Mesoamerican Integration and Development Project (dgpidm). The dgcpei and dgcreb are openly dedicated to the promotion of Mexican trade and are tasked with efforts to reduce the possibility that amexid’s policies, strategies, and actions are dedicated exclusively to international development cooperation (Prado, 2014).

While the agency is responsible for the maintenance of the system, it appears to lacks explicit strategies and functions at the agency level and is influenced by political change as well as external factors, such as foreign policy in the framework of government to government interaction. To address these issues, the German Federal Ministry for Economic Cooperation and Development (bmz) is implementing the Institutional Strengthening Project for amexid, which includes four fields of action: widening of the Mexican cooperation policy, intra-agency coordination, inter-agency coordination, and the development of cooperative tools and training for amexid’s specialists, directors, interlocutors and other stakeholders (Lázaro and Peláez, 2015).

Aside from amexid, there are other agencies in Mexico geared towards international cooperative development. For example, the Mexican System for International Development Cooperation, housed in the Programme for International Development Cooperation (Procid), and develops strategies for the international cooperation of Mexico. The National Registration and Information System for International Cooperation for Development (rencid) represents the statistical branch of cooperation. In addition, the National Fund for International Development Cooperation is the financial instrument that serves as a vehicle for financing the activities of the Mexican idc (Lázaro and Peláez, 2015).

The special feature of Mexico’s development cooperation is that it supports low-income countries in Central and South America, or South-South cooperation, serving as a bridge between North and South countries (Prado, 2015). It is also enhancing its partnership with upper-middle-income countries in Central and South America, such as Brazil, Argentina and Chile, and other dac donor countries like Japan and Germany.

According to the oecd dac statistics, Mexico received a total of usd 807 million from the oda as a recipient country in 2014, which was 4% of total aid and the fourth largest amount, after Colombia (12%), Haiti (11%) and Brazil (9%) (oecd dac, 2016a).

However, as displayed in Table 2, as a donor country, Mexico’s international development cooperation reached usd 288.6 million in 2014. Mexico channeled 78% of its total funding cooperation through multilateral organizations. This amount includes technical cooperation offered through the exchange of experts including; scholarships to foreigners to carry out studies within Mexico, contributions to international organizations, humanitarian aid, the operation of amexcid, and non-refundable financial cooperation (amexid, 2016).

Table 2

Volume of Mexico’s oda (2014)

Contributions to International Organizations

225,629,584.62 (usd)

78.2(%)

Scholarship

21,428,760.92

7.4

Technical cooperation

8,900,960.19

3.1

Operation amexid

9,285,295.84

3.2

Humanitarian aid

6,850,000.00

2.4

Financial cooperation

16,560,748.95

5.7

Total

288,655,350.52

100

Source: amexid, 2016.

The amexid statistics of 2014 also indicate that Mexico conducted 330 technical cooperation initiatives, of which 196 (59%) were conducted through bilateral cooperation, with another 68 (21%) in multilateral cooperation, 39 (12%) in regional cooperation and 27 (8%) went to triangular cooperation schemes (amexid, 2016). The types of cooperation include short-term human resource exchanges, such as the invitation and dispatch of experts, as well as other forms including granting scholarships, hosting seminars, evaluating validity, and conducting joint research. The limits identified in the type of support appear in the dispatching of a small number of government officials or promoting organizations for only a short amount of time (1~2 weeks). As such, in the future, it is necessary to train human resources to send experts as well as secure a budget capable of supporting long-term commitments.

Until recently, Mexico promoted cooperative programs similar to those conducted by South Korea in its early stages of cooperative development. While Mexico’s priority partner countries were mostly the countries in Central and South America, Mexico plays both roles of a recipient and a donor country, thereby maintaining partnership with both groups.

According to the National Development Plan 2013-2018, international development cooperation is considered an effective diplomatic means to enhance Mexico’s integration and participation in the international community. In addition, it helps to establish efficient partnerships with developed countries and international organizations and improves political and diplomatic relationships with other countries in Central and South America (Presidencia de la República, 2013). Moreover, Mexico is focusing on sharing or exchanging resources, knowledge, and experience with other countries and international organizations in the areas of education, culture, science technology, economy, and finance, within the framework of sustainable human development.

South Korea’s Development Cooperation

South Korea’s oda has generally been described as a strategic tool for maintaining diplomatic relations with other countries and for achieving its political and economic objectives implicitly and explicitly (Jung, 2013). From the 1970s to the 1990s, South Korea was actively engaged as a donor in the international community, but the objective of its oda was closely related to its economic interests. Therefore, the oda was used as a method to promote exports and to expand its economic relations with other countries. As such, considerably more than half of the volume of its oda funding was directed towards Asian countries (Jung, 2013).

South Korea was removed from the dac List of oda Recipients in 2000 and has been playing a role as a donor in the oecd dac since 2010 (Jung, 2012; and López-Aymes, 2016). Recently, its oda policies and strategies have been changing, as it is attempting to respect the needs of each partner country and complying with dac standards, while the volume has expanded quantitatively.

The primary objectives of South Korea’s oda towards Latin America were motivated by a specific political factor. In the process of achieving independence from Japan within the context of the Cold War, South Korea sought to gain support from Latin American countries on issues related to North Korea within the un (Jung, 2013). Beginning in the 1970s, however, its objectives began to focus more on economic aspects. Moreover, the oda’s attention on Latin America was insufficient and, as such, its policies changed in accordance to the new direction of the government.

Table 3

Volume of South Korea’s oda (2014)

Contributions to International Organizations

461 (usd million)

24.9(%)

Bilateral core support & pooled programmes & funds

143.0

7.7

Project-type intervention

883.4

47.6

Expert and other technical assistance

227.5

12.3

Scholarships and student costs in donor countries

66.7

3.6

Administrative costs

56.7

3.0

Other in-door expenditure

18.6

1.0

Total

1856.7

100

Source: oda Korea, 2016b.

Korea’s oda volume has increased for five consecutive years, from usd 1.17 billion in 2010 to over usd 1.85 billion in 2014 (oda Korea, 2016a). Further, it has developed close ties with Asian countries, given its geographic proximity and cultural familiarity. Therefore, Asia received the largest portion of bilateral oda funding (approximately 53%) during the past ten years (oda Korea, 2016a). However, Korea has increased its allocations for Africa (to approximately 23.8%), while Central and South America received 7.8% of bilateral oda funds in 2014 (oda Korea, 2016a).

In this regard, Korea’s oda to Latin America has focused on reducing poverty and inequality, as well as support for sustainable socio-economic development. It has also proposed a principle of “selection and concentration,” designated four priority countries, and formulated a Country Partnership Strategy (cps). One of the South Korean government’s oda core policy efforts is directed towards the priority countries of Bolivia, Colombia, Paraguay, and Peru.

Table 4

Focus Sectors of Priority Partner Countries in Latin America

Country

Focus Sectors

Bolivia

Transportation / Agriculture / Health and Medical Care

Colombia

Rural Community Development / Productivity and Competitiveness of Small and Medium-sized Enterprises / Public Administration

Paraguay

Basic Social Services / Productivity Improvement and Capacity Building for Vulnerable Social Groups / Transportation

Peru

Health and Medical Care / Rural Development / Information and Communication

Source: oda Korea, 2016c.

While Mexico is not one of Korea’s priority partner countries, its government provided approximately usd 2.2 million to Mexico between 1991 and 2014, according to the Korea International Cooperation Agency (koica) statistics. The types of support provided included technical cooperation, such as the invitation of trainees and the dispatch of experts, as well as emergency aid programs. Korea implemented only one project in the intervention category in Mexico. The project for constructing the Medical Center (Korea-Mexico Friendship hospital) in Yucatan was established by the South Korean government, with it investing about one million dollars, to commemorate the centenary of the arrival of Korean immigrants to this region (koica, 2004).

More recently the two countries are promoting a joint-training program in the field of climate change and green growth within the framework of facilitating a system of horizontal development cooperation. South Korea has also introduced some reform and systematic measures to improve the effectiveness of its oda. Further, as it is necessary for Korea to establish a comprehensive partnership with upper-middle-income countries or emerging donor countries such as Mexico, it is possible to enhance the effectiveness of assistance through a new support-based method using the participatory approach.

To generate more and better aid, the basic orientation of South Korea’s oda includes integrated strategy and coordinating system among stakeholders. The oda is doing this through more frequent local level meetings, in an attempt to overcome the sender-receiver model, to share knowledge, enhance the capability of individuals and systems, as well as building a partnership with Mexico.

South Korea and Mexico: Development Cooperation and the Comparative Approach

The table 5 illustrates several aspects of the oda cooperation between South Korea and Mexico from the perspective of development cooperation. It focuses on information concerning the position of the agency and the legal and systematic structures concerning the oda. It also displays the motives of support as well as the major forms of cooperation. Lastly, it conveys the amount of support, the priority partner countries, and priority areas of cooperation between South Korea and Mexico.4

Table 5

Mexico and South Korea from the perspective
of international development cooperation

Classification

Mexico

South Korea

Position

Oecd dac observer

oecd dac member

Legal & systematic structure

International Development Cooperation Law,

amexid

International Development Cooperation Law, Committee for International Development Cooperation, koica, edcf

Motives

An effective means to enhance Mexico’s integration and participation in international society, to establish an efficient partnership with developed countries and international organizations and to improve political and diplomatic relationships with other countries in Central and South America

After joining dac in political and diplomatic purposes during the Cold War, endeavoring to provide cooperation by adopting current dac norms and standards

Types

Contributions to international organizations, scholarship,

technical cooperation

Bilateral cooperation (75%),

various types of support including projects and technical cooperation

Amount

288.6 (usd million)

1,856 (usd million)

Priority partner countries

Japan, Germany, Spain (dac donors)

Central & South America,

Caribbean countries

Asia (48%), Africa (24%),

Central & South America (8%)

Priority areas

Eradication of poverty, prevention of natural disaster, elimination of inequality and social exclusion, culture and education, environment and climate change, science technology, public safety, 9 priority fields of healthcare, gender, human rights and cross-cutting fields

Transportation, education, healthcare,

water resource, agriculture

Source: amexid, 2016; oda Korea, 2016a; oecd dac statistics, 2016b; Jung, 2014.

Mexico has been an observer of the dac since 1994 and is a pivotal country in Central and South America. It is enhancing its influence in the region by expanding its cooperation with low-income countries as an emerging donor. Establishing the International Development Cooperation Law and amexid in 2011, Mexico created the legal and systematic structures for development cooperation. In addition, it considers development cooperation to be a diplomatic investment and seeks to establish partnerships with the international community and developed countries to strengthen its political and diplomatic influence in Central and South America. Mexico promotes development cooperation based on three types of partnership, including partnership with DAC donors, emerging donors, and recipient countries.

Meanwhile, South Korea established the Economic Development Cooperation Fund (edcf) in 1987, koica in 1991, and enacted the International Development Cooperation Law and joined dac in 2010. The Committee for International Development Cooperation (cidc) was also founded for coordination purposes in 2006.

The oda in South Korea is directly related to the U. S. policy toward East Asia during the Cold War. Development cooperation after the Cold War took on an important role in the economic growth of South Korea. Since joining the dac in 2010, South Korea has promoted a wide range of reforms and, in an effort to abandon previous political and economic motivations of support, provides support for the economic and social advancement of developing countries (Jung, 2012).

In 2014, Korea provided usd 1.85 billion, which is 0.13% of its gni (oda Korea, 2016). While not as robust, as an emerging donor country, Mexico’s international development cooperation reached usd 288.6 million in the same year. While most of the priority partner countries of Mexico are in Central and South America, South Korea’s are in Asia (48%) and Africa (24%) (oda Korea, 2016). Mexico’s priority fields include eradication of poverty, prevention of natural disaster, elimination of inequality and social exclusion, culture and education, environment and climate change, science technology, public safety, healthcare, gender, human rights, and other cross-cutting fields (amexid, 2012). In comparison, South Korea supports social and economic development, such as transportation, education, healthcare, water resourcing, and agriculture.

As established above, Mexico has the capability of mitigating the limits that may occur from the development gap between low-income countries in Central and South America and developed donor countries, as well as providing expertise in various project-promotion organizations, technology, and human resources. At the same time, Mexico also accumulates the experience of support in South-South cooperation and triangular cooperation, in which it may support other developing countries based on bilateral cooperation with Germany or Japan.

The previous support was limited, however, to short-term cooperation, such as dispatching experts, joint training programs, and workshops and seminars. The two countries are currently seeking to establish a legal and systematic foundation to create medium- and long-term partnerships by drafting Memorandums of Understanding (mou). However, as there exists no branch or office dedicated to this kind of development in Mexico, like the koica, it is necessary to create a local-level system to promote, direct, and coordinate communications, projects, and funds. Even though no such office exists in Mexico, the two countries have implemented joint training sessions through on-line training and workshops in areas such as environmental issues like green growth and climate change. In addition, they are working on a proposal for triangular cooperation to support 10 countries in Central and South America, including Belize, Columbia, Panama, and Costa Rica.

4. The Mexico-South Korea Strategy: The Participatory
Approach in Development Cooperation

Utilizing the participatory approach, this section identifies a step-by-step strategy for cooperation between South Korea and Mexico. In the first step, both countries should promote projects within the framework of bilateral, inter-governmental consultations or existing cooperative agreements. In doing so, each country could utilize technical cooperation, such as international training conducted by amexid and establish a Korea-Mexico joint training model promoted by koica. For example, Korea could expand its support to other recipient countries in Central and South America by fostering joint training with Mexico. This type of cooperation could reduce the difficulties surrounding administrative efforts as well as save time in the early stages of development, while still utilizing the previously established promotion system. It should also create opportunities to introduce South Korea’s development cooperation support models to other countries in Central and South America. It would then be possible to expand the current focus on environmental areas such as climate change and green growth, toward other areas such as healthcare, agriculture, water resource management, and education. It would also possible to offer innovative training sessions and courses through analyzing the demand of Mexico’s priority partner countries, as well as Korea’s oda partner countries in Central and South America. In doing so, experts from Mexico and Korea could promote training programs for experts from recipient countries in Central and South America to promote organizations in Mexico. Specifically, the participatory approach could produce medium- to long-term training programs designed to enhance capabilities and facilitate the sharing of knowledge. In addition, by holding local-level, working seminars and policy conversations on a regular basis, horizontal interactions may be utilized.

This kind of empowerment process tends to support training and educational programs, which have focused not simply on technical skills, but also on establishing institutional changes in the relationship between stakeholders (Oswald and Ruedin, 2012). Table 6 emphasizes the need to consider holistically the capacity of individuals and organizations to build relationships through system and network development.

Table 6

Planning framework for suitable support to empowerment

Individual competencies

Development of the system:

relationship building

  • Access to information.
  • Access to services.
  • Knowledge and skills development.
  • Learning and self-reflection.
  • Independent thought and action.
  • Development of normative parameters and relationships between actors.
  • Creating an institutional “enabling environment” for empowerment processes by promoting social and political inclusion and equal access to market.

Capacity building: organizational development

Development of networks

  • Performance improvement (efficiency, effectiveness).
  • Good governance of organizations.
  • Adaptation to change.
  • Collective learning processes and knowledge.
  • Management.
  • Strengthening of collaboration between actors.
  • Collective action and mobilization around an issue.
  • Informal and formal networking.
  • Learning and self-reflection.
  • Good governance of network.

Source: Oswald and Ruedin, 2012.

For the second step of participatory development, South Korea should promote direct, bilateral programs within Mexico. South Korea has successfully supported the construction of medical center in Yucatan through the Ministry of Healthcare of Mexico in 2003-2004 (koica, 2016). As such, it is possible for the country to provide direct support to Mexico for bilateral programs in the future. Experts from Mexico, rather than South Korea, could work for the program or the program could work to enhance their own capabilities and empowerment. In addition, Korea should support current Mexican cooperative programs in Central America for recipient countries by supplying knowledge, technology and guidance, as well as financial support. Moreover, experts from Mexico could, in turn, work to develop programs for Korean partnerships in countries such as Guatemala, El Salvador, Bolivia, and Paraguay to enhance the effectiveness of developing cooperation programs.

Table 7

Mexican cooperation programs with Central America

Country

Program period

Performance (%)

Number of projects

Sectors of collaboration

Belize

2014-2016

-

19

Agriculture, environment, energy, health, technical education and others.

Costa Rica

2013-2015

62%

24

Productive agriculture, environment, sustainable tourism and public management.

Guatemala

2012-2014

53%

30

Social development, agricultural development, environment, science and technology, and security.

El Salvador

2012-2014

-

17

Agro-productive, environment and climate change, citizen security and democratic governance, among others.

Honduras

2013-2015

54%

11

Agricultural development; environment and climate change, and social development.

Nicaragua

2010-2012

48%

23

Environment and human development, science and technology, and productivity and economic development.

Panama

2010-2012

38%

13

Agroindustry and environment, institutional strengthening and human capital development and fight against poverty.

Total

137

Source: Internal documents of amexid, 2014.

In the third step, Korea should solely or jointly sponsor funding for regional development in Central and South America, thus expanding the partnership between the two countries. Additionally, amexid manages various types of bilateral and regional funds, such as the Mexico-Spain Joint Fund, the Mexico-Chile Joint Fund and the Regional Fund for the Promotion of Triangular Cooperation in Latin America and the Caribbean. The majority of them are dedicated to mobilizing financial resources to boost socio-economic development, enhance human resources, coordinate multi-stakeholders, etc. (Lázaro-Ruther and Peláez-Jara, 2015).

However, to generate bilateral funding, a legal and systematic foundation must be created to provide funding in Korea to facilitate projects promoted by amexid. For example, in the Central and South American and Caribbean fund, promoted by the German Agency for International Cooperation (giz), the recipient countries in Central and South America would design the projects, and then be required to have detailed discussions with a branch office of the giz, which will in turn provide consultation on outlines and standards of the project. Subsequently, the plan for the project must be submitted to the Embassy of Germany and bmz will review and approve projects in accordance with validity and effectiveness. Finally, bmz would notify the local office of giz of the decision on the project and giz, the donor country and the recipient country would then work together to promote the project based on the discussions (giz, 2014).

In this context, both South Korea and Mexico would be required to establish a foundation on which to conduct such procedures. If a legal system is established in Mexico to create such bilateral funding with South Korea, Korea would then be in a position to support Mesoamerican projects and regional programs promoted by amexid for the medium-to long-term by committing needed funding to amexid. At a later stage, work plans specifying activities, intermediated objectives, and outcome indicators can be negotiated at the project level. Accordingly, funding must ensure connectivity and constant communication between stakeholder-groups. More specifically, high-level political commitment is crucial to help ensure visibility and establish the necessary support for transforming such funding into a strong and strategic international development cooperative tool (Lázaro and Peláez, 2015). As such, the program should promote an open, dialogue-oriented organizational culture, and establish information exchange as an integral part of human resource development.

5. Conclusion

This research analyzed the relationship between Mexico and South Korea, focusing on the area of international development cooperation. The research thus examined a variety of changes taking place in development cooperation resulting from the trend towards globalization, and evaluated the traditional features and relationship between South Korea and Mexico.

Finally, based on the participatory approach as a strategy for cooperation between South Korea and Mexico, the research suggested joint training programs to expand existing partnerships in the first stage, joint support to programs promoted by both countries in the framework of bilateral cooperation in the second stage, and further financial support by allocating funding in the third stage.

As mentioned previously, amexid, the organization in charge of development cooperation in Mexico, plays the dual role of donating and receiving funding, as well as maintaining a systematic structure. However, amexid is still in an early stage of development and shows a lack of experience and systematic competence. As such, it is charged with coordinating between departments, while executive departments promote the actual projects. In addition, since branch offices have not been established in partner countries, its officials usually work in embassies and are sometimes criticized for slow responses, lack of expertise and bureaucracy. Further, because the budgets for each project have not been allocated, it is difficult to maintain stability and consistency with funding. Moreover, the short-term technical cooperation such as short-term training, granting of scholarships, dispatching experts and hosting workshops and seminars, made it difficult to establish long-term policy directions for competency development.

Meanwhile, Korea has recently worked to organize a legal and systematic structure for the oda as a donor and has endeavored to implement a wide range of reforms in accordance with the dac regulations and policy directions. Still, it lacks a foundation from which it could promote actual cooperation between the two countries. Therefore, it is important to establish one to improve participation and discussion among various actors to utilize the participatory approach. It is especially important that Korea play the role of facilitator rather than an active actor in its relationship with Mexico, focusing on the relationship between the other actors and the implementation of projects. Likewise, the most important aspect of the relationship between two countries engaged in the participatory approach is to develop a procedural and a communication system to enhance the long-term relationship between the two. Unlike the Korean government, from President Felipe Calderon’s administration to President Enrique Peña Nieto’s, it has been argued that the Mexican international development cooperation was not politically supported, and thus the institutionalization process was slow (Prado, 2014).

To conclude, international development cooperation has traditionally been considered a relationship between developed and underdeveloped counties, stemming from the South-North cooperation framework. More recently, the South-South role of international development cooperation has become increasingly important. Therefore, it is necessary facilitate cooperative development to promote and coordinate bilateral cooperation and communication concerning global issues. In addition, efforts to increase and strengthen the capacity of sustainable development between established and emerging donors such as South Korea and Mexico are needed.

References

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1Artículo recibido el 17 de enero de 2017 y dictaminado el 07 de marzo de 2017.

. This article is based on reviews of oda references of South Korea & Mexico, interviews of experts carried out during field study, in August 2014. At the same time it reflects on the results of research project the Triangular Cooperation in Latin America, supported by Korea International Cooperation Agency.

2. Keimyung University, Dept. of Spanish and Latin American Studies. 1095, Dalgubeol-daero, Daegu, Korea. E-mail: sanghjung@gw.kmu.ac.kr

3. On oda policy of Mexico and its status, Jung (2014), which cited amexid (2012), is available.

4. While a previous research on the positions, policy and types of cooperation of Mexico and South Korea is available, this research developed it with new statistics (Jung, 2014).

Mexico could establish a method of cooperation with South Korea using development cooperation, while continuing to play an emerging role as a donor country in Central and South America.

Factores que inciden
en el desarrollo de proveedores locales del sector automotriz

en Aguascalientes

Factors that influence the development of local suppliers of the automotive sector in Aguascalientes

Emma Mendoza Martínez1

Resumen

En la actualidad los ingresos de la exportación de vehículos producidos en México sobrepasan el ingreso conjunto de otras actividades que “tradicionalmente” han servido para formar el presupuesto gubernamental: la exportación del petróleo, el turismo, las exportaciones agrícolas y las remesas. Por lo tanto, no es de sorprender que las expectativas del crecimiento económico del país estén ligadas de manera muy estrecha al desarrollo de la industria automotriz nacional. Para ello, la principal estrategia elegida por el Gobierno mexicano ha sido la atracción de inversión extranjera directa hacia el sector mediante la invitación de empresas automotrices internacionales a establecer sus líneas de producción en México. No obstante, a pesar de las ventajas que ofrece esta estrategia, su pleno aprovechamiento representa un reto importante para las empresas locales y la economía mexicana. Hasta la fecha se han diseñado e implementado varios programas y estrategias para lograr una mejor integración de las empresas micro, pequeñas y medianas (mipymes) mexicanas en las cadenas de producción de las compañías transnacionales con diferentes grados de éxito alcanzado. No obstante, la incorporación de las mipymes mexicanas a las cadenas de producción de las automotrices japonesas sigue siendo bastante limitada. En el presente trabajo, analizando el caso de la Nissan en Aguascalientes, determinamos algunos de los factores que influyen en la eficiencia de este proceso de integración, identificados a través de entrevistas realizadas a representantes de proveedores nacionales y extranjeros de la Nissan, del Gobierno, y de instituciones de educación, así como del análisis de la información de fuentes oficiales y de artículos de prensa. Uno de los factores clave identificados que obstaculizan la inserción de mipymes a las cadenas de producción de la industria automotriz, es la carencia de una visión a futuro para la industria automotriz mexicana y de continuidad en los planes de desarrollo.

Palabras clave: industria automotriz, inversión extranjera directa en México, empresas japonesas, pymes Aguascalientes, desarrollo de proveedores.

Abstract

Currently, benefits from the export of vehicles produced in Mexico surpass the joint income generated by other “traditional” budget-forming activities like oil export, tourism, agricultural exports and remittances. Therefore, it is not surprising that the Mexican government’s expectations of economic growth are tightly connected with the maintenance and development of the country’s automotive industry. For this, the main strategy chosen by the Mexican Government has been the attraction of foreign direct investment to the sector where large transnational carmakers are invited to settle their production lines in Mexico. Nevertheless, while such strategy offers undisputable advantages, successfully harnessing all its benefits represents a real challenge for Mexican local firms and for the Mexican economy. Hitherto, a number of programs and strategies have been designed and implemented, aimed to a better integration of Mexican micro, small and medium enterprises (msmes) in the production chains of the transnational companies, with different degrees of success achieved. Nevertheless, the integration of the Mexican msmes into the production chains of the Japanese carmakers is still very limited. In the present work, using as a study case the presence of Nissan in the state of Aguascalientes, we make an overview of the factors that influence this process of incorporation, identified through interviews with representatives of Mexican and foreign Nissan’s suppliers, of the Government and education institutions, as also from the analysis of official sources and local news. One of the identified key factors hindering the insertion of local msmes into the automotive production chains is the absence of a vision of what is expected in the future for the Mexican automotive industry, as well as a lack of continuity in the efforts that have already been made to develop local suppliers.

Keywords: automotive industry, foreign direct investment in Mexico, Japanese enterprises, Aguascalientes smes, supply chain development.

Introducción

México es uno de los actores clave de la industria automotriz internacional: en el año 2015 México se constituyó como el séptimo productor y cuarto exportador de vehículos a nivel mundial (Bancomext, 2015). En ese año se fabricaron 3.4 millones de vehículos; se exportaron 2.8 millones y se registraron 1.3 millones de automóviles en ventas nacionales (oica, 2016; Secretaría de Economía, 2016). Con una ligera variación en la cifra de producción que ofrece oica (2016).

La industria automotriz ocupa un lugar especial en la economía mexicana: por su demanda de insumos, esta industria genera impactos en 157 de un total de 259 actividades económicas (inegi, 2016). En 2014 la producción automotriz representó el 16.9% de todas las manufacturas, ubicándose como la segunda actividad de mayor importancia después de la industria alimentaria y presentando un saldo superavitario en la balanza comercial cercano a los 50 mil millones de dólares, en contraste con el saldo de la balanza comercial nacional y de otras industrias manufactureras, que fue deficitario en este periodo (inegi, 2016). El papel especial de la industria automotriz, no obstante, se evidencia en otros aspectos: desde 2014 se estima que esta rama ha contribuido a la parte principal de las exportaciones mexicanas (Secretaría de Economía, 2016). A la fecha, esta situación se mantiene, en gran parte debido a la caída constante de la participación de productos petroleros en las exportaciones totales del país, así como en su depreciación. En 2015 los ingresos derivados de las exportaciones de la industria automotriz (105 mil 255 millones de dólares) superaron las aportaciones conjuntas de las exportaciones petroleras (23 mil 432 millones de dólares), del turismo (estimado de 17 mil 484 millones de dólares), las exportaciones agropecuarias (24 mil 461 millones de dólares), y las remesas (24 mil 771 millones de dólares) que incrementaron su participación en este periodo respecto al año anterior debido al alza del dólar (Hernández, 2016). No es de asombrarse, entonces, que al desarrollo de la industria automotriz en México estén estrechamente ligadas grandes expectativas de incremento de empleo y de formación y/o especialización de recursos humanos en las áreas y disciplinas asociadas.

El avance de la industria automotriz en México ha sido principalmente el resultado de una fuerte atracción de inversión extranjera directa (ied) en el sector. Tan sólo en 2015 el sector automotriz atrajo seis mil millones de dólares: 3.1 mil millones de dólares de empresas de autopartes y 2.9 mil millones de dólares de ensambladoras, aportados por un total de 300 empresas (González, 2016). La inversión extranjera directa (ied) acumulada en este sector en el periodo comprendido entre 1999 a 2015 fue liderada por Estados Unidos (51.3%), siendo Japón el segundo mayor inversor en el sector (15.8%) con una participación comparable a la de toda Europa (16.9%) (cefp, 2015). Sin embargo, el incremento más notable de la ied japonesa en México se ha dado a partir de 2010: si en 2009 eran 99 las empresas japonesas establecidas en el país, actualmente éstas ya son 1,000 (ProMéxico, 2017), logrando México ser el primer país de América Latina en alcanzar esta cifra. Del total de los 11 mil 222 millones de dólares invertidos por empresas del país nipón en México en el periodo entre 1999 a 2016, alrededor del 90% ha sido destinado al sector automotriz (Barrientos y Patiño, 2016; Oropeza, 2016). Los principales estados que han acogido a las empresas de este sector son Aguascalientes, Ciudad de México, Guanajuato, Nuevo León, Jalisco y Querétaro (Notimex, 2016). En la actualidad en México se encuentran operando siete plantas automotrices japonesas: dos de Honda, una de Mazda y una de Toyota (con planes por parte de esta compañía de instalar una segunda), siendo la Nissan la que cuenta con el mayor número de plantas establecidas en México hasta el momento con un total de tres. Se estima que en 2016 estas plantas en conjunto contribuyeron con más del tercio (36.9%) de la producción nacional de vehículos (Morales, 2014).

La irrupción de las empresas japonesas en el Bajío mexicano pareciera un fenómeno repentino, pero en realidad es un reflejo de procesos estructurales más amplios que empezaron en la década de los ochenta con las reformas neoliberales y la integración de México a la economía internacional, poniendo a prueba su capacidad para adaptarse a un entorno donde dominan la productividad, la competitividad, la competencia económica, la innovación, las cadenas globales de valor, el contenido nacional, la mejora regulatoria, los bloques comerciales y la facilitación comercial. Este entorno ha favorecido el desarrollo de sectores específicos como el automotriz y de autopartes, el aeronáutico y el eléctrico-electrónico. No obstante, como muchos de los latecomers, México tiene importantes retos por superar, como la debilidad de las cadenas de suministro, una baja integración nacional en sus manufacturas, la escasez de técnicos e ingenieros capacitados, la carencia de certificaciones necesarias para participar en actividades productivas más sofisticadas, así como una baja incorporación de la investigación y desarrollo en los procesos industriales actuales. La necesidad de solucionar estos problemas es precisamente uno de los argumentos a favor de la atracción de compañías transnacionales, cuya presencia, se espera, derive en externalidades positivas para las empresas mexicanas a través del llamado efecto-demostración.

El peso que ha adquirido la industria automotriz en la economía mexicana, así como el importante papel que ha ejercido en ello la ied, hace de esta industria el mejor modelo para determinar cómo funcionan los mecanismos del desarrollo basado en la inversión extranjera en nuestro país. En nuestro trabajo elegimos Aguascalientes como caso de estudio por la larga historia de la presencia de la Nissan en este estado, permitiéndonos realizar un análisis de cómo se ha ido gestionando la formación de la proveeduría local y qué factores han influido en este proceso.

En discursos oficiales, tanto del Gobierno como de empresarios privados, se habla de las oportunidades que tienen las empresas locales de incorporarse en la cadena de producción de las transnacionales. ¿Qué tan reales son estas posibilidades? ¿Qué papel han desempeñado los diferentes actores del proceso (Gobierno, empresas, universidades) para propiciar una mayor participación de empresas locales en la cadena de suministro de la automotriz japonesa y de sus proveedores inmediatos (o de primer nivel, conocidos también como Tier 1)?2 ¿Qué factores influyen en este proceso, o, en otras palabras, qué implicaciones trae consigo la búsqueda de la inserción en una cadena de producción altamente integrada, eficiente y especializada, como la de las automotrices japonesas? ¿Qué otros factores impiden u obstaculizan la mayor inserción de empresas mexicanas en la cadena de producción? ¿Persigue el desarrollo de la industria automotriz mexicana alguna meta? En el presente artículo se intenta responder a estas preguntas. Para ello, hemos recurrido principalmente a la realización de entrevistas a diferentes actores, que de una manera u otra participan en la definición del rumbo actual de la industria automotriz en México. Por motivos de confidencialidad, en el caso de las empresas no se da a conocer el nombre de la empresa ni del informante. Por otra parte, se agradece infinitamente la disposición de las personas entrevistadas, cuyos nombres no aparecen mencionados, pero cuya explicación e información fue de gran significado para el logro de este trabajo.

Antecedentes

La Nissan en Aguascalientes se estableció en 1982 por medio de una clara política de atracción de inversiones dirigida por el estado. A pesar de que el Gobierno mexicano desde 1962 comenzó a promulgar decretos automotrices (Miranda, 2007) con el objetivo de regular el contenido nacional en la producción de vehículos, fue hasta el Decreto para el Apoyo de la Competitividad de la Industria Automotriz Terminal y el Impulso al Desarrollo del Mercado Interno de Automóviles (2003), que en su artículo 12, a la par que ofrecía mayores concesiones a las empresas extranjeras, también exigía una mayor inversión en desarrollo humano y tecnológico mediante capacitación especializada de obreros y/o empleados, capacitación y/o transferencia de tecnología a proveedores de primer, segundo y tercer nivel, y/o el apoyo a centros de diseño y/o desarrollo tecnológico; compras a proveedores nacionales para abastecer a plantas de la empresa establecidas fuera de territorio nacional, entre otros. Esto ocurrió en un momento en que el país ya había iniciado algunos años atrás un proceso de apertura e integración a la economía internacional, y requería llevar a cabo políticas de desregulación económica.

Asimismo, el Gobierno federal en sus programas de fomento industrial había tratado de dirigir sus acciones hacia el cumplimiento de ciertos objetivos. Específicamente, en el Programa de Política Industrial y Comercio Exterior 1996-2000 (Propice) se comenzó a hablar del desarrollo de cadenas productivas con base en dos principios: a) estimular la participación de las empresas micro, pequeñas y medianas (mipymes) en las cadenas, y b) constituir las cadenas sobre una base regional sólida. En esos años el país contaba con ingenieros y técnicos que habían logrado acumular experiencia por su desempeño en empresas transnacionales; sin embargo, fue una época en que no había créditos ni programas que impulsaran emprendimientos nacionales, ya que el énfasis seguía en brindar todos los apoyos a la inversión extranjera como motor del desarrollo (Lara, 2004: 198).

Las empresas japonesas, tras el logro de haber penetrado el mercado estadounidense a finales de los años setenta, se encontraban en pleno auge, pero debido a la revaluación del yen por el Acuerdo Plaza de 1985, perdieron competitividad. El Banco de Japón, para fomentar la inversión, bajó las tasas de interés, pero esto dio lugar a una especulación, desatando una espiral inflacionaria, y posteriormente el estallido de la burbuja especulativa a principios de los años noventa. El país entró en recesión, y las empresas al tener que enfrentar severos incrementos en los costos de producción buscaron dónde reubicar sus plantas de producción en el extranjero. Primero se dirigieron a China y a los países del sudeste asiático, pero más tarde se expandieron a otros países, incluido México. Paralelamente, las empresas aprovecharon los avances en las tecnologías de la información, las tendencias decrecientes en los costos del transporte y la proliferación de los acuerdos de libre comercio, favorables para una nueva tendencia de la organización de la producción, conocida como fragmentación de la producción, que consiste en fragmentar los procesos de producción entre diferentes países (Falck, 2015: 50-59).

Establecimiento de la Nissan en Aguascalientes

Específicamente en Aguascalientes el proceso de fragmentación de la producción inició al ser seleccionada esta entidad para la construcción de un parque industrial, como parte de un programa federal apoyado por Nacional Financiera a mediados de la década de 1970. En esos años el encargado de la oficina de fomento económico de Aguascalientes era quien posteriormente llegaría a ser gobernador del estado de Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre. A pesar de los cambios de gobierno que ocurrieron y de los 40 años que transcurrieron, Lozano de la Torre siempre fue una figura importante en el desenvolvimiento de este proceso. Por lo tanto, durante este periodo no se observan cambios drásticos en la política industrial orientada al sector automotriz en el estado.

Desde finales de los años setenta Lozano de la Torre comenzó la labor de atraer a la Nissan a Aguascalientes (ofreciendo infraestructura y el entorno adecuado para el proyecto). Pero no sólo fue a la armadora, también era necesario asegurar que sus socios y empresas subsidiarias se establecieran en el estado, por lo que desde un principio el énfasis de su política estuvo orientado a la atracción de empresas extranjeras. La llegada de empresas transnacionales generó un importante desarrollo en infraestructura e incremento de empleo, aunque el Gobierno descuidó la integración local y los encadenamientos locales y regionales (Lara, 2004: 182-192).

Situación actual de la proveeduría de la Nissan en Aguascalientes
y nichos de oportunidad para proveedores locales

Actualmente en Aguascalientes, 34 años después del arribo de la Nissan en 1982, se encuentran en operación dos plantas de la misma empresa; y una tercera planta, en alianza con Daimler, se encuentra en construcción. Según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec), en la entidad hay 82 empresas japonesas instaladas, las cuales se clasifican así: automotriz (62), comercializadoras (cinco), construcción (cuatro), logística (seis), otras manufacturas (una), servicios (tres), tecnologías de información (una) (Sedec, comunicación vía Internet, 3 de junio de 2016). En tanto, los proveedores locales del sector automotriz según el estudio Factores que intervienen en la competitividad de la micro, pequeña y mediana industria en Aguascalientes: “Un modelo de competitividad”, que realizó el Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat) (Cimat, Idepmex y casci Instituto de Desarrollo de Proveedores de México, 2016) son 126, de los cuales 84 se encuentran agrupados en el Catálogo de proveedores pyme del sector automotriz titulado Impulso pyme automotriz de Aguascalientes. Activando la proveeduría local (Sedec, 2016). Estas empresas se categorizan según sus actividades: metalmecánica (38), automatización (13), inyección de plástico (ocho), tratamientos térmicos (seis), empaques de cartón (dos), aseguramiento de calidad (cuatro) y otros3 (13).

Cuando la Nissan se instaló en Aguascalientes, solamente era una planta de ensamble de motores y transejes, no hacía unidades. Fue hasta 1992 que arrancó como una planta que fabricaba el vehículo completo, importando todo lo que requería para el ensamblado. Por ejemplo, la pintura que se ocupaba para las unidades se traía de Japón, los selladores para los vidrios de Estados Unidos (J. Zapiain, comunicación personal, 17 de febrero de 2016).

En esta década comenzaron también a instalarse las empresas proveedoras de nivel 1, principalmente japonesas y estadounidenses: Yorozu (en 1993), Industria del Asiento Superior4 (en 1992), Sanoh (en 1991), Calsonic, un poco más tarde, en 2000, por mencionar algunas. Los componentes que estas empresas utilizaban también eran obtenidos en su mayoría del exterior. Esta situación gradualmente se ha ido modificando, de tal forma que actualmente Yorozu, por ejemplo, obtiene el 70% de sus insumos en México y solamente el 30% en el extranjero. En tanto, en el caso de Tachi-S el 85%5 de sus insumos son mexicanos y el 15% proviene del exterior (C. Trujillo-León, comunicación personal, 9 de junio de 2016; J. Rodríguez, comunicación personal, 9 de junio de 2016).

Sin embargo, las cifras del contenido nacional no son indicadores de que estos insumos sean desarrollados y producidos por empresas de capital mexicano, sino únicamente que sus respectivos proveedores se localizan en territorio nacional, pudiendo, por lo tanto, pertenecer tanto a capital nacional como extranjero. Los proveedores de Yorozu, por ejemplo, aun cuando se localizan en México, siguen siendo prevalentemente de origen extranjero (C. Trujillo-León, comunicación personal, 9 de junio de 2016), mientras que en el caso de Tachi-S, el porcentaje de proveedores de capital mexicano es mayor. En opinión de las propias empresas locales entrevistadas, Tachi-S ha sido una de las empresas japonesas que más labor han realizado para desarrollar proveedores. La razón se atribuye a que posiblemente se trata de una empresa independiente, no integrada a un keiretsu automotriz. Por lo tanto, al contar con proveedores locales reduce sus costos y se vuelve más competitivo.

A pesar de que el porcentaje de proveeduría ha aumentado, a nivel nacional todavía hoy el 90% de las partes y componentes requeridos por el sector automotriz proviene del extranjero. Estas adquisiciones rebasan los 30,000 millones de dólares, lo que representa una atractiva oportunidad para la proveeduría del segundo nivel (Oropeza y López, 2016). Según la Agenda de Innovación de Aguascalientes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (2014) (Conacyt, 2014), las oportunidades que se han identificado para empresas proveedoras nacionales se encuentran en las siguientes áreas:

1. Servicios: mantenimiento de moldes y troqueles, logística especializada, uso eficiente de energía y automatización en procesos, reciclado de materiales.

2. Electrónica, desarrollo en SolidWorks y robótica: automatización de producción mediante sistemas embebidos, vehículo de guiado automático, sistemas de infotainment,6 diseño de software para programación lineal para optimización de procesos.

3. Componentes plásticos y metálicos: fundición de hierro gris, tornillería especializada, pintura de plásticos, inyección plástica, materiales plásticos de alta resistencia.

Condiciones para el incremento de oportunidades de integración
de las pymes mexicanas

A pesar de la existencia de estos nichos u oportunidades, señalados tanto por empresarios como por los gobiernos, ¿qué tan factible es su aprovechamiento por las empresas locales? La respuesta a esta interrogante depende de las condiciones particulares a las que se enfrentan los empresarios locales, pero también influye mucho la visión y posición de cada uno de ellos. No obstante, un factor que necesariamente tendrá que tenerse en cuenta son los requisitos que las empresas japonesas demandan a sus proveedores: calidad, servicio y costos competitivos, los cuales se ven reflejados en distintos aspectos, tales como certificaciones, entrega a tiempo, eficiencia, personal altamente calificado, todos encaminados a la reducción de los costos de producción. En este sentido, han cobrado un peso importante los sistemas de gestión japoneses tales como Kaizen, Gemba, 5S, 8D, cuya finalidad es la mejora continua, hacer frente a los problemas y resolverlos, lograr una mayor eficiencia en la producción, reducción de costos, mantener la limpieza, entre otros.

La reducción de los costos de producción es, por lo tanto, una cuestión prioritaria para las empresas japonesas. Cuando las empresas o el Gobierno japonés mencionan la necesidad de fortalecer la industria de soporte en México, no hacen referencia a un incremento del número de empresas de capital mexicano entre sus proveedores, sino a la facilitación de la interacción con el mayor número de proveedores posible, indistintamente de su nacionalidad; por ejemplo, mediante su acercamiento a la planta, para que los tiempos de entrega y los costos se reduzcan. Al contar con varios proveedores locales, además de que se eliminan los costes propios de la logística y la transportación que implican la compra de un producto en el exterior, también se reducen costos por la oferta y la competencia que se genera entre los proveedores locales.

La importancia de que la producción no se vea afectada por cuestiones de proveeduría orilla a las empresas a implementar diferentes estrategias para asegurar que sus proveedores tengan una ubicación geográfica lo más cercana posible a sus plantas de producción. Tachi-S, por ejemplo, sigue varias estrategias (J. Rodríguez, comunicación personal, 9 de junio de 2016). La empresa cuenta con una política de puertas abiertas, ofreciendo la posibilidad a potenciales proveedores de llegar tanto recomendados por los clientes, como por iniciativa propia. Otros medios de vinculación son las ferias de proveeduría en Aguascalientes, Querétaro, Guanajuato y Nuevo León; y el acceso a la base de datos de jetro (Japan External Trade Organization), que es algo muy recurrente ya que ofrece información muy confiable.

Tachi-S busca por medio de su estrategia denominada “Terremoto” que los proveedores que se encuentran en el extranjero se trasladen a México, y que los que se encuentran en el país se acerquen más a sus plantas. Considerando el efecto expansivo de un terremoto, se intenta que en el primer círculo de afectación los proveedores se ubiquen a dos horas de camino de la empresa, en el segundo a seis, y en el tercero que se localicen en México. Para lograr este objetivo, Tachi-S brinda diferentes tipos de apoyos a los proveedores, que van desde la ayuda para el establecimiento de contactos con las oficinas de planeación o de economía de los gobiernos de los estados, hasta la propia garantía del negocio. La meta es que se consigan cancelar las compras del extranjero. La empresa tiene también una política en compras de integración de proveedores, en la cual están haciendo relocalización de algunos productos, procesos, subprocesos o servicios para acercarlos a las plantas de producción.

Aparte de la cercanía geográfica, otro requisito cada vez más exigido por las empresas japonesas a sus proveedores es la certificación, que es vista como una garantía en el negocio. Sin embargo, todavía subsisten los casos en que una base de confianza sólida, fincada en el cumplimiento por parte del proveedor, es suficiente. Las que sí son inamovibles son las auditorías, que se llevan a cabo de manera regular. No obstante, para las empresas proveedoras la certificación es un reto importante de alcanzar, ya que pudiera constituir un requisito a ser exigido en cualquier momento. Las certificaciones más solicitadas son la iso-9000 e iso/ts 16949. Ambas son normas sobre gestión de calidad, sólo que la segunda está más directamente relacionada con el sector automotriz.

Empresas de origen nacional y condiciones o restricciones a las que se enfrentan para incorporarse a las cadenas de producción existentes de la industria automotriz en Aguascalientes

En términos generales, hablando de las mipymes, en el Programa de Desarrollo Innovador (2013-2018) se reconoce que: “el bajo nivel de productividad dificulta no sólo su acceso al mercado internacional, sino su propia subsistencia en el mercado interno” (Secretaría de Economía, 2013), y como factores condicionantes se identifican: a) limitadas fuentes de financiamiento y acceso a capital; b) insuficientes capacidades de gestión y habilidades gerenciales; c) insuficientes capacidades productivas y tecnológicas; d) carencia de información relevante para toma de decisiones, y e) escasa vinculación entre universidades y centros de investigación (Secretaría de Economía, 2013: 33).

En el caso de Aguascalientes, los resultados del Estudio de competitividad realizado por el Cimat refuerzan la visión que se expone en el Programa de Desarrollo Innovador. En la evaluación que el Cimat llevó a cabo para las pymes en el estado, de los ocho factores7 que se tomaron en cuenta, el factor “apoyos gubernamentales” fue el que obtuvo la puntuación más baja (6.5 de 10), seguido por el factor “innovación y vanguardia tecnológica” con un puntaje de 6.8 (Cimat, Idepmex y casci Instituto de Desarrollo de Proveedores de México, 2016: 11).

Ante la pregunta expresa que se les planteó a los empresarios sobre cuál consideraban el obstáculo más relevante que había impedido el buen desarrollo y la competitividad de su empresa, dos de los aspectos de mayor relevancia en sus respuestas fueron: a) la falta de liquidez financiera y un deficiente apoyo institucional, y b) la competencia diferenciada. En torno al primer aspecto, una buena parte de los entrevistados opinó que el problema principal era la falta de liquidez, de capital de trabajo e inversión para financiar los procesos productivos así como la escasez de líneas de crédito a bajo costo, lo cual limitaba la adquisición de herramienta y maquinaria; la capacitación de personal operativo y la mejora de infraestructura y operaciones. Sugerían que los programas deberían ser más acordes con la realidad del empresario local y el proceso más simplificado. También señalaron que les faltaba información y habilidad de gestión para acceder a los beneficios. Por lo tanto, podemos decir que incluso cuando los apoyos gubernamentales estuvieron disponibles, los empresarios carecían de las capacidades que les permitieran aprovechar estos programas. En cuanto a la competencia diferenciada, el empresariado local expresó que resentía una competencia diferenciada tanto por parte de las empresas transnacionales —porque los apartaba o nulificaba como proveedores— como de las nacionales, porque las que se establecían en el estado acaparaban los apoyos financieros públicos, en virtud de la generación de empleos que promovían (Cimat, Idepmex y casci Instituto de Desarrollo de Proveedores de México, 2016: 20, 22 y 23). En las entrevistas realizadas personalmente las respuestas obtenidas iban en el mismo sentido; por lo tanto, se requiere continuar trabajando para facilitar el acceso de las empresas a los recursos disponibles.

Otras cuestiones que influyen en la incorporación de proveedores locales son aquellas que tienen que ver con la relación intercultural; por ejemplo: cómo se perciben mutuamente el proveedor y el cliente, la empatía y la confianza o desconfianza existente entre ellos. Algunos de los encargados de compras de las empresas extranjeras, en la mayoría de los casos empleados mexicanos, prefieren no contratar a proveedores connacionales, con el argumento de que si no cumplen cabalmente con el contrato, esto les puede costar la pérdida de su empleo. Por eso optan por contratar con empresas extranjeras, en cuyo caso la responsabilidad recae sobre otra persona. De manera adicional, también existen los casos de empresarios mexicanos que no tienen interés en trabajar con empresas japonesas porque “exigen mucho y pagan poco”.8

Igualmente se presentan los casos de rechazo hacia los empresarios mexicanos que esperan altos márgenes de ganancia o que están agrupados en empresas con muchos socios, que según algunos compradores: son “de alto riesgo”. Por otra parte, tampoco es de dudarse que exista cierto nacionalismo por parte de las empresas japonesas o compromisos con su gobierno para apoyar a las pymes connacionales que por primera vez se están colocando en suelo extranjero. Por esta razón algunos empresarios mexicanos tienen la idea clara de que “las empresas grandes se traen a sus proveedoras desde Japón y sólo dejan espacio u oportunidad para las empresas mexicanas en aquellas áreas donde sus empresas no están para satisfacer ciertas demandas, productos o servicios”.9

El sistema de pago retardado, si bien no es propio ni exclusivo de las empresas japonesas, es otro factor que desincentiva a algunas pymes mexicanas, ya que si no recurren a un sistema de factoraje no pueden solventar la contabilidad de la empresa. Esta situación se agrava cuando los encargados de pactar el negocio con el proveedor le exigen una comisión del 10% sobre el contrato establecido.

Para las pymes locales también es muy difícil participar en ciertos procesos, porque simplemente las decisiones se toman en otro nivel. “Por ejemplo, en el caso de la planta 3 de Nissan, la Compas (Cooperation Manufacturing Plant Aguascalientes) —donde se producirán algunos autos de la Daimler y el Infinity— debido a que la planta aún no está en operación, los concursos y la distribución de las partes para la producción fueron decisiones que no se tomaron en Aguascalientes”. Un empresario local señaló al respecto:

[…] si yo quiero hacer una pieza, tengo que ganar una cotización y tener el proceso listo en octubre de este año, o sea un año antes. Un año antes, para que ellos vean que tengo la máquina, tengo el proceso, tengo certificado al proveedor, lo puedo pintar, galvanizar, producir, para que ellos ya lo tengan asegurado un año antes.10

Una limitante más para las empresas mexicanas es que el Gobierno, con el afán de dar un trato igualitario a empresas, abre las convocatorias de manera abierta, tanto para las empresas de capital extranjero como para las de capital nacional, lo que conduce a una reducción de las posibilidades para las empresas mexicanas de acceder a fondos públicos.

Grupos y agrupamientos industriales

Es interesante observar que a pesar de la prolongada presencia de la Nissan en Aguascalientes, tanto la empresa como sus proveedoras mexicanas no estén constituidas de manera oficial en un clúster automotriz. En el año 2000, por iniciativa del Gobierno estatal se crearon varios clústeres industriales, entre ellos el automotriz, denominado Fomoauto, encabezado por Nissan y sus empresas satélite: Yorozu, Calsonic, Jatco, etc. Este clúster, al igual que los otros previos, no cumplió con las expectativas y no tuvo ningún impacto en la economía local. En general, los intentos de establecer un clúster automotriz resultaron un intento fallido, y en 2012 el Gobierno decidió finiquitarlos.

Como una alternativa al clúster automotriz, el Gobierno estatal, por conducto de la Secretaría de Desarrollo Económico decidió llevar a cabo un censo de las pymes existentes en el estado con el fin de apoyar la formación de un nuevo grupo industrial. Así, en 2013 se formó el Grupo de Industrias del Ramo Automotriz de Aguascalientes (giraa),11 que a la fecha está integrado por 24 empresas. Posteriormente se conformó otra agrupación: Grupo Industrial Automotriz maen12 (por sus siglas en inglés: Manufacturing Automotive Enterprises Network), compuesto por 14 empresas. Sin embargo, debido a que por parte del estado no existe una política industrial clara orientada a la integración de las empresas y la formación de un clúster automotriz, da la impresión de que en ocasiones el Gobierno favorece a un grupo y en ocasiones a otro.

Aparte de las empresas que están afiliadas a giraa o a maen, también hay empresarios que consideran importante reactivar las organizaciones empresariales y patronales, tales como la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), las cuales, según estos empresarios, deben reasumir su papel de liderazgo. Este tipo de empresarios está consciente de que dichas agrupaciones no han cumplido con la función de dar una adecuada asistencia a las pymes y más bien han utilizado los puestos como trampolines políticos. “Es fundamental que quienes conduzcan los clústeres tengan la visión y la formación empresarial y técnica, que la persona que esté al frente cuente con todo el know-how de la industria automotriz para poder agrupar a las empresas y poder desarrollarlas”.13

Por otro lado, las empresas japonesas son parte del Grupo de Empresas Japonesas de Aguascalientes (geja). Sin embargo, esta organización no involucra a las pymes mexicanas, persiguiendo más bien la protección de los intereses de las compañías japonesas que la integran y el apoyo mutuo entre ellas.

¿En qué radica el atractivo de un clúster? Su encanto yace en la idea de que

[…] la especialización regional en torno a actividades interrelacionadas de empresas complementarias (en sectores de producción y servicios) y la cooperación con institutos de investigación y desarrollo públicos, semipúblicos y privados crea sinergias, incrementa la productividad y conduce a ventajas económicas (Irawati, 2012).

Esto sin duda requiere de mayores esfuerzos de todas las partes involucradas. Algunas de las acciones de estos diversos actores se presentan a continuación.

Actores y apoyos para la creación y el fomento de la proveeduría de origen mexicana de la industria automotriz en Aguascalientes. Apuntes complementarios

Gobierno estatal

El rumbo de una política industrial debe estar dirigida por el Gobierno en sus diferentes niveles y a través de sus diferentes instancias; ése es un asunto que no está en duda. El Gobierno estatal de Aguascalientes expresa su satisfacción por el número de empresas extranjeras que ha atraído al estado para realizar inversiones. En el sexenio 2010-2016 se gestionaron 70 proyectos de inversión, de los cuales 29 fueron de expansión y 41 de instalación (Sedec, comunicación vía Internet, 3 de junio de 2016). Este incremento notable de inversión extranjera en los últimos años ha requerido fortalecer la industria de soporte en el país.

En 2007, el entonces embajador de Japón en México, Yubun Narita, hizo el siguiente señalamiento: “sólo el 50% de los insumos de las empresas japonesas se adquieren en México; el resto se compra a pymes de Japón y Estados Unidos” (Lombera, 2007), demandando al Gobierno mexicano mejores condiciones para las inversiones japonesas en el país. Esto nos induce a pensar que, al menos en cierto grado, las actividades de los gobiernos nacional y estatal, encaminadas a apoyar el desarrollo de la proveeduría local-nacional, pudieran ser el resultado de la presión ejercida por parte de las multinacionales para cubrir sus necesidades de producción. En entrevista con el director de Desarrollo de Proveedores del estado de Aguascalientes, estableció que la posición del Gobierno era que “las oem y las Tier 1 son quienes deben cumplir con el papel de empresas tractoras” (J. A. Díaz, comunicación personal, 16 de febrero de 2016). Al asumir esta posición, el Gobierno de Aguascalientes se deslindaba de la responsabilidad de comprometer a las multinacionales a ser más incluyentes con las empresas mexicanas a través de diferentes medios, de tal forma que esto reditúe beneficios a corto, mediano y largo plazos para la entidad y para el país. No obstante, de manera optimista también podemos pensar que las acciones llevadas a cabo en el sexenio mencionado son un primer paso para programas y acciones más profundas que fortalezcan a los empresarios locales y propicien las condiciones para una mayor inserción en la cadena de producción de las transnacionales, no sólo la Nissan, sino también otras multinacionales.

De la entrevista que se realizó al director de Desarrollo de Proveedores y Comercio Exterior de la Secretaría de Desarrollo Económico del Estado, se observa que son de distinta índole los programas y acciones que el Gobierno estatal ha llevado a cabo para conocer el estado en que se encuentran las empresas locales y direccionar estímulos en función de sus necesidades más apremiantes. Uno muy significativo que fue de carácter evaluativo y exploratorio fue el ya mencionado Estudio de competitividad de Cimat. Estudio en el cual se incluyó a 86 unidades proveedoras de la industria automotriz, por medio del cual se conocieron las necesidades específicas de cada empresa participante. Esta investigación se convirtió en una importante fuente de información para determinar si las solicitudes que hacen las empresas son congruentes con sus necesidades reales. Los resultados obtenidos no sólo permiten a las empresas identificar sus áreas de oportunidad, sino sirven también como medio de orientación a aquellas compañías que buscan mejorar su desempeño.

Cuadro 1

Programas de apoyo a pymes de Aguascalientes, proveedoras
de bienes y servicios del sector automotriz

Nombre del programa

Contenido

Sedec/Fondo Impulso Pyme Automotriz

Utiliza los ingresos obtenidos por el impuesto a la nómina acumulados entre 2010 y 2014. Con este Fondo, que ascendió a los 51.8 millones de pesos, se apoyó, a manera de subsidio, a 58 empresas. Los rubros apoyados fueron: certificación, capacitación especializada e inversión en maquinaria. El tope del subsidio fue de 1 millón de pesos o el 50% del total de la inversión. Se estableció la condición de crear de uno a cinco nuevos empleos, en función del monto otorgado.

Sedec/Aguascalientes, el Pequeño Gigante Exportador de México

Evento tipo networking. El Gobierno del estado invitó a empresas tractoras para que hicieran negocios con proveedores locales. La Sedec recopiló los requerimientos específicos de estas empresas y los distribuyó entre las potenciales proveedoras y agendó reuniones. La realización de este evento se apoyó en el programa de ProMéxico, Supplier Hunter (suhu), en el cual las empresas tractoras suben a esta base de datos sus requerimientos de proveedores.

Inadem/Programas de asignación directa

El Instituto Nacional de Desarrollo del Emprendedor (Inadem) maneja una opción de apoyo a proyectos denominada “de asignación directa”. Los gobiernos de los estados proponen a Inadem un proyecto de importancia estratégica, en el que se asegura la participación del Gobierno federal y del Gobierno estatal, así como de un número de empresarios que aportarán ciertos recursos. En esta categoría es como el programa “Fortalecimiento de la Industria Automotriz”, con la idea de apoyar a los proveedores con sistemas erp (sistemas de planificación de recursos empresariales), benefició a 15 empresas del sector automotriz.

Sedec-Endeavor/Sinergia

El Gobierno de Aguascalientes, de manera conjunta con la organización internacional Endeavor, está trabajando con algunas empresas que buscan institucionalizarse y contar con un gobierno corporativo, lo cual esperan se verá reflejado en reducción de costos, un mejor control de sus recursos, un organigrama adecuado y estados financieros en orden.

Conacyt/Fondos Mixtos

El Fondo Mixto Conacyt-Estado de Aguascalientes (Fomix) es una instancia que ha apoyado proyectos vinculados con el sector automotriz. Uno de éstos fue el “Modelo para la generación y consolidación de capital humano estratégico que responda a los requerimientos de la industria automotriz del estado de Aguascalientes” (2012) del itesm Aguascalientes. Con el recurso otorgado se creó un modelo de formación de ingenieros para la industria automotriz, en el que participaron 50 estudiantes, quienes al terminar su formación fueron contratados de manera inmediata. El modelo de educación fue elaborado utilizando como base los requerimientos de la industria automotriz.

Conacyt/pei

El Programa de Estímulos a la Innovación (pei) es una importante instancia que favorece la vinculación entre empresas y universidades e institutos de investigación, como un medio para fomentar el desarrollo y la innovación tecnológica. Un ejemplo es el proyecto de Fine Blanking que lleva a cabo una empresa de metal mecánica y el Centro de Investigación en Tecnología Avanzada (Ciateq).

Gobierno del Estado/Fondo Progreso

A través de este fondo el Gobierno del estado otorga préstamos con bajas tasas de interés de 6% anual.

Programas de factoraje

El Gobierno, por conducto de Bancomext, promueve apoyos financieros a la industria automotriz, que cuenta con programas de factoraje con tasas de interés muy bajas. Nacional Financiera (Nafinsa) igualmente cuenta con un programa similar, al que llaman “Cadenas Productivas”.

Nafinsa/Cadenas Productivas

Nacional Financiera (Nafinsa) trabaja con potenciales proveedores, apoyándolos en la vinculación con empresas cliente.

Fuente: elaboración propia con base en la información proporcionada por el director de Desarrollo de Proveedores y Comercio Exterior (J. A. Díaz, comunicación personal, 16 de febrero de 2016).

Algo que sería importante asegurar es que estos programas, independientemente de su índole (financiamiento, entrenamiento, capacitación, vinculación, institucionalización, factoraje) deberían contar con una evaluación de su impacto y llevar un seguimiento de sus repercusiones o efectos a corto, mediano y largo plazos. Actualmente este seguimiento no se está llevando a cabo, en parte porque no está bien definida la visión para la industria automotriz mexicana.

El papel de otros organismos en el establecimiento de la proveeduría
local de la industria automotriz

En varios sentidos el Gobierno del estado también ha establecido vínculos muy cercanos con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (jica). En 2014-2015 este organismo brindó capacitación en Japón a algunos funcionarios del estado y a un empresario, con la idea de orientarlos hacia la formación del clúster automotriz aguascalentense. A petición del Gobierno de Aguascalientes, la Agencia estuvo enviando voluntarios senior a algunas empresas para brindarles asesoría. Sin embargo, debido a que estos voluntarios estaban trabajando de manera permanente en otros estados del Bajío, y a Aguascalientes sólo acudieron durante un tiempo limitado, no se cumplió con las expectativas de los empresarios. No obstante, se tiene planeado que en el futuro este programa se implemente en una forma más sistemática en este estado. De igual forma, en el diseño del programa Fortalecimiento de la Cadena de Proveeduría de jica en el que participaron Guanajuato, Querétaro y Nuevo León, “Aguascalientes no fue incluido porque se consideró que Nissan contaba con una red de distribuidores bastante desarrollada, en comparación con las empresas de otros estados” (A. Ríos, comunicación vía Internet, 7 de junio de 2016). Sin embargo, al igual que lo observado en el estudio de Jordaan (2009), parecería que las llamadas “transnacionales de primera generación” reditúan mucho menos externalidades positivas que empresas de nuevas generaciones.

Aparte de los programas mencionados, Aguascalientes cuenta con un Centro de Competitividad e Innovación (Cecoi), un organismo público descentralizado, creado en el año 2014. Este centro brinda a las empresas locales: a) capacitación permanente para mipymes durante todo el año; b) vinculación entre empresas y centros de investigación, así como divulgación y asesoría para la participación en fondos federales y estatales; c) articulación entre los diferentes actores del ecosistema de emprendedores para lograr proyectos basados en la innovación, para elevar la competitividad de las empresas y lograr su inserción en la cadena de proveeduría, sobre todo en el sector automotriz; d) ventanilla única para la creación de nuevas empresas, y e) apoyo al sector de tecnologías de la información y comunicaciones a través de los programas Prosoft y Mexico First (L. Cedillo, comunicación personal, 9 de marzo de 2016).

El Acuerdo para el Fortalecimiento de Asociación Económica México-Japón como marco regulatorio para el fomento a la proveeduría nacional

En 2005 el Gobierno de Japón y el Gobierno de México firmaron el Acuerdo para el Fortalecimiento de Asociación Económica (afae). En este acuerdo se incluye un apartado denominado “Cooperación bilateral”, en el que se pone énfasis especial en el fortalecimiento de la industria de soporte en México (Secretaría de Economía y ProMéxico, 2015), con el objetivo por parte del Gobierno japonés de que esto se vea reflejado en un mejor desempeño de las empresas de este país instaladas en México y, por otro lado, con la idea de que esto contribuya a un incremento de posibilidades para que las pymes mexicanas se desarrollen y se incorporen en la cadena de proveeduría de las empresas extranjeras.

En términos de la Cooperación en materia de Pequeñas y Medianas Empresas y la Promoción al Comercio y la Inversión, jica desarrolló el programa Fortalecimiento de la Cadena de Proveeduría, pero como ya se mencionó, en su primera fase de implementación no se incluyó a Aguascalientes como estado-beneficiario (A. Ríos, comunicación vía Internet, 7 de junio de 2016). Sin embargo, otras instancias japonesas como jetro, en colaboración con ProMéxico, las Secretarías de Desarrollo Económico de los estados y los clústeres industriales del sector automotriz están fomentando la integración entre las empresas de ambos países. Jetro ha mantenido activa desde el año 2010 una base de datos de empresas mexicanas que potencialmente pudieran convertirse en proveedoras para empresas japonesas establecidas en México, Estados Unidos y Japón, y que tienen acceso exclusivo a esta base de datos (jetro, 2016). Su última actualización fue en mayo de 2016, fecha en que ascendía a 278 el número de empresas. Jetro cuenta con un grupo de expertos que establecen contacto con empresas mexicanas, realizan tres o cuatro visitas para conocer sus procesos de producción y las evalúan, siendo este examen determinante para que una empresa pueda ser incluida en la base de datos. En su sitio web, jetro hace una invitación a los empresarios mexicanos a acercarse: “Si su empresa es fabricante de autopartes y desea que realicemos un diagnóstico para ser incluido en la base de datos, favor de contactarnos en: infomex@jetro.go.jp”.

Otra instancia que se enmarca dentro del Acuerdo, es el Comité para la Mejora del Ambiente de Negocios entre las Partes. En las reuniones celebradas hasta el momento, los participantes han sido la Embajada de Japón en México y los organismos japoneses relacionados, la Secretaría de Economía y los organismos públicos de otras dependencias del Gobierno de México, así como organizaciones privadas vinculadas con el tema (R. González, comunicación vía Internet, 24 de junio de 2016). Sin embargo, hasta la fecha no ha habido ocasión en la que participaran representantes de gobierno ni empresarios locales de Aguascalientes, por lo que un aspecto a considerar en este Comité sería la conveniencia de incluir un rango más amplio de participantes directamente involucrados en el desarrollo de proveedores locales.

La academia

En términos de lo que se llama la triple hélice, para alcanzar la meta de desarrollar proveedores mexicanos es fundamental la participación de la academia —incluidos centros de investigación e instituciones de educación superior (ies)—. En los diferentes casos de éxito, que han resultado de la estrecha vinculación entre universidades, centros de investigación y empresas, se pueden apreciar los beneficios inminentes que se generan para todas las partes involucradas (Cárdenas, Cabrero y Arellano, 2012). En ese sentido, los apoyos que el Gobierno federal ha otorgado al estado de Aguascalientes a través de Conacyt se han visto reflejados en la habilitación y fortalecimiento de laboratorios vinculados con el sector automotriz.

En febrero de 2016 Aguascalientes fue beneficiado con 96 millones de pesos del Fondo Mixto del Conacyt (“Se entregaron 96 millones”, 2016), de los cuales una parte se utilizará para dar seguimiento a proyectos que iniciaron en 2015, entre ellos: a) la creación del laboratorio de alta especialidad en ingeniería estadística con enfoque en el desarrollo e innovación de la industria automotriz, con apoyo del Cimat; b) el fortalecimiento de los laboratorios de construcción mecánica, tecnologías de información y medición para el diseño y manufactura de herramentales para el sector automotriz en el Ciateq, y c) la implementación de un laboratorio de pruebas ópticas para la industria automotriz y autopartes del Centro de Investigaciones Ópticas (cio) (Conacyt, 2015).

En la visita que el director general de Conacyt, Enrique Cabrero Mendoza hizo a la entidad en 2016, señaló: “Aguascalientes se ha convertido en la entidad ejemplo para la construcción de una sociedad del conocimiento, y en poco tiempo sin duda será el polo de desarrollo de conocimiento más importante del país” (Aguascalientes será polo de desarrollo del conocimiento, 2016). Sin embargo, algo que también es importante considerar es que el conocimiento que se genere sea accesible a todos los potenciales usuarios, ya que las elevadas tarifas que los centros de investigación cobran por los servicios que ofrecen no son asequibles para las pymes (empresario local de pyme en Aguascalientes, comunicación personal, 10 de junio de 2016),14 por lo tanto, los beneficios se orientarían a empresas grandes y posiblemente extranjeras.

Las ies son otro de los actores cuya participación no puede dejarse de lado en el objetivo de fortalecer a las pymes para lograr su incorporación a las cadenas productivas, ofreciendo servicios de formación de recursos humanos, capacitación e incluso innovación tanto en productos como en procesos productivos. En el año 2016 el entonces gobernador, Carlos Lozano de la Torre, señalaba: “Aguascalientes ha hecho de la ciencia, la tecnología y la innovación, instrumentos de crecimiento económico, desarrollo social y promoción del talento que distingue a los jóvenes de la entidad” (“Se entregaron 96 millones”, 2016). De hecho, el propio ex gobernador fue el promotor de la construcción de un nuevo campus de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (uaa) enfocado en la docencia en diferentes ramas de la ingeniería vinculadas con el sector automotriz, cuya primera generación ingresó en 2012 y egresó en 2016. Además de la uaa, otras instituciones como el Instituto Tecnológico de Aguascalientes (ita), la Universidad Politécnica de Aguascalientes (upa), la Universidad Tecnológica de Aguascalientes (uta) y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (itesm) tienen más tiempo ofertando diferentes ingenierías y carreras vinculadas con el sector automotriz. El itesm, en particular, al ser una institución que desde su origen ha estado orientada al área empresarial, en 2010 estableció dentro de su campus en Aguascalientes una sede del Centro de Desarrollo de la Industria Automotriz en México (cediam). Como miembros del consejo de directores de esta sede se incluyó a los representantes de las empresas Sensata, Donaldson, Calsonic, Jatco, y Flextronics, siendo Nissan la empresa que asumió la máxima autoridad. Las funciones del cediam se han orientado principalmente a atender las necesidades de sus empresas miembros, y para el logro de este objetivo se han adecuado algunos de los programas de estudio del itesm.

Los cursos de capacitación o actualización de acuerdo con las normas o metodologías que utiliza Nissan están dirigidos principalmente a sus empresas proveedoras de nivel 1. Sin embargo, en ocasiones ciertos cursos se imparten también a empresas locales, pymes, mipymes y pequeños talleres (L. Pérez-Abreu, comunicación personal, 8 de marzo de 2016). Entre otras de las actividades que realiza el cediam está la organización de la feria Expo Partes, en donde las empresas de niveles 1 y 2 exponen el tipo de piezas que requieren. Así es como las pymes locales conocen las partes y la calidad solicitada, y en función de eso efectúan una estimación de la complejidad y viabilidad de la producción, alcanzando a veces a establecer negocios.

Instituciones como el itesm se han distinguido por su carácter empresarial y emprendedor. Sin embargo, actualmente en un gran número de instituciones se busca que el emprendimiento esté inscrito en los programas académicos. En 2015, en ocasión de la primera edición del Foro “Mente emprendedora”, el director del ita mencionó que

[…] en su quehacer las ies en Aguascalientes han dispuesto una serie de mecanismos para brindarles a las nuevas generaciones de profesionistas la capacidad emprendedora, acciones entre las que se encuentra la vinculación interinstitucional e intersectorial, así como la incubadora de empresas, todo ello bajo el objetivo de pulir la visión, filosofía, talento y espíritu emprendedor para que las y los jóvenes tengan la oportunidad de desarrollarse exitosamente en su área de desempeño (Instituto Tecnológico de Aguascalientes, 2015).

Esta visión, tanto en la formación de jóvenes universitarios y técnicos, como en las acciones del público en general, conllevará a un ejercicio y a resultados más efectivos en la búsqueda de desarrollar proveedores locales de nivel internacional.

A manera de consideraciones finales

Debido a la extensión y la complejidad del tema del desarrollo de proveedores locales de la industria automotriz, aunado al dinamismo de dicha industria, en el presente artículo hemos optado por hacer hincapié en la identificación de los componentes clave que definen cómo y hacia dónde se va a dar el desarrollo de la industria automotriz en México, una rama económica que, como mostramos en la introducción, está siendo seriamente considerada como una opción a constituirse como el motor principal de la economía mexicana. La definición de los objetivos de la apuesta por esta industria, entonces, tiene una importancia estratégica para México y para la futura prosperidad del país que no debe ser escatimada.

Como mencionamos brevemente en secciones anteriores, la industria automotriz mexicana no tiene como propósito la creación de, valga la redundancia, una industria automotriz —una marca— nacional e independiente 100% mexicana, tal como ha ocurrido en otros países, ejemplos de los cuales son China, Tailandia, Indonesia e India. Esta decisión, a la vez que presenta ciertas ventajas (no se necesita incursionar en las complicadas y costosas tareas de planeación e implementación de dichos planes, así como en la creación de toda la infraestructura de soporte), representa cierto riesgo por el grado de especialización requerido, además de reducir la independencia del desarrollo como país y, asociado a ello, las ambiciones de poder aspirar a un lugar equitativo entre las naciones desarrolladas.

La atracción de la ied, siendo en la coyuntura actual un factor importante que impulsa el desarrollo de la economía mexicana, no debe ser considerada, al menos a futuro, como un objetivo por sí mismo, sino más bien como el propulsor que le permita a la economía mexicana emprender un camino de desarrollo propio e independiente, basado en direcciones que se consideren estratégicas para la subsistencia del país. Para ello, un paso transitorio pudiera consistir en dirigir la ied hacia sectores específicos en función de las debilidades detectadas de la economía nacional. De esta manera se podría lograr el establecimiento de un ecosistema productivo facilitador de las operaciones de compañías individuales. El desarrollo de la industria automotriz, por ejemplo, por sus estrictos estándares de calidad, ha tenido repercusiones benéficas en otros sectores como la electrónica o el sector aeroespacial. No obstante, incluso en estos sectores el establecimiento de un ecosistema productivo implicaría adentrarse en otras etapas que incluyen, por ejemplo, la producción de componentes. Este tipo de esfuerzos requiere una seria integración de las acciones y políticas de diferentes actores de distintos niveles, pero más que nada la existencia de una visión clara de la meta a alcanzar y la continuidad de las acciones encaminadas a lograrla. El papel de los gobiernos en este proceso se ve como indiscutible. Un paso por el cual se pudiera empezar sería dar seguimiento a los programas ya existentes y evaluar su impacto, práctica que en la actualidad no se realiza, según informó el director de Desarrollo de Proveedores y Comercio Exterior de la Secretaría de Desarrollo Económico del Estado de Aguascalientes (J. A. Díaz, comunicación personal, 15 de noviembre de 2016).

La transición de los vehículos propulsados por gasolina e incluso gas natural (y cuya cadena de producción ofrece en la actualidad un margen muy estrecho para la reducción de costos) hacia los vehículos eléctricos, es una oportunidad que pudiera permitirle a México incursionar como líder en una industria innovadora, y participar en la definición del rumbo de su futuro desarrollo. De lo contrario, México tiene todas las oportunidades de verse obligado a permanecer a la disposición de empresas transnacionales que deseen, por un motivo u otro, establecer su producción en nuestro país. Es muy poco probable que si el Gobierno mexicano no encabeza el rumbo de este proceso, las empresas extranjeras, cuya prioridad es su posicionamiento a nivel mundial y el incremento de sus ganancias, antepongan la dirección de proyectos que pudieran ser benéficos para el desarrollo del país.

Por el lado de los empresarios mexicanos, la idea de que “los japoneses exigen mucho y pagan poco” tampoco permite avanzar de manera significativa. Es importante que los empresarios tengan una visión clara de los retos que representa competir en el muy reñido mercado internacional. Para ello, como ya se mencionó, las ideas innovadoras son una clave del éxito. En México existen empresarios e ingenieros con una amplia experiencia y con ideas innovadoras que han tenido la oportunidad de trabajar en diferentes plantas automotrices, tanto en México como en el extranjero, y por ello conocen cómo funcionan las cosas en otros lugares y cómo opera un clúster industrial, por lo que están en posibilidades de formar un equipo de trabajo que diseñe e implemente un proyecto nacional de desarrollo de la industria automotriz, haciendo un uso adecuado de los recursos disponibles. En ese sentido el ex gobernador de Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre señaló:

El trabajo de los empresarios ha sido fundamental para que este crecimiento económico pueda crear más empleos formales, abrir más oportunidades sociales para las familias y realizar proyectos de primer mundo, como el desarrollo del primer vehículo híbrido diseñado y armado en Aguascalientes por aguascalentenses con tecnologías sustentables utilizadas por Mecano Soltec y wps, y que por su pertinencia, innovación y creatividad es apoyado por el Gobierno federal a través de Conacyt (“Incorporación de empresas locales”, 2015).

La interacción con empresas extranjeras, con sus estrictas exigencias y requerimientos hacia las empresas mexicanas —visto esto muchas veces como una amplia brecha tecnológica existente entre compañías inversoras y locales— también representa una oportunidad para que las empresas mexicanas desarrollen al máximo su capacidad de producción, sus procesos, la formación y capacitación de sus recursos humanos, como se ha observado en el caso de otros países. A pesar de que la proveeduría mexicana no se encuentra en las condiciones idóneas, no se puede dejar de reconocer que la presencia de empresas japonesas ha generado fuentes de trabajo, un resultado que difícilmente pudiera lograr una empresa mexicana. De la misma manera, los procesos productivos e ingenieriles llevados a cabo en las plantas japonesas ofrecen a los técnicos e ingenieros oportunidades de trabajo que serían impensables en el estado. Entonces, como ya fue mencionado anteriormente, es necesario aprovechar estas condiciones únicas para desarrollar otras áreas de importancia estratégica para el país. Siendo la automotriz una industria tan minuciosa, con tan elevados estándares de calidad, ofrece la oportunidad de que el know-how y las metodologías de la producción permitan la preparación de técnicos, así como de especialistas para incursionar en otras industrias igualmente de alto valor agregado como la médica o la aeronáutica.

En diferentes niveles, los empresarios quisieran “poder hacer más”, “que les dejaran hacer más”, sin embargo existen muchas barreras, algunas simples y otras de carácter estructural, que es necesario que se derriben. Hoy las empresas mexicanas se están enfrentando también a un arribo cada vez mayor de pymes japonesas —y seguramente también llegarán alemanas, estadounidense y de otras nacionalidades— debido a la construcción de la tercera planta de la Nissan. Si bien estas empresas pueden representar una mayor competencia, también se está abriendo la oportunidad de establecer alianzas que pueden ser benéficas para ambas partes, siempre y cuando las reglas de operación estén claramente establecidas desde un principio y se cumplan. Para apoyar a estas empresas, que en ocasiones por primera vez salen a invertir al extranjero, bancos como Mizuho Bank junto con el Japan Bank for International Cooperation han firmado un memorándum de entendimiento con el Gobierno del estado para facilitar un softlanding —aterrizaje suave— de inversiones de empresas pequeñas y medianas japonesas en el estado (González, 2015).

Referencias bibliográficas

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1Artículo recibido el 06 de julio de 2016 y dictaminado el 07 de octubre de 2016.

. Universidad de Guadalajara, Departamento de Estudios del Pacífico, Centro de Estudios Japoneses. Av. Parres Arias 150, Los Belenes, Zapopan, Jalisco, México. Correo electrónico: emm_10@hotmail.com

2. Se le conoce como Tier 1 a los proveedores directos de las oem (Original Equipment Manufacturers) y son estrictamente vigilados en materia de la calidad, tiempo y costos de todos sus componentes y partes de subensambles. En este orden, Tier 2 son las compañías que surten de componentes a las Tier 1 y así sucesivamente con los Tier 3, que proveen a los T2 (Hirata, 2013).

3. Es importante mencionar que de los 126 proveedores, no todos son directos, es decir, que el producto o servicio que ofrecen no se ve reflejado directamente en el vehículo terminado.

4. Hoy denominada Tachi-S.

5. En 2006 era el 40%.

6. Es un tipo de medio que provee una combinación de información y entretenimiento. Se refiere también a productos y sistema hardware o software que son parte de, o pueden ser agregados a los vehículos con el objetivo de realzar la experiencia del conductor o de los pasajeros.

7. 1) Gestión de la producción; 2) gestión comercial; 3) gestión administrativa; 4) desarrollo organizacional; 5) innovación y vanguardia tecnológica; 6) entorno; 7) estructura de la cadena de la armadora, y 8) apoyos gubernamentales.

8. Comentarios que surgieron de los empresarios en las entrevistas realizadas.

9. Comentario de un empresario.

10. Empresario de pyme local entrevistado. Por motivos comerciales, solicitó omitir su nombre.

11. http://www.giraa.org/

12. http://www.grupomaen.mx/

13. Empresario de Aguascalientes entrevistado. Por motivos comerciales, solicitó omitir su nombre.

14. Por motivos comerciales, el empresario solicitó omitir su nombre.

El peso que ha adquirido la industria automotriz en la economía mexicana, así como el importante papel que ha ejercido en ello la ied, hace de esta industria el mejor modelo para determinar cómo funcionan los mecanismos del desarrollo basado en la inversión extranjera en nuestro país

Reseña

Los que vinieron de Nagano.
Una migración japonesa a México

Víctor Kerber Palma1

Los que vinieron de Nagano. Una migración japonesa a México, Sergio Hernández Galindo, México, Distrito Federal, Nagano Kenjinkai/Artes Gráficas Panorama, 2015.

La llegada de los inmigrantes japoneses a México constituye un periplo notable desde distintos puntos de vista. Lo es como fenómeno social, económico y antropológico. Muchos de ellos tuvieron que sortear condiciones infrahumanas; trabajaron lo mismo en los socavones de las minas de Coahuila, que bajo las impiedades del sol veracruzano. Colocaron rieles en el ferrocarril del Pacífico y convirtieron los semidesiertos de Mexicali en campos fértiles que producían algodón para la exportación. Conocido es el caso de la colonia japonesa en el Soconusco, Chiapas. En esa región prácticamente levantaron una civilización nueva donde sólo había selva. Algunos atravesaron por el periodo convulso de la Revolución Mexicana, y aun así lograron convertirse en prósperos comerciantes, farmacéuticos, agrónomos, fabricantes de bienes domésticos, papeleros y fotógrafos. Incluso después de sufrir en carne propia la persecución y confinamiento durante la Segunda Guerra Mundial, lograron recuperarse y crecer.

Sergio Hernández Galindo, investigador del inah, ha dedicado parte de su vida académica a rescatar tanto la historia general de la migración japonesa en México, como las historias de sus protagonistas. En Los que vinieron de Nagano. Una migración japonesa a México, recupera la trayectoria de los oriundos de Nagano —antiguamente denominada Shinano—, una prefectura enclavada en las montañas centrales de la isla de Honshu donde las temperaturas bajo cero congelan hasta los tuétanos. Pero el frío fue apenas uno de los factores que obligaron a los naganenses a emigrar, el motivo mayor fue la depauperación a raíz de que los precios de la seda —producto primario para los habitantes— se desplomaron como consecuencia de la Gran Depresión de 1929.

Decenas de naganenses (varones en su mayoría) encontraron en México al país que les permitió asentarse y prosperar. Una vez establecidos, se sirvieron de un sistema por correspondencia (muy común en el pasado) para encontrar parejas en sus tierras de origen. Un buen número de damas comprometidas a través de ese sistema sólo conocieron a sus esposos hasta que arribaron a los puertos mexicanos. Así empezaron las crónicas de la magna historia, mismas que Hernández Galindo relata con lujo de detalle rescatando no menos de 30 casos de emigrantes cuyos descendientes aún preservan el orgullo de provenir de Nagano.

Los Kasuga son un caso emblemático. Tsutomu Kasuga provenía de una familia de agricultores prósperos que se vino abajo tras la muerte de su padre. La personalidad terminante de Tsutomu lo llevó a México, donde supo ascender en el mundo de los negocios hasta crear firmas como las Industrias Kay, fabricante de juguetes de plástico, con enorme éxito. Pero si acaso él se preciaba de su carácter firme, no menos determinante fue su esposa, Mitsuko Osaka, quien aceptó casi a ciegas las propuestas matrimoniales de aquel joven que se limitó a ofrecerle el fruto de su trabajo; ésa fue razón suficiente para cruzar el océano y afincarse en un poblado de San Luis Potosí.

Carlos, el primogénito de los Kasuga, fungió por cierto como mecenas de este libro cuya lectura es muy grata, no nada más por su estilo sencillo y perfectamente documentado con fuentes de primera mano, sino también por su contenido gráfico de altísima calidad. Tal vez el único inconveniente es su tamaño, que lo hace poco portátil.


1. Profesor huésped del Departamento de Estudios del Pacífico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guadalajara.

Invitación a publicar en la revista

México y la Cuenca del Pacífico

México y la Cuenca del Pacífico (MyCP) tiene por objeto contribuir al estudio de la política, la economía, la cultura y la sociedad de los países de Asia-Pacífico, así como al análisis de los procesos de integración en la región. De esta manera, MyCP se distingue como un foro de discusión que privilegia enfoques teóricos, prácticos y analíticos desde una perspectiva transpacífica e interdisciplinaria. Los artículos publicados, bajo el estricto proceso de arbitraje de pares, hacen de MyCP una plataforma de investigación sobre Asia-Pacífico y un referente para quienes buscan una perspectiva académica integral sobre la dinámica de la región. 

Proceso de revisión de pares

Todos los manuscritos recibidos serán revisados por el Comité Editorial. En esta etapa del proceso, pueden ser rechazados sin necesidad de la evaluación por pares, si se considera que no se relacionan con la temática de la revista o con la calidad de la misma. Así, los autores obtendrán una pronta respuesta sin tener que esperar a todo el proceso de revisión. Los manuscritos que aprueben la etapa anterior serán evaluados por pares a doble ciego.

Instrucciones para los autores

México y la Cuenca del Pacífico (MyCP) es una revista cuatrimestral, pionera en su género en México y en América Latina. Tiene por objeto contribuir al estudio de la política, la economía, la cultura y la sociedad de los países de Asia-Pacífico, así como al análisis de los procesos de integración en la región. De esta manera, MyCP se constituye como un foro de discusión que privilegia enfoques teóricos, prácticos y analíticos desde una perspectiva interdisciplinaria.

Los manuscritos recibidos para su dictaminación deberán ser inéditos y distinguirse por su rigor académico en el amplio espectro de las ciencias sociales, de manera que contribuyan a ampliar y profundizar los estudios del área Asia-Pacífico. Se aceptan artículos en español e inglés.

Los artículos publicados, bajo el estricto proceso de arbitraje de pares, hacen de MyCP una plataforma de investigación sobre Asia-Pacífico y un referente para quienes buscan una perspectiva académica integral sobre la dinámica de la región. 

MyCP se edita en el Departamento de Estudios del Pacífico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, de la Universidad de Guadalajara, México.

Procedimiento de publicación: 

Los manuscritos serán evaluados por un estricto arbitraje de pares independientes y a doble ciego, siguiendo el siguiente proceso:

A. El autor(a) enviará el manuscrito para ser evaluado a mexicoylacuenca@gmail.com

B. Todos los trabajos recibidos serán revisados por el Comité Editorial. En esta etapa del proceso, pueden ser rechazados sin necesidad de la evaluación por pares, si se considera que no se relacionan con la temática de la revista o con la calidad de la misma. Así, los autores obtendrán una pronta respuesta sin tener que esperar a todo el proceso de revisión. Si el manuscrito aprueba esta etapa, la Editora-Administrativa presentará tres candidatos del Comité de Árbitros al Editor y al Consejo Editorial, para que elijan dos dictaminadores, dependiendo de la especialidad que aborde el manuscrito.

C. Una vez seleccionados los dictaminadores, la Editora-Administrativa les turnará el manuscrito omitiendo el nombre del autor. Los dictaminadores deberán estar de acuerdo en elaborar los dictámenes en un plazo máximo de tres semanas. Cumplido ese período, enviarán sus evaluaciones a la Editora- Administrativa.

Para que un manuscrito sea publicable deberá contar con dos dictámenes positivos.

Si un dictamen fuera positivo y el otro negativo, la Editora Administrativa solicitará a un tercer árbitro la emisión de un nuevo dictamen sobre el manuscrito. El tercer evaluador tendrá un plazo de tres semanas para dictaminar. 

Si el resultado es positivo, el manuscrito podrá publicarse, de lo contrario, será rechazado para su publicación.

D. La Editora-Administrativa remitirá los dictámenes (sin señalar el nombre de los evaluadores) con las observaciones hechas por los dictaminadores al autor(a) para que las considere e incorpore al manuscrito. Para ello, el autor(a) tendrá un plazo de dos semanas.

E. Una vez que la Editora-Administrativa reciba el manuscrito de parte del autor(a), incorporando las observaciones, pasará al proceso de edición de la revista. La fecha de publicación del artículo dependerá de la disponibilidad de espacio en cada número.

F. En los artículos aceptados para publicación, los autores deben declarar la(s) fuente(s) de financiamiento de la investigación, en una nota al pie de la primera página del artículo, si fuera el caso.

 

Requisitos para publicar

1. Los trabajos enviados a MyCP deberán ser inéditos, lo cual supone la obligación del autor(a) o autores de no someterlo simultáneamente a la consideración de otras publicaciones, en cualquier idioma. 

2. Los manuscritos propuestos a consideración de MyCP estarán orientados al estudio de la política, la economía, la cultura y la sociedad de los países de Asia-Pacífico, así como de los procesos de integración en la región. Los trabajos recibidos deberán distinguirse por su rigor analítico y por un enfoque multidisciplinario en el marco de las ciencias sociales, de tal manera que contribuyan a ampliar y profundizar el conocimiento científico sobre Asia-Pacífico. Se publican artículos en español e inglés.

3. Las reseñas de libros serán seleccionadas por el Editor y/o los Editores-Asociados, en función de la originalidad del análisis, la calidad y la relación con los temas abordados por MyCP. Se deberá incluir la ficha bibliográfica completa y la imagen con buena resolución de la portada de la publicación reseñada.

4. Los manuscritos de artículos entregados para su publicación serán sometidos a dictamen de pares, a doble ciego, a cargo del Comité de Arbitraje de la revista, el cual está integrado por reconocidos académicos de instituciones nacionales e internacionales, especialistas en temas vinculados a Asia-Pacífico. Cada trabajo será evaluado por dos dictaminadores, de acuerdo con el área de especialización a que corresponda. En caso de discrepancia, el manuscrito se remitirá a un tercer dictaminador cuya evaluación será definitiva. 

5. Los manuscritos de artículos deben sujetarse a los siguientes lineamientos, para ser considerados para su publicación.

a) Incluir la siguiente información:

i. Título del trabajo, de preferencia breve, sin sacrificio de claridad. En inglés y en español.

ii. Nombre y nacionalidad del autor, adscripción institucional y un breve curriculum vitae académico y profesional.

iii. Domicilio, teléfono y correo electrónico para que MyCP pueda comunicarse fácilmente con el autor.

iv. Un resumen o abstract del trabajo en español y en inglés, que presente en forma clara y concisa el contenido del trabajo, explicitando antecedentes, metodología, resultados y conclusiones, con una extensión de 150 a 300 palabras.

v. Cinco palabras claves del texto en inglés y en español.

b) Presentar los textos en Word para Windows, con letra arial [o el tipo que se indique] tamaño 12, a doble espacio y sin cortes de palabras. 

c) Los cuadros y gráficas deberán ser explícitos (sin necesidad de recurrir al texto para su comprensión), no incluir abreviaturas, indicar las unidades y contener todas las notas al pie y fuentes completas correspondientes.

Los cuadros, gráficas, figuras y diagramas se deben presentar en archivo aparte en Excel y deberán incluir las bases de datos empleadas para elaborarlos. Los cuadros, gráficas, figuras y diagramas deberán, además, insertarse en el texto. 

d) Se debe proporcionar, al menos la primera vez, la equivalencia completa de las siglas empleadas en el texto, en la bibliografía, en los cuadros y en las gráficas.

e) El artículo deberá tener una extensión máxima de treinta cuartillas (máximo 52,000 caracteres) y un mínimo de veinte (35,000 caracteres). 

f) Las citas de referencias en el texto deben presentarse entre paréntesis señalando el apellido del autor y el año. Ejemplos:

Urquidi (2015)

(Urquidi, 2015)

g) Para las referencias, se utilizará el formato de la American Psychological Association (APA). A continuación, se proporcionan ejemplos de algunos tipos de publicaciones, para otros documentos favor de consultar el Manual de Publicaciones de la APA en su última versión en inglés.

Publicaciones periódicas

Apellido, A. A., Apellido, B. B., y Apellidos, C. C. (Fecha). Título del artículo. Nombre de la revista, volumen(número), pp-pp. DOI: xx.xxxxxxx

Guzmán, A., Acatitla, E., y Vázquez, T. (2016). Propensity toward industry-science links across Mexico’s technological sectors: An analysis of patents, 1980-2013. EconoQuantum, 13(1), 125-157. DOI: http://dx.doi.org/10.18381/eq.v13i1.4874

Publicaciones no periódicas

Libro

Apellido, A. A. (Año). Título. Ciudad, País: Editorial.


Hidalgo-Castellanos, J. L. (2015). Desde Bangkok: una Mirada latinoamericana al país de las sonrisas. México, D.F., México: Embajada Real de Tailandia.

Capítulo de libro

Apellido, A. A., y Apellido, B. B. (Año). Título del capítulo o la entrada. En A. A. Apellido (Ed.), Título del libro (pp. xx-xx). Ciudad, País: Editorial.

Tomba, L., y Tang, B. (2008). The Forest City: homeownership and new wealth in Shenyang. En D. S. G. Goodman (Ed.), The New Rich in China: Future rulers, present lives (pp. 171-186). Londres, Gran Bretaña: Routledge.

6. Una vez que el artículo ha sido aprobado para su publicación, el autor concede a la revista el permiso por escrito para que su material sea editado, reproducido,  distribuido, transmitido, comunicado y divulgado de forma impresa, electrónica o cualquier otro medio. También deberá presentar, en esta parte del proceso, la carta compromiso firmada, previa a la publicación de su artículo, en la cual declarará que su trabajo no ha sido publicado ni está en vías de publicación en otro órgano de difusión nacional o extranjero.

7. MyCP se reserva el derecho de hacer los cambios de edición que considere convenientes. No se devuelven los originales.

8. El manuscrito deberá enviarse a: mexicoylacuenca@gmail.com

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México y la Cuenca del Pacífico está indizada en SciELO Citation Index - WoS,  RedalycSciELO México,  Sistema de Clasificación de Revistas Mexicanas de Ciencia y Tecnología del Conacyt,   CLASE (Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades), en Lat-Am-Studies, en el Índice LATINDEX de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), LatinREV (Red Latinoamericana de Revistas, FLACSO), Biblat y en el Catálogo Colectivo de Publicaciones Periódicas de la Biblioteca Nacional de España.